Por: Nicole Vargas Mairongo
Un proyecto pionero que transforma el día a día del centro
El CEIP Oria Castañeda se ha convertido en un referente educativo en su localidad al ser el único centro acreditado con el programa Erasmus+ hasta 2027. Esta distinción no solo lo sitúa a la vanguardia de la innovación pedagógica en la zona, sino que también ha supuesto una auténtica revolución en la forma de enseñar, aprender y convivir en comunidad. “Ha sido un gran logro y algo muy innovador en la zona. Todo el centro está motivado y trabajando codo con codo, liderado por la comisión Erasmus, pero con la implicación de toda la comunidad educativa”, destaca su director, Miguel Ángel Prieto.
De una idea entre docentes al reconocimiento europeo
El origen de esta apuesta internacional surge gracias a la iniciativa de la maestra de inglés Manoli Mora, quien propuso implicar al centro en un proyecto europeo. Tras redactar y presentar la propuesta junto a sus compañeras, lograron la aprobación. Desde entonces, el CEIP Oria Castañeda ha vivido una transformación centrada en la inclusión, el respeto al medioambiente y la promoción de los valores europeos.
“Este proyecto no solo implica movilidades, sino que repercute en nuestro día a día: decoraciones, celebraciones como el Día de Europa, o la promoción de las lenguas extranjeras. Todo adquiere una nueva dimensión más global y colaborativa”, explica Prieto.
Sicilia como espejo: aprendizaje y acogida ejemplar
Una de las actividades estrella del programa ha sido el job shadowing de dos maestras en el Istituto Pirandello BuonSignore, en Mazara del Vallo (Sicilia). “La experiencia ha sido muy enriquecedora. Las maestras vinieron encantadas con el trato recibido y la oportunidad de conocer otras metodologías, niveles educativos y formas de celebrar la vida escolar”, afirma el director. La acogida fue calurosa: “Desde el primer día, las recibieron con banderas y un ambiente festivo”.

Pero no solo el profesorado ha vivido esta experiencia. También un grupo de alumnos y alumnas viajó a Italia y regresó con una mirada ampliada del mundo: “Lo que más les sorprendió fue la cercanía de las personas, la ratio reducida en las aulas y la figura del maestro de apoyo en cada clase. Algunos incluso volaron por primera vez”, relata.
Una marcha que une educación física e identidad europea
Este año, el CEIP Oria Castañeda ha decidido unir el Día de Europa con el Día de la Educación Física en la Calle. La actividad estrella será una marcha por el barrio encabezada simbólicamente por el Aula Alegría —que acoge al alumnado de educación especial—, como muestra del firme compromiso del centro con la inclusión. “Ellos también pueden participar, moverse, y ser parte activa de la jornada”, recalca Prieto.
Durante la marcha, los niños y niñas representarán distintos países europeos a través de sus trajes, comidas y tradiciones, en una actividad que se convertirá en una auténtica lección de convivencia, diversidad y ciudadanía europea a pie de calle.
La comunidad, un pilar fundamental
Las familias han respondido con entusiasmo. “Están encantadas de que sus hijos vivan experiencias internacionales. Siempre colaboran y se muestran muy implicadas con cada propuesta que se les presenta”, comenta el director.
Prieto tiene claro que estos proyectos no solo transforman la escuela, sino también el entorno: “La internacionalización de la enseñanza, el conocimiento de idiomas y culturas diferentes enriquece a toda la comunidad. Apostamos por abrir las puertas del centro al mundo”.

Un director comprometido con el equipo y el futuro
Para Miguel Ángel Prieto, formar parte del proyecto Erasmus+ ha sido un reto personal y profesional. “Como director, mi lema es apoyar al profesorado en todo lo que proponga. Si hay ganas y compromiso, el equipo directivo tiene que estar ahí, mano a mano”.
De cara al futuro, el CEIP Oria Castañeda sueña con seguir avanzando en inclusión, reforzar sus resultados educativos y continuar implicando a toda la comunidad. “Queremos seguir sumando, colaborar con otras entidades y demostrar que, con un buen equipo y cooperación, llevar a cabo un Erasmus+ es posible”.
El mensaje a otros centros es claro: “Es laborioso, pero merece la pena. Los resultados son enriquecedores y el impacto es visible en las caras del alumnado. Animo a todos los centros a intentarlo”.








