Valverde del Camino se prepara para vivir uno de los momentos más esperados de su calendario festivo, como son las fiestas en honor a Nuestra Señora del Reposo, patrona del municipio. Como cada año, la devoción y la tradición se funden en un programa cargado de actos religiosos y también de ocio, que tienen como objetivo ser un punto de encuentro para la participación popular. Y todo comienza este viernes 1 de agosto con la presentación del cartel anunciador de las fiestas patronales de 2025.

“El acto del cartel es ya el pistoletazo de salida”, asegura José Antonio Márquez Parreño, teniente de hermano mayor de la Hermandad de Nuestra Señora del Reposo. Este evento, que anteriormente tenía lugar después de la Feria, se ha adelantado al primer viernes de agosto para darle el espacio que merece dentro del calendario veraniego. “Queríamos evitar la saturación de actos y creemos que el cambio ha sido un acierto”, añade.
Este año, el autor del cartel es Hugo López Napai, un joven valverdeño de tan solo 16 años, discípulo de la artista local Isabel María Castilla, quien también ha sido cartelista en anteriores ediciones. Se trata de la primera obra oficial de Hugo, lo que convierte la elección en una decidida apuesta de la hermandad por el talento emergente. “Queríamos tener un guiño a la juventud. En las hermandades, la juventud no es solo el futuro, también es el presente”, subraya Márquez, quien apunta que “la elección del cartelista no es fruto del azar, ya que detrás hay un trabajo de meses de una comisión artística que, al término de las fiestas de un año, comienza a valorar posibles nombres para el cartel siguiente. Es un proceso serio, de reflexión y de compromiso con nuestras tradiciones”, argumenta.
El acto tendrá lugar en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Reposo, justo después de la misa, en torno a las 21 horas, en un momento cargado de simbolismo, cuando la hermana mayor y el cartelista descubran el cartel situado a los pies del altar mayor. Tras ello, intervendrán representantes de la Junta de Gobierno y el propio Hugo, en un acto que se prevé emotivo y multitudinario.
“Antes se hacía en el salón de plenos del Ayuntamiento, pero no había espacio. Queríamos que todo el pueblo pudiera vivirlo, y por eso decidimos trasladarlo a la parroquia”, destaca el teniente de hermano mayor. “Es una forma de democratizar el acto y fortalecer el vínculo con la comunidad”.
Aunque se trata de un evento sobrio, sin convivencia posterior organizada, sí sirve como punto de encuentro para muchos devotos y como arranque simbólico del ambiente festivo que irá creciendo durante las próximas semanas.
Juventud y auge en la hermandad
Uno de los grandes logros de la actual Junta de Gobierno ha sido revitalizar la participación juvenil. La creación y consolidación del grupo joven, con unos 15 a 20 integrantes activos, ha dado sus frutos. Este verano han elaborado arcos florales para engalanar la puerta de la iglesia y han organizado una rifa para recaudar fondos destinados a recuperar una antigua corona de la Virgen perdida en la Guerra Civil, entre algunas otras iniciativas. “Son un grupo con un compromiso real con la historia y la fe”, señala Márquez con orgullo.
Otro de los aspectos singulares de estas fiestas de la Virgen del Reposo es que el recorrido de la procesión cambia cada año, con el objetivo de que la patrona visite distintos barrios de Valverde. “Eso genera una expectación enorme. Hay calles que esperan 20 años para volver a verla pasar”, comenta José Antonio. Este año, el itinerario discurrirá por la zona centro, lo que implica un trayecto más corto pero de gran belleza, por calles estrechas y adornadas con mimo por los vecinos.

Este sistema rotativo también permite que cada año, distintas familias vivan un momento irrepetible. En el caso del propio José Antonio, la procesión pasará por su casa y para él será una temporada especial. “Desde que me enteré, lo estoy viviendo con mucha emoción. Es una mezcla de alegría y nostalgia. Mi abuela, que ya no está, vivió esa última vez en 2006. Ahora mi abuelo tiene 91 años, y probablemente será la última vez que la vea pasar. Queremos vivirlo intensamente”.

Desde que la actual Junta tomó las riendas en 2022, la hermandad ha crecido exponencialmente, pasando de 173 a más de 400 hermanos. También se ha reforzado la cuadrilla de costaleros, que hoy cuenta con entre 70 y 80 personas, algo clave para procesiones que pueden extenderse hasta ocho horas. “Todo esto es fruto del esfuerzo colectivo de la Junta de Gobierno y de muchas personas implicadas con la hermandad, entre las que hay mucha juventud”, reitera Márquez.
Con un acto cargado de simbolismo, una comunidad volcada y la emoción de volver a encontrarse con su patrona por las calles, Valverde del Camino se prepara para vivir unas fiestas patronales que, como cada año, serán una expresión viva de fe, cultura y memoria compartida.








