Los trabajadores de Chiringuito Casa Diego organizan una cacerolada en la zona vecinal de sus denunciantes

Somos trabajadores, no delincuentes. Queremos trabajar”. Esa fue la consigna que corearon este viernes por la tarde los empleados del chiringuito Casa Diego durante una protesta celebrada en la zona de La Canaleta, en Punta Umbría. La movilización se produce tras el cierre cautelar del establecimiento a raíz de denuncias vecinales por exceso de ruido.

Más de una quincena de trabajadores protagonizaron una cacerolada en la zona residencial próxima al chiringuito, expresando su frustración ante una medida que consideran desproporcionada. La protesta visibiliza la creciente tensión entre el derecho al descanso vecinal y la actividad económica en una localidad eminentemente turística.

Según fuentes municipales, el cierre responde a la acumulación de quejas por ruido, que desembocaron en una denuncia penal y la apertura de diligencias judiciales. Los vecinos alegan que la música, emitida entre las 17.00 y las 21.00 horas, supera los niveles acústicos permitidos y altera su calidad de vida.

Chiringuito Casa Diego es uno de los locales de referencia del verano puntaumbriueño.

En redes sociales, sin embargo, muchos usuarios han expresado su indignación por la clausura. “Punta Umbría es un sitio turístico, están destrozando el pueblo”, “La música no molesta a nadie a esas horas” o “El que quiera descansar, que elija otro destino” son algunos de los mensajes más repetidos entre quienes defienden la continuidad del chiringuito.

Los propietarios de Casa Diego han optado por guardar silencio público por recomendación legal, aunque han trasladado a este medio su “profundo desánimo” ante la cancelación de todas las reservas del fin de semana. Recuerdan que, en temporada alta, el establecimiento llega a emplear a más de 50 personas durante los días de máxima afluencia.Desde el local subrayan su voluntad de colaborar con las autoridades para resolver la situación “lo antes posible”. Sin embargo, no existe por ahora un plazo oficial para su reapertura.

En la misma actuación, la Policía Local también procedió al precinto del sistema de sonido del chiringuito El Tabla Beach Club, situado a escasos metros. Este establecimiento permanece abierto, aunque sin música ni actuaciones en vivo, limitando su actividad exclusivamente al servicio de restauración.

Casa Diego Canaleta, distinguido con un Solete de la Guía Repsol, se ha consolidado como uno de los referentes gastronómicos del litoral onubense, gracias a su cocina y a su privilegiada ubicación junto al entorno dunar. El Tabla Beach Club, por su parte, es también conocido por su propuesta culinaria y por sus sesiones musicales al atardecer, que atraen a un público joven y local.

A día de hoy, se desconoce la duración del cierre. Fuentes cercanas al proceso judicial señalan que podría alargarse si se detectan incumplimientos reiterados o si no se acuerdan medidas correctoras como la insonorización o la restricción de horarios musicales.

La situación ha reabierto el debate en Punta Umbría sobre cómo equilibrar el ocio nocturno, fundamental para la economía local, con el derecho al descanso vecinal. En plena temporada turística, el municipio afronta el reto de establecer un modelo de convivencia que permita mantener la vitalidad de su oferta turística sin generar tensiones sociales. Mientras tanto, trabajadores, empresarios, vecinos y visitantes siguen esperando una solución que, más allá del ruido, devuelva la armonía a uno de los enclaves costeros más emblemáticos de Huelva.

 

 

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