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A pesar de su juventud, Carola Rodríguez Beas tiene las cosas claras en cuanto a su futuro. Esta base del CB Lepe Alius cadete, criada entre balones y canastas, ha completado una inolvidable temporada en la que ha crecido como deportista y como persona…
Por: J.L.Galloso
Con tan solo 14 años, Carola Rodríguez Beas se ha convertido en una de las jugadoras más prometedoras del Club Baloncesto Lepe Alius. Esta joven base del equipo cadete de primer año ha cerrado una temporada para el recuerdo, en la que ha sido pieza clave en los resultados de su equipo, disputando la Final Four provincial y proclamándose campeona del Torneo Al Andalus Basket Cup celebrado en Mazagón, donde además fue elegida MVP del torneo.
Carola lleva el baloncesto en la sangre. Desde pequeña, junto a sus hermanos María y Pablo, creció entre balones y canastas, influenciada también por su madre, que también practicó este deporte. Toda una saga de jugadores de baloncesto. Su formación deportiva comenzó en el colegio CEIP Río Piedras, donde practicaba multideporte, pero fue el baloncesto el que le robó el corazón por el ambiente de equipo y el apoyo de sus entrenadores.
«Me lo paso mejor con mi equipo y me siento muy a gusto con mis entrenadores«, confiesa. Esta conexión con el grupo ha sido esencial para su desarrollo, ya que muchas de sus compañeras la acompañan desde las primeras etapas, formando una auténtica familia dentro del club.

Como base, Carola asume la responsabilidad de organizar el juego. Reconoce que disfruta especialmente cuando una jugada bien planteada termina en canasta, porque «es como si todo el equipo funcionara como una sola pieza«. Su madurez táctica la ha llevado incluso a entrenar y competir con categorías superiores.
Pero su compromiso no se limita a la pista. Destaca en sus estudios, acabando tercero de la ESO en el Instituto José Antonio Fernández Muriel con buenas calificaciones, gracias a una excelente organización personal que le permite compatibilizar entrenamientos y tareas académicas. «Antes de entrenar lo dejo todo hecho, así entreno tranquila«, explica.
En su casa, el deporte y el esfuerzo están en el ADN. Su hermana María, que estudia Fisioterapia en la Universidad de Sevilla, sigue jugando al baloncesto, y es su gran referente. «Mi hermana nunca se rinde y siempre sigue esforzándose«. Su madre, además de haber jugado, trabaja con niños pequeños, lo que ha influido también en el sueño de Carola de estudiar Educación Infantil; “me gustaría ser maestra de niños de guardería”, comparte nuestra protagonista.
La experiencia en el torneo Al Andalus Basket Cup en Mazagón fue un punto culminante de la temporada. El equipo vivió grandes momentos de aprendizaje, enfrentándose a clubes de toda Andalucía. En la final contra CB Asunción de Málaga, la tensión fue máxima, pero la serenidad del grupo y su entrega llevaron a la victoria. «No me esperaba el MVP. Fue una sorpresa muy bonita«, comenta Carola, que recibió la felicitación de sus compañeras por el esfuerzo y compromiso.
Para ella, el baloncesto no es solo un deporte. Es una escuela de vida, un espacio de crecimiento personal y colectivo. Se siente apoyada por su familia, especialmente por su madre, que la acompaña a la mayoría de los partidos. «No siento presión cuando mi familia está en la grada, ya estoy acostumbrada a que estén viéndome desde pequeña. Me concentro en el partido y estoy tranquila”.

Carola valora profundamente a sus entrenadores, por su cercanía y “por estar siempre animando y buscando que las jugadoras mejoren”. En el vestuario se respira amistad y compañerismo, elementos que han convertido al cadete femenino del CB Lepe Alius en un equipo unido y competitivo.
A pesar de su juventud, tiene claro que quiere seguir ligada al baloncesto durante sus años de estudio, incluso si tiene que mudarse para estudiar. «Si me voy a estudiar fuera de casa, buscaré un buen equipo para seguir jugando«, asegura.
A las chicas que quieran animarse a jugar a baloncesto les recomienda que se inicien a este deporte. “Les diría que prueben, ya que es un deporte de equipo muy divertido donde se hacen grandes amigos. Además, jugar a baloncesto te ayuda mucho mentalmente y desconectas mucho de los estudios mientras lo practicas”, relata con una agradable madurez desde su infantil momento.
Con referentes claros, apoyo familiar, talento y esfuerzo, Carola Rodríguez Beas representa el futuro del baloncesto femenino en Lepe. Su historia es un ejemplo de cómo el deporte puede formar personas comprometidas, responsables y llenas de pasión.








