Con el cierre del curso escolar y la llegada del verano, se abre el tiempo de balance en el IES Saltés, el instituto donde se ha formado buena parte de la juventud de Punta Umbría. En sus aulas se cuece, curso a curso, una parte importante del futuro de la localidad. Por eso, este ejercicio de reflexión no debe limitarse solo al profesorado, sino también implica a las familias y al conjunto de la comunidad local. Entre tantas iniciativas, queremos destacar el trabajo del profesor Mario Delgado Zamorano, que ha convertido su pasión por la radio en un potente recurso pedagógico; el proyecto Onda saltés.
Esta iniciativa es mucho más que un taller de radio. Se inició hace más de una década como parte de los Programas Educativos en los Centros y se ha consolidado como una herramienta útil para mejorar la expresión oral, la autoestima y la competencia lectora de los estudiantes, entre otras cosas. “La idea nació como un recurso educativo para motivar a los chavales y que las actividades que hacen en el instituto tiene utilidad más allá de las fronteras del centro. Muchos empiezan con miedo, sin saber leer con soltura, y al cabo de los meses terminan expresándose con seguridad. Esto es muy gratificante”, explica Mario Delgado, que lleva 17 años como profesor de Lengua en el centro.
El germen de esta emisora escolar fue un grupo de alumnos de primero de ESO con dificultades lectoras y baja autoestima, a quienes el propio Mario rescató para dedicarles una atención personalizada a través del área de refuerzo lingüístico. “Pensé que podía servirles para soltarse, para sentirse protagonistas y hablar sin miedo. Y así fue”, recuerda. Poco a poco, el proyecto fue creciendo, sumando nuevas voces y expandiéndose a otras etapas educativas.

La emisora graba a lo largo del año diferentes pódcast que incluyen debates sobre temas variados, repasan la actualidad informativa del propio centro o comentan efemérides como el 8M, el Día de la Paz o Halloween, poniendo a los alumnos en conexión con la realidad social y la actualidad. “Hay alumnos que al principio decían que no iban a hablar nunca, y ahora ‘se pelean’ por entrar al estudio”, comenta con una sonrisa., mientras explica que la actividad “también fomenta el trabajo en grupo, el respeto al turno de palabra y la escucha activa”.
Y además, Onda Saltés tiene oyentes repartidos por España. “El año pasado no hicimos el programa de Halloween y una chica de Asturias nos escribió preguntándonos por el podcast. Este es el poder de la comunicación y la ventaja de utilizar las Nuevas Tecnologías. Esta anécdota también refuerza el interés de los alumnos por seguir participando en el proyecto”, argumenta el profesor.
Uno de los deseos de Mario es que los padres se hagan participes del trabajos de sus hijos y que también los vecinos de la localidad conozcan su trabajo a través del blog del proyecto: http://ondasaltes.blogspot.com/. “Es importante visibilizar el trabajo que desarrollan durante el curso, para completar todo el proceso de comunicación y que tengan su merecida audiencia”, relata el docente.


Formatos audiovisuales
A este proyecto radiofónico se suma la vertiente audiovisual con Tele Saltés, el canal de YouTube del instituto. Allí se recogen monólogos, representaciones teatrales, booktubers, actividades de carnaval, concursos y proyectos de aula. Todo ello con un fuerte componente crítico y de compromiso social. “Grabamos incluso dramatizaciones del libro del año, que este curso fue La vuelta al mundo en 80 días. Se trata de dar visibilidad a lo que se hace en el centro y mostrar que hay otras formas de aprender”.
Ambas plataformas, Onda Saltés y Tele Saltés, están abiertas a todo el alumnado y profesorado. Aunque el proyecto nació con un grupo específico, hoy participan desde primero de ESO hasta segundo de Bachillerato, pasando por los ciclos de FP de Cocina y Restauración. “Me gustaría que más compañeros de Claustro participasen, pero entiendo que a veces el tiempo y la disponibilidad los limitan considerablemente. Aún así, cada vez hay más profesores interesados en sumarse”.
El impacto sobre el alumnado es evidente. “Muchos profesores coinciden en que los chavales mejoran su lectura, comprenden mejor los textos y ganan confianza. Leer en voz alta ya no les da miedo. Incluso su expresión espontánea ha mejorado”, asegura Mario. También destaca los beneficios sociales, ya que “aprenden a respetar las opiniones de los demás, a expresarse con libertad y a empatizar con realidades distintas.”, explica. “En debates sobre igualdad, por ejemplo, algunos empiezan con ideas muy cerradas y acaban cuestionándose”.
El aula se transforma así en un espacio más abierto, más crítico y más conectado con la realidad. El centro cuenta con pizarras digitales y medios técnicos que permiten llevar estas producciones al gran formato. Sin embargo, Mario reconoce que aún faltan recursos. “Estoy intentando incluir más medios para que puedan participar más alumnos. Por ejemplo a día de hoy tenemos cuatro microfonos y eso limita la participación. Sería interesante contar con micrófonos inalámbricos para tener más posibilidades durante las grabaciones”.
A pesar de las dificultades y del esfuerzo extra que conlleva, Mario Delgado se siente recompensado. “Es una forma de seguir aprendiendo, de innovar, y de sentir que aporto algo distinto. Yo me jubilo pronto, pero quiero dejar algo que perdure”, dice entre risas.
El sueño ahora es emitir en directo. “Imagínate una pequeña emisora escolar que salga al exterior. Lo que hacen los chavales podría escucharse desde cualquier parte del mundo. A veces les digo que lo mismo hoy nos escucha alguien desde Australia. Eso les motiva”.
Quizá la mayor lección de este proyecto no esté en los contenidos que produce, sino en el cambio que genera: en la autoestima que recupera, en el interés que despierta, en la voz que da a quienes no la tenían. “Para mí, lo importante es que disfruten. A estos alumnos les digo que ya están aprobados si se implican, si se lanzan. Porque ahí es donde está el verdadero aprendizaje”.


Con iniciativas como esta, el IES Saltés demuestra que educar es mucho más que seguir un currículum. Es abrir caminos, ensanchar horizontes y, sobre todo, confiar en que cada voz joven tiene algo valioso que contar.








