Por: Nicole Vargas Mairongo
Francisco Manuel Cruzado, más conocido como Paco, tiene 52 años, vive en Huelva y desde hace décadas es uno de los grandes referentes del flamenco en la provincia. Su historia está marcada por la pasión, el talento y el compromiso con su tierra. Aunque ha recorrido medio mundo con su guitarra, hoy compagina su carrera artística con la dirección de la Escuela Municipal de Música de Aljaraque, donde imparte clases desde 1999 y ejerce como director desde el curso 2023-2024.

Una vida con la guitarra entre las manos
“Empecé a tocar la guitarra de pequeño en casa, gracias a mi padre, que era un gran aficionado”, recuerda Paco. Su formación fue completamente onubense: “Aprendí con profesores como Juan Carlos Romero, José Luis Rodríguez y también con El Niño Miguel”. Pronto comenzó a tocar en peñas flamencas de la provincia y a acompañar al baile y al cante. También probó suerte como cantaor: “Con 8 o 9 años me gustaba mucho cantar y gané varios concursos de fandango de Huelva”.
La evolución natural lo llevó a Sevilla, a tocar en academias de baile como la de Manolo Marín y con compañías profesionales como la de Mario Amaya. Su guitarra ha cruzado fronteras: “Viajé muchos años a Tokio, trabajaba con una compañía japonesa y, aunque al principio no me gustó, luego me enamoré de la ciudad. Me habría quedado a vivir allí”.
Un director con alma de artista
Pese a su larga trayectoria como músico, Paco no ha dejado nunca de enseñar. Ahora lidera la Escuela de Música de Aljaraque, una de las más activas de la provincia: “Tenemos alrededor de 800 matrículas y unas 52 especialidades, desde instrumentos de banda hasta danza clásica, flamenco, combos de pop-rock, guitarra eléctrica, canto moderno…”, añade.
Aunque reconoce que compaginar su carrera como guitarrista, compositor y arreglista con la dirección no es fácil, lo hace con gusto: “La gestión me encanta. Es una escuela viva, con muchos retos. El otro día organizamos un concierto didáctico para los niños del colegio de Corrales, todos disfrazados de piratas. Fue precioso”.
Reconocido por su pueblo
En Aljaraque no solo lo conocen por la escuela: hace unos años fue elegido Aljaraqueño del Año. “Fue una noche muy bonita, con mi familia y mis padres. No me lo esperaba y me emocionó mucho ver que la gente me reconocía así, solo siendo profesor por entonces”, recuerda entre risas.
Proyectos, sueños y consejos
Paco sigue creando. Acaba de terminar un nuevo disco titulado ‘Aura’, dedicado a la danza estilizada y la escuela bolera, un género en auge que le fascina. Además, actuará el 13 de agosto en el ciclo Noches en el Palacio de la Algaba en Sevilla y ya prepara su participación en una ópera de Manuel Bustos que se estrenará en 2027 en el Teatro Real de Madrid.
Cuando se le pregunta por los sueños pendientes, lo tiene claro: “Tocar con Richard Bona sería lo más. Lo conozco, le gusta el flamenco, y compartir escenario con él sería un sueño”. También confiesa que echa de menos la lectura, un hábito que ha dejado aparcado por la falta de tiempo.
A los jóvenes que quieren dedicarse a la música, les lanza un consejo sincero: “Hay que estudiar mucho. Vivir de la música no es imposible, pero sí muy difícil. Solo se consigue con mucha preparación y constancia”.

Más que un director, un vecino querido
En Aljaraque lo ven como Paco, el de la guitarra, el que siempre tiene una sonrisa y tiempo para los demás. Y es que, en palabras del propio Paco, “la música es cultura, y en un pueblo tiene un papel fundamental. Para muchos es un escape, para los niños es vital”.
Con el alma en las manos y la guitarra como voz, Paco Cruzado sigue tocando corazones desde Huelva para el mundo. Su música, arraigada en la tradición y abierta a la innovación, no solo emociona en los escenarios, sino que inspira a nuevas generaciones desde las aulas. Porque para él, enseñar es también una forma de crear arte, de dejar huella y de seguir soñando con un flamenco vivo, libre y en constante evolución.








