“Vivir un ascenso es la mayor experiencia que puede vivir un futbolista en estas categorías”, Manu Ramírez

Sección patrocinada por:

La carrera de un futbolista semiprofesional tiene más momentos difíciles que alegrías. Por eso, un ascenso es mucho más que una victoria deportiva; es el mayor premio al sacrificio, al esfuerzo silencioso, y a la constancia inquebrantable. Así lo vive y lo expresa Manu Ramírez, futbolista lepero y actual jugador del Deportivo Guadalajara, que acaba de lograr el ascenso a Primera RFEF junto a su equipo.

«Fue una locura, estábamos todos juntos viendo el partido del Cacereño. En cuanto pitó el árbitro y vimos que el ascenso directo era nuestro… fue un momento de felicidad absoluta. Me vinieron todos los recuerdos de los años malos. Porque hay más años malos que buenos en esto. Y por eso hay que celebrarlo como se merece«, cuenta Manu con una mezcla de emoción y humildad.

Ramírez se unió al su actual club el pasado verano, tras un periodo de altibajos deportivos y lesiones en el que pasó por Unionistas de Salamanca y S.D. Compostela. “Venía de un año regular. Necesitaba un sitio donde confiaran en mí, donde pudiera tener minutos. Y desde la pretemporada sentí que aquí creían en mí”, afirma. El míster le dio continuidad y confianza, algo que fue clave para su rendimiento: “Cuando un entrenador te da confianza, las cosas salen solas”.

Y salieron. Manu ha logrado durante la temporada 8 goles y 3 asistencias en alrededor de 2.100 minutos de juego disputados. Pero más allá de los números, su impacto fue humano y colectivo: “El vestuario ha sido espectacular. Yo creo que gran parte del éxito viene del grupo. Todos íbamos a una. Había calidad, pero sobre todo mucha unión”.

El delantero lepero, Manu Ramírez en uno de sus encuentro en esta temporada.

Desde las primeras jornadas, el Deportivo Guadalajara mostró señales de que algo grande se estaba gestando. “Tuvimos un arranque fuerte. A partir de la jornada 3 o 4 ya fuimos líderes y no soltamos el primer puesto. En la segunda vuelta, los primeros partidos nos dieron la confianza definitiva para creer que el ascenso era posible”, rememora.

Momentos inolvidables y la familia

Manu recuerda especialmente un empate sufrido en Tenerife, tras una derrota en Melilla. “Era la jornada 3, un campo complicado. Nos pusimos 0-2, pero ellos apretaron y sufrimos mucho. Ese empate fue un punto de inflexión. Si lo hubiéramos perdido no habría pasado nada, pero sacarlo adelante nos dio un empujón”.

A nivel personal, destaca un momento como sacado de los reels de Instagram o Tik Tok que muestran las mejores jugadas. “Contra el Tenerife marqué un gol olímpico. Esas cosas no se olvidan. Fue especial porque no es fácil hacer un gol así, y además ayudó al equipo”.

En los momentos difíciles y en los de celebración, Manu no olvida a los que siempre han estado ahí. “Este ascenso es de mi familia y de Cristina, mi novia, tanto como mío. Ella lleva años siguiéndome, ha dejado su casa, su gente, por apoyarme. Está aquí día a día, trabaja, estudia… lo ha hecho todo por mí. Y eso vale más que cualquier gol”.

Manu Ramírez y su novia, Cristina Díaz, celebrando el ascenso.

Sobre sus padres, a los que no pudo tener presentes físicamente en el día del ascenso, sus palabras se cargan de gratitud: “Me han llevado desde niño a todos lados, han invertido su tiempo y dinero por mi felicidad. Me hubiera encantado que estuvieran, pero sé que este ascenso también es suyo”.

También tiene un lugar especial en su corazón para Javi Martín, su amigo inseparable. “Siempre está encima, me da caña cuando no marco, me ha visto jugar muchas veces. Esto también va por él”.

Raíces futbolísticas muy presentes

En el momento de la celebración, Manu no dudó en mostrar de dónde viene. “Saqué la bandera de Andalucía con el nombre de Lepe. Estoy muy orgulloso de ser de mi pueblo. Mis inicios fueron en el San Roque, el club más importante de la provincia de Huelva. Allí empecé con 18 años y siempre me han tratado bien. Llevar esa bandera era mi forma de decir ‘gracias’ a mis raíces”.

Esa conexión emocional no es casualidad. Después de más de una década de recorrido por clubes como UCAM Murcia, Calahorra o Salamanca, Manu no olvida de dónde partió ni qué lo trajo hasta aquí. “Desde los 8 años que empecé en las inferiores del San Roque, soñaba con momentos como este. Y poder vivirlo ahora, tras tanto sacrificio, es algo que te llena de verdad”.

El ascenso sabe aún mejor para alguien que el año anterior sufrió una lesión importante. “El año pasado fue complicado. Aunque hice buenos números, necesitaba una temporada como esta. Tener minutos, sentirme importante. Disfrutar del fútbol. Eso era lo más importante”.

Para Manu, disfrutar del juego es tan esencial como marcar goles. “El fútbol tiene mucho sufrimiento. Por eso hay que saborear cada logro. Cada ascenso. Porque es muy difícil conseguir algo así, en cualquier categoría”.

Futuro en Primera RFEF

De cara a la próxima temporada, Manu tiene claro su deseo de continuar en Guadalajara. “Tengo renovación automática, así que en principio sigo aquí. Estoy contentísimo. Me he sentido como en casa. Y además conozco la categoría. Es dura, hay equipos de mucho nivel, pero también muy bonita”.

Sabe que le espera un reto mayor, pero no le teme. Tiene la experiencia, la madurez, y sobre todo, un entorno que lo respalda. “Voy a seguir trabajando, creciendo, y ojalá podamos hacer un buen año también en Primera RFEF”.

Para Manu Ramírez, este ascenso es el broche a una temporada soñada, pero también un homenaje silencioso a todas las veces que pensó en rendirse. Es un grito de alegría por todos los viajes de niño a entrenamientos, por cada sacrificio familiar, por cada minuto de duda y esfuerzo. “Lo más importante es disfrutar del momento. Porque no sabes cuándo volverá. Y yo, sinceramente, estoy disfrutándolo al máximo”, concluye.

Compartir
Scroll al inicio