Por: Nicole Vargas Mairongo
Una infancia marcada por la tragedia…
Rita Baz Canto tenía solo dos años cuando su vida se vio marcada por la pérdida de su padre, fusilado por el régimen franquista tras pasar un mes encarcelado. Desde entonces, la ausencia de su progenitor ha sido una herida abierta, y ha impulsado su lucha por recuperar la memoria de aquellos a quienes se les arrebató la vida. Hoy, a los 90 años, Rita sigue adelante con esa lucha incansable que la llevó a recibir, el 12 de septiembre de 2024, la Medalla de Oro de Valverde del Camino.

“Mi vida ha sido difícil, criada sin mi padre. Mi madre nos sacó adelante con mucho trabajo y sacrificio. La recuerdo siempre luchando”, rememora Rita con voz temblorosa y ojos empañados en lágrimas, mientras su hija Rosa la acompaña durante la entrevista.
La búsqueda incansable de su padre
La muerte de su padre, Custodio Baz, fue solo el inicio de una historia de sufrimiento que la familia no pudo dejar atrás. Rita solo tenía dos años cuando ocurrió, ella y su hermana mayor fueron cuidadas por su madre, quien, con el dolor de la pérdida, tuvo que encontrar la manera de sobrevivir abriendo una tienda en su pueblo, Valverde. Comenta que en esa época le acusaban constantemente por contrabando de manera injusta.
El recuerdo de su padre le ha acompañado siempre. “Mis amigas hablaban de sus padres, y yo no podía decir nada, porque no lo recordaba. Una vez me quedé mirando a un hombre calvo en la barbería de mi vecina, creyendo que era mi padre. Pero al darme cuenta de que no lo era, me sentí vacía. Pocas fotos tengo de él, pero cada pequeño detalle me lo recuerda”, relata Rita.
Además, los tíos paternos y el suegro de Rita también fueron fusilados, así como los padres de seis de sus amigos de la infancia.
El reconocimiento a su lucha
Tras años de silencios y desidia, la lucha por la memoria histórica tomó un giro crucial con la Ley de Memoria Histórica en España. Gracias a esta ley, Rita y su familia aportaron su ADN y pudieron empezar a buscar los restos de su padre, situados en el Cementerio de Nuestra Señora de la Soledad en Huelva. Añade que la tarea es ardua y encontrarlo entre tantos cuerpos no será sencillo, por lo que pide a los políticos que destinen más fondos a la causa y mejoren las condiciones de los arqueólogos.
Para reconocer su constante búsqueda y esfuerzo por mantener viva la memoria de los fusilados, el Ayuntamiento de Valverde le otorgó la Medalla de Oro. “Cuando me lo dijeron, no me lo podía creer. Fue un reconocimiento a mi lucha, pero también a la de todo el colectivo que busca justicia”, explica Rita con una amplia sonrisa.
El impacto en su familia
Sus hijas han absorbido ese legado de resistencia. Rosa, quien ha acompañado a su madre en cada paso de su búsqueda, explica cómo la historia de su familia los ha marcado. “La represión franquista nos hizo más conscientes de la importancia de defender nuestros derechos y de recordar lo que ocurrió. Esto nos ha unido más a la causa republicana. Nuestros hijos también están comprometidos”, dice Rosa, llena de orgullo por la labor de su madre.

Un mensaje para las generaciones futuras
Para Rita, la memoria histórica no es solo una cuestión del pasado, sino una herramienta fundamental para las futuras generaciones. “En los colegios enseñan poco sobre lo que pasó en la Guerra Civil. Mi mensaje es que los jóvenes estudien y pregunten lo que ocurrió en su pueblo”, señala con determinación.
El legado de la lucha
A pesar de los años Rita sigue emocionándose cuando habla de su pasado y es consciente de que la memoria de sus familiares y de tantos otros fusilados sigue siendo una tarea inacabada.
“Me siento bien, orgullosa de que mi pueblo reconozca lo que he hecho. Aunque no haya justicia total, al menos siento que mi lucha tiene sentido”, concluye Rita, con un brillo de esperanza en los ojos.
El dolor y la injusticia de la Guerra Civil española continúan atravesando las vidas de muchos, como es el caso de Rita Baz. Pero su lucha, la de su familia y la de aquellos que siguen buscando justicia, nos recuerda que la memoria histórica es clave para construir un futuro diferente.








