Juan Cruz Campoy, pregonero de las Fiestas del Carmen 2025 en Punta Umbría, vive con emoción e intensidad el encargo de anunciar las fiestas grandes de su pueblo. Un papel que asume como “un honor inmenso y una responsabilidad enorme”. “Hablarle a la Virgen en nombre de todo un pueblo es algo que se queda marcado de por vida”, afirma con humildad y entusiasmo.
Puntaumbrieño de raíz, confiesa que siente y ama a su pueblo como pocos, y que no hay mayor orgullo para él que ser el encargado de pregonar las fiestas de la Virgen del Carmen, la patrona de los marineros y de Punta Umbría.

Sus vínculos con la Hermandad del Carmen son profundos. No solo ha sido hermano mayor, sino que conserva con especial cariño aquellos años en los que trabajó activamente en la entidad, en especial cuando junto a otros hermanos lograron ampliar la puerta de la iglesia de Santa María para facilitar la salida de la Virgen. “Fue una etapa muy emotiva. Recuerdo el cariño y el apoyo constante de Manuel Ferrera ‘Rubinqui’ y su familia, que me acompañaron y me ayudaron a profundizar en ese amor y respeto por la Virgen”, recuerda.
Este pregón no será uno más. La emoción y la carga simbólica se multiplican este 2025, ya que su hermana María del Carmen es en 2025 la hermana mayor y su sobrina Carmen Cañete tendrá el encargo de presentarlo en el solemne acto que tendrá lugar el sábado 28 de junio en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. “Hemos pasado momentos muy duros como familia y parece que la Virgen ha querido reconfortarnos con todo lo que está sucediendo. Este pregón es un regalo. Espero poder contener la emoción y expresarme desde el atril sin romperme”, reconoce con voz entrecortada. Y es que, como él mismo confiesa, ver a su sobrina presentándolo será uno de los momentos más emotivos de su vida. “Saber lo que ha sufrido esta niña el año pasado, y verla ahora en este papel, solo puede explicarse desde la fe. La protección de nuestra Virgen ha hecho posible que podamos vivir estos momentos tan especiales”.

Carmen en la familia
El vínculo con la Virgen del Carmen en su casa viene de generaciones. “En mi familia hay varias ‘Cármenes’ y estos días son motivo de celebración. Nos reunimos, compartimos alegría y vivimos las fiestas de una forma muy especial, sobre todo cuando acompañamos a la Virgen en su paseo por la ría. Es el momento más esperado para todos”, afirma.
Aunque prefiere no desvelar mucho del contenido del pregón, Juan Cruz da algunas pistas sobre lo que será su discurso. “No será un pregón al uso. No soy pregonero, solo quiero contar mis vivencias, mi fe, mi agradecimiento profundo por todo lo que la Virgen ha hecho por mí y por los míos. Tal vez no tenga la estructura de otros pregones, pero llevará verdad y emoción”.
Entre los mensajes que quiere trasladar a sus vecinos destaca uno: el valor de la fe, del amor y de la unidad. “Me gustaría que mis palabras recordasen que hay alguien ahí arriba que vela por nosotros. También quiero poner en valor la importancia de la familia y de la necesidad de que, como pueblo, nos entendamos y nos cuidemos más. En estos tiempos en los que parece que la crispación nos rodea, ojalá mis palabras sirvan para invitarnos a vivir con más armonía”.
Y aunque el momento se acerca, reconoce que el nerviosismo todavía no está presente. “Lo que me da miedo es eso precisamente, que los nervios me ataquen justo cuando me suba al atril. Espero estar tranquilo y poder transmitir lo que quiero, como quiero”, confiesa entre risas.
Para Juan Cruz, este pregón es un acto de fe, un homenaje a su familia y una declaración de amor a su pueblo y a su Virgen. El 28 de junio, a las 21.30 horas, las emociones estarán a flor de piel en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, donde Punta Umbría escuchará a uno de los suyos hablar desde el corazón, con la pasión y la devoción que solo puede tener quien lleva la Virgen del Carmen grabada en el alma.








