A menos de un mes del inicio de la tradicional Feria del Carmen, una crisis en el seno de la organización amenaza con marcar un antes y un después en las fiestas patronales de Punta Umbría. Las hermandades religiosas que durante más de dos décadas han gestionado las casetas en el recinto ferial han anunciado a nuestro medio de comunicación que “este año no se harán cargo de las casetas”. La decisión responde a una diferencia de criterio con el Ayuntamiento, al que señalan por ignorar sus propuestas y modificar unilateralmente el modelo de feria.
El origen del conflicto se remonta al año pasado, cuando el Consistorio introdujo una Feria de Día en el centro del pueblo con música, actividades y una oferta de ocio que restó protagonismo a la tradicional Feria de Noche en el recinto ferial. Según las hermandades, el nuevo enfoque atrajo a gran parte del público durante el día, dejando desiertas las casetas por la noche y generando una importante merma económica para los concesionarios de estos espacios. “El año pasado fue un fracaso total”, resume la presidenta de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen. “Hubo muy poca afluencia, mucho desorden, DJs por todas partes, y una oferta musical descoordinada que generó más ruido que ambiente festivo”.


A pesar de los malos resultados, el Ayuntamiento ha decidido repetir el mismo esquema para 2025, incluyendo la Feria de Día en las mismas fechas que la patronal. Esta decisión, tomada sin consenso, ha desencadenado la reacción de las hermandades, que consideran que no se ha respetado su labor ni se ha valorado el impacto que su participación tiene sobre las fiestas. “No estamos en contra de la Feria de Día, es más, nos parece una buena idea. Lo que pedimos es que se celebre en un momento que no coincida con la feria tradicional. Podría ser una semana previa a las fiestas de agosto, en el mes de julio o la semana después de las fiestas. Pero no al mismo tiempo, porque compite directamente y vacía el recinto ferial por la noche”, coinciden Leonardo Rodríguez, presidente de la Hermandad del Santo Cristo del Mar y Cristina Cebey, hermana mayor de la Hermandad Filial de Montemayor. Además, afirman que les “consta que a los empresarios del centro no les importa modificar la fecha”.
Falta de diálogo
La ruptura entre las hermandades y el Ayuntamiento no es solo por diferencias en el modelo festivo, sino también por la forma en que se ha gestionado el diálogo. Los representantes de los colectivos denuncian falta de escucha y actitudes despectivas por parte del Consistorio, un argumento que expusieron todas las hermandades consultadas por Periódicos Punto Cero. “Mostraron poca predisposición a dialogar y vinieron con argumentos preparados para rebatir nuestras ideas. Llevábamos meses pidiendo una reunión para lograr llegar a un entendimiento y nos ha costado reunirnos con el equipo de Gobierno. No atendieron a nuestras demandas y la actitud fue poco empática hacia nuestras ideas y nuestro trabajo en la feria”, argumenta Juanibel Benítez Abril, presidenta de la Hermandad del Cristo de la Pasión.
Los caseteros, además, subrayan que su labor no es empresarial. No hay ánimo de lucro, y los beneficios de las casetas se destinan al sostenimiento de las hermandades y su labor social y cultural. “Nuestros colectivos trabajan duro para la celebración de todas las fiestas y para hacer atractivo el calendario festivo en la localidad, algo que tiene repercusión turística en el bolsillo de las empresas locales. Parece que esto no se está teniendo en cuenta”, comenta Salud Fernández. Por otra parte, comentan que “aunque la concesión de las casetas tiene un precio simbólico para las hermandades, tenemos que asumir gastos por la ocupación de las mesas y sillas, seguros de responsabilidad civil, además de la seguridad en el recinto”.
Inseguridad y público conflictivo
Otro de los motivos que ha generado descontento es el cambio en el perfil del público durante la noche. La programación más juvenil y la permisividad con el botellón han derivado en situaciones de riesgo y falta de control dentro del recinto. “El año pasado tuvimos robos menores en las casetas y gente orinando dentro de las casetas”, recuerdan los portavoces.
A pesar de los intentos por forzar un cambio, las hermandades han recibido la negativa rotunda del Ayuntamiento. “Han dejado claro que no van a modificar nada. Y nosotros, con estas condiciones, no montamos”, coinciden los representantes de la mayoría de las hermandades. Otros, como la Hermandad del Rocío, han sometido a votación esta decisión dentro de su Junta de Gobierno y han dado el sí al Ayuntamiento: “es duro trabajar para sacar adelante una hermandad, ya que requiere mucho trabajo. Siempre nos beneficia la labor que realizamos en la feria y por eso hemos decidido montar la caseta”, manifiesta su presidenta, Ana Morgado.
Por otra parte, apuntan también a la importante bajada en la calidad de la oferta musical de los conciertos. Según explican, el cartel de artistas ha dejado de atraer al público al recinto ferial, puesto que no aparecen en él grandes artistas del panorama nacional.


La decisión ha generado diferentes opiniones en las redes sociales, donde el debate se mantiene candente en las últimas horas. La ausencia de las hermandades en la feria, supone un golpe importante para la identidad de la misma, ya que estas casetas forman parte esencial de la oferta tradicional, familiar y gastronómica de la celebración. Además, para las hermandades, lo recaudado supone un apoyo fundamental para financiar su actividad anual.
Por el momento, el Ayuntamiento de Punta Umbría guarda silencio y ha declinado hacer declaraciones ante la petición de Periódicos Punto Cero.








