“Me gustaría llegar al correr en Tour de Francia algún día”, Jesús García Oria

Sección patrocinada por: 

 

En un mundo marcado por la digitalización y la necesidad constante de mostrarse, los valores personales se han visto trastocados. En este contexto, principios como la humildad y la autenticidad adquieren aún más valor. Y en el mundo del deporte, tan mediático y condicionado por grandes estrellas, quizás un poco más.

A sus 15 años, Jesús García Oria, ciclista natural de Lepe, construye su trayectoria personal y deportiva con un estilo propio y una forma de entender el ciclismo basada en la responsabilidad individual. «Me gusta superarme a mí mismo, a la vez que aprendo a competir en equipo«, dice con convicción en los primeros compases de nuestra conversación.

Jesús se subió por primera vez a una bici con ruedines, empujado por la pasión de su padre, Domingo Jesús García Fernández, aficionado a la bicicleta con varios triunfos a nivel provincial. Su primera competición fue a los seis años en el Cabezo de la Bella, en Lepe. «Me acuerdo perfectamente, aunque era muy pequeño. Estaba muy nervioso, pero me lo pasé genial«, recuerda, a pesar de la corta edad con la que enfrentó aquel reto infantil.

Jesús apuntaba buenas manera sobre la bicicleta desde pequeño.

Desde entonces, Jesús no ha dejado de pedalear. Se formó durante ocho años en el Biciclub de Lepe, siendo el único niño entre adultos. Esta convivencia con ciclistas mayores le permitió madurar antes de tiempo y absorber conocimientos tácticos y valores como el respeto, la constancia y el compañerismo. «No hablaba mucho, era muy tímido. Aprendía escuchando a los mayores. Al principio montaba en bici para divertirme, hasta que a los ocho años empecé a centrarme en mejorar en la clasificación de cada prueba«.

Durante la pandemia, Jesús aparcó temporalmente la bici y probó suerte en el fútbol. Sin embargo, la necesidad de retos personales lo trajo de vuelta al ciclismo. «Me gustan los deportes individuales, donde me hago responsable de mis propios resultados. Ahora compito en equipo y es una experiencia que me aporta muchas cosas positivas en mi crecimiento deportivo y personal«. Así retomó los pedales y comenzó con nuevas metas. En 2023 regresó a las competiciones y se reencontró con el podio: tercero en la prueba de la Fundación Alberto Contador en Madrid.

Ese mismo año se incorporó al Dos Hermanas Team Ameral, un club con estructura profesional donde entrena bajo la dirección de Andrés Román y Félix Castaño. «Allí me siento en un equipo de verdad. Me ayudan con entrenamientos personalizados, nutrición, tácticas de carrera y, además, estoy rodeado de compañeros de mi edad. Hay muy buen ambiente«. Aunque entre semana entrena solo en Lepe, algunos fines de semana se desplaza a Sevilla para sesiones grupales y concentraciones.

Jesús ha participado en las Copas de España de pista de 2023 y 2024, donde quedó en quinta y novena posición, respectivamente. «Empecé a rodar en pista como preparación para la carretera. El Palacio de Deportes de Dos Hermanas tiene un velódromo que acoge algunas pruebas nacionales, así que ha sido de gran ayuda para los triunfos del equipo en esta disciplina del ciclismo«, explica.

Jesús García Oria durante la Copa de España celebrada en el mes de abril.

En 2025, su progresión le valió una plaza con la selección andaluza para el Campeonato de España, celebrado en Palma de Mallorca. Allí logró una valiosa medalla de bronce en la prueba de velocidad olímpica por equipos. «Fue la prueba que menos preparamos, pero la que mejor salió. Estoy muy feliz con el resultado. Al final, queríamos hacer lo mejor posible, sin obsesionarnos con medallas«.

Además de esa medalla, logró un 6.º puesto en Keirin, un 10.º en kilómetros y en 200 metros, y un 5.º en persecución por equipos. Resultados sólidos que confirman su evolución.

Durante la temporada también está inmerso en participaciones en pruebas de carácter nacional como la Vuelta a Extremadura, Toledo, Costa Blanca, Valladolid y Valdepeñas, e internacionales como la Vuelta a Portugal y la Vuelta a Santa Ana, aquí en Sevilla.

A pesar de sus avances, Jesús mantiene un perfil bajo. «No me gusta llamar la atención. Mis logros me los guardo para mí. Soy muy humilde«. En su entorno, todos coinciden en su carácter reservado pero firme. En Lepe, la medalla le ha valido muchas felicitaciones por la calle, aunque reconoce que practica un deporte minoritario y que en ciertos entornos pasa más desapercibido. «Aquí todo es fútbol, casi nadie habla de ciclismo«, nos explica con madurez.

Entre sus referentes destaca al belga Remco Evenepoel. «Me inspira su mentalidad. No para hasta conseguir lo que se propone. Es una forma de pensar que me gusta«. Y aunque por ahora prefiere concentrarse en sus entrenamientos y en mejorar día a día, tiene claros algunos objetivos a largo plazo. «Algún día me gustaría ser profesional y correr en grandes pruebas como el Tour de Francia. Es la más grande. Pero paso a paso. Primero quiero crecer, aprender y disfrutar del camino«.

Ahora se prepara para competir en Villarrobledo y en los Campeonatos de Andalucía de ruta y contrarreloj, que se celebrarán próximamente en Almería. El futuro parece prometedor para este joven lepero que no solo pedalea rápido, sino que lo hace con humildad, cabeza y una admirable determinación.

La carretera es la disciplina que más gusta a Jesús.

Jesús García Oria no es solo una promesa del ciclismo andaluz. Es el reflejo de muchos deportistas que, con esfuerzo silencioso, se abren camino a lo más alto del deporte nacional.

Compartir
Scroll al inicio