“Mi momento más emotivo no es de las Fiestas del Carmen es cuando el domingo de romería tengo la oportunidad de coger a la Virgen”, María Maldonado Morales

La imagen que anuncia este año las esperadas Fiestas del Carmen en Mazagón tiene el sello de María Maldonado Morales, una joven artista y comprometida con las tradiciones marineras de Mazagón. Es la autora del cartel oficial de 2025 y, cámara en mano, se encarga de inmortalizar desde hace unos años las salidas procesionales de la Virgen y los actos de la hermandad carmelita de este enclave costero.

María Maldonado Morales, cartelista de las fiestas del Carmen, durante la romería de Mazagón.

El ambiente que se vive en Mazagón esos días me inspiró completamente, es decir, la fe, el mar, la emoción de la gente”, explica María al referirse a la obra que anuncia este señalado momento en la localidad. “Quise que el cartel transmitiera todo eso, como si al mirarlo ya sintieras la festividad cerca”.

El resultado es una composición equilibrada y serena, donde la Virgen del Carmen con el Niño Jesús se convierte en la figura central sobre un fondo que evoca el mar y la playa, en una conexión directa con la tradición marinera de esta localidad costera. “La imagen central representa la devoción; el fondo marino, la identidad del pueblo. Quise reflejar el cariño auténtico que se le tiene a la Virgen del Carmen”, añade.

El proceso creativo no partió de una idea cerrada, sino que se fue gestando de forma intuitiva, a medida que avanzaban los días. “Tenía claro que el mar y la figura de la Virgen debían ser protagonistas, pero sin recargar. Probé con varios colores, composiciones e imágenes hasta encontrar un equilibrio que me transmitiera calma y devoción. Fue un proceso muy guiado por emociones”, cuenta.

Uno de los elementos más significativos del cartel es el escapulario que sostienen la Virgen y el Niño Jesús. Para María, este detalle tiene un profundo simbolismo. “Representa protección y fe para quienes lo llevan con devoción. Es un símbolo muy especial para nosotros”.

Una mirada que inmortaliza la fe

Además de diseñar el cartel y participar activamente en la Hermandad del Carmen, María también desempeña un papel esencial como fotógrafa de las celebraciones. Cámara en mano, recorre con discreción y sensibilidad cada acto, capturando instantes de fe, emoción y tradición que forman parte de la memoria colectiva de Mazagón.

Disfruto mucho fotografiando la procesión porque, al estar siempre cerca, vivo cada rezo, cada cante y cada momento con intensidad”, explica. A través de su objetivo, María no solo documenta lo que ocurre, sino que transmite el alma de unas fiestas profundamente enraizadas en la identidad marinera del pueblo.

Su vínculo con estos momentos va más allá de lo profesional. Hay un instante muy concreto que ella vive con una emoción especial. “Mi momento más emotivo no es mientras fotografío, sino cuando el domingo de romería tengo la oportunidad de coger a la Virgen. Es un instante muy especial que vivo con mucha emoción y que para mí supera cualquier fotografía”.

Sus imágenes se han convertido en testimonio visual de la devoción de un pueblo, de las miradas, los silencios y los cánticos que acompañan a la Virgen del Carmen en su recorrido. Son, en muchos casos, la memoria gráfica de generaciones enteras.

Imágenes de la procesión de la Virgen del Carmen en Mazagón.

Comprometida con las tradiciones locales

Más allá de su trabajo artístico y fotográfico, María participa activamente en la vida de la Hermandad del Carmen. No solo asiste a traslados, triduos, procesiones y convivencias, sino que también lleva tres años gestionando las redes sociales de la Asociación. “Considero que son momentos claves para fortalecer la fe y los vínculos entre hermanos”, afirma con convicción.

Su vinculación con la Hermandad se ha estrechado especialmente desde 2023, año en el que comenzó a colaborar diseñando diferentes carteles para actos religiosos. En total, ya ha realizado cinco. Sin embargo, este encargo tiene un significado especial para ella. “Me hace mucha ilusión y me siento muy agradecida de poder aportar mi granito de arena a algo tan importante para la Asociación”.

La responsabilidad de dar imagen a una celebración tan sentida por el pueblo no es algo que María se tome a la ligera. Al contrario, siente que su trabajo es también un puente emocional hacia quienes aún no conocen la fiesta. “Lo que espero es que cuando la gente vea el cartel le entren ganas de vivirla. Que despierte la curiosidad y se animen a venir a Mazagón a sentir ese ambiente tan bonito que se vive esos días”.

Más allá del impacto visual, hay un deseo profundo que la acompaña en cada trazo y cada fotografía que confiesa abiertamente. “Me gustaría que la gente, al contemplar el cartel, viera reflejado lo que significa la Virgen del Carmen para todos sus devotos. Ese cariño, esa fe y esa protección que sentimos por ella”.

Cientos de carmelitas acompañando a la Virgen del Carmen en su procesión veraniega.

¿Y qué le depara el futuro a esta artista comprometida con su fe y su pueblo? “Sería un placer seguir colaborando con la Asociación del Carmen, ya que me siento muy unida a ellos”, expresa con pasión. Aunque prefiere dejar que la inspiración surja de forma orgánica, como hasta ahora, alimentada por los actos, las convivencias y las emociones vividas durante el año.

Con su cartel, sus fotografías y su compromiso constante, María Maldonado Morales no solo ha capturado la esencia de una festividad profundamente arraigada en Mazagón, sino que ha dejado una huella sensible y sincera, recordándonos que detrás de cada imagen hay una historia, una vivencia y una fe que se comparten en comunidad.

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