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Por: J.L.Galloso
José Joaquín Carrasco Martín regresó a España tras su paso por Alemania, afrontando con ilusión y liderazgo su nuevo reto en el Sol Gironès Bisbal Bàsquet. Además, impulsa un proyecto para el desarrollo integral de jóvenes jugadores.

José Joaquín Carrasco Martín ha recorrido un largo camino desde sus primeros botes de balón en el pabellón municipal donde comenzó a jugar con el CB Lepe Alius.
Formado en el club de su ciudad natal, el base andaluz ha consolidado una trayectoria que le ha llevado por distintos puntos de la geografía española y, más recientemente, por el competitivo baloncesto alemán.
Tras tres temporadas en el país germano, Carrasco ha regresado a España para sumarse al Sol Gironès Bisbal Bàsquet, un proyecto ambicioso que compite en Segunda FEB.
En 2022, el base lepero dio el salto al extranjero fichando por el BBC Coburg, equipo de la Pro B alemana. Su papel allí no fue anecdótico y se convirtió en un referente del vestuario, asumiendo liderazgo dentro y fuera de la cancha. En 2024, tras dos años con los bávaros y una última temporada con el Gartenzaun24 Baskets Paderborn, Carrasco decidió volver a España, cargado de vivencias y crecimiento personal. “Ha sido una experiencia muy enriquecedora, sobre todo a nivel colectivo y personal. Estuvimos a un paso del ascenso. Me tocó liderar a un equipo joven en un proyecto muy ambicioso”, explica Carrasco.
En Paderborn ejerció como uno de los veteranos del equipo, y asumió con naturalidad la responsabilidad de guiar a sus compañeros. “Yo era el más veterano, con 29 años, y tenía claro que debía ser el entrenador en pista. Me correspondía controlar los tiempos del partido y también aportar en el vestuario. La química de grupo es imprescindible”, añade.
Su liderazgo no fue solo una cuestión de edad, sino también de actitud. Carrasco destaca por su visión de juego, compromiso y temple en momentos clave. Esas cualidades fueron decisivas para su fichaje por el equipo catalán. “Recibí una llamada del entrenador del Bisbal Bàsket, con experiencia en Euroliga femenina, que me convenció por el proyecto. Me transmitió ilusión y claridad sobre lo que esperaba de mí. Me motivó mucho volver a España con un reto tan atractivo”, afirma con entusiasmo.
Una carrera deportiva con inquietudes
Antes de su aventura internacional, Carrasco había defendido los colores de varios clubes en LEB Plata y Liga EBA, como Agustinos Eras de León, CB Morón, CB San Juan, Villarrobledo y Canoe, entre otros. Su trayectoria es la de un jugador trabajador, que nunca ha dejado de crecer y de aprender.

Además del baloncesto profesional, ha desarrollado su propio proyecto de formación, la TAS Academy, una academia centrada en el desarrollo integral de jugadores. Su iniciativa combina técnica, valores y filosofía de vida. “TAS significa trabajo, ambición y superación. No se trata solo de echar horas entrenando, sino de trabajar con calidad y mentalidad. Me siento afortunado de poder devolver todo lo que he aprendido a las nuevas generaciones”, explica con orgullo.
Carrasco nunca ha olvidado de dónde viene. Su vínculo con Lepe sigue siendo profundo, y cada verano regresa para ver a su familia, visitar el club y participar en actividades con los jóvenes. “Mi Lepe Alius va a estar siempre ahí. Es donde todo empezó. Yo salí de un club humilde, y eso me ha hecho valorar todo mucho más. Siempre estaré agradecido al Ayuntamiento, al Servicio de Deportes y al club, que me facilitan todo cada vez que vuelvo”, asegura.
Aunque no podrá estar tanto tiempo en Lepe como le gustaría, no deja de buscar momentos para escaparse y seguir conectado con su pueblo.“Intento visitar el campus, saludar a los entrenadores y a los niños. Me gustaría estar más tiempo con la familia, no solo por la academia, pero sé que mientras la temporada esté activa será difícil”, lamenta.
Su nueva etapa en el Sol Gironès Bisbal Bàsquet supone un nuevo capítulo en su carrera. Joaquín afronta el reto con ambición y la idea de aportar liderazgo, experiencia y compromiso a un equipo que quiere consolidarse y crecer. “Nuestro baloncesto está muy valorado en Europa. Volver a competir en España, con lo aprendido fuera, me motiva muchísimo. Estoy preparado para dar lo mejor de mí”, afirma.
Más allá de lo deportivo, Joaquín Carrasco representa una figura de inspiración. Un jugador hecho a sí mismo, con los pies en el suelo, que ha sabido convertir su pasión en una herramienta de crecimiento personal y colectivo.“Mi lema es claro: nunca te alejes de alguien sin que antes de irte le hayas hecho sonreír o más feliz. Y si puedo hacer eso con algún niño que sueña en grande y trabaja para ello, siempre sin hacer daño a nadie, me daré por satisfecho”, concluye.








