Cartaya se prepara para honrar a la Virgen de Consolación con un amplio programa de cultos y actos festivos

Cartaya se prepara para celebrar un año más la festividad en honor a Nuestra Señora de Consolación, una de las advocaciones marianas más queridas del municipio. La cuenta atrás hacia el 14 de septiembre ya ha comenzado, tras la presentación del cartel anunciador, obra del artista Emilio Palacios, en un acto celebrado en la ermita de la Virgen de Consolación y que congregó a vecinos, autoridades y hermandad.

El alcalde, Manuel Barroso, acompañado por la Hermana Mayor, Carmen Romero, y miembros del equipo de Gobierno, destacó la importancia de estas fiestas que “trascienden lo religioso para convertirse en un encuentro del pueblo consigo mismo, con sus raíces y con su tradición”.

Presentación de las fiestas de la Virgen de Consolación.

El cartel presentado refleja “la luz, la fe y la tradición de todo un pueblo que vive con intensidad cada septiembre el reencuentro con su Virgen”. Y es que, como recordó Consolación Infante Ramos, vocal de la hermandad, “hoy es el inicio de todo el proceso en honor de la Virgen; estamos muy ilusionados y sabemos que el pueblo siempre nos responde fabulosamente”.

La Virgen de Consolación es venerada en Cartaya desde hace siglos.

El programa festivo arranca el 29 de agosto con la tradicional exaltación a la Virgen, que este año correrá a cargo de la periodista de Radio Cartaya Isabel Orta Macías. Ese mismo día se celebrará el traslado al paso de la Virgen, a cargo de los rematantes de la vara, en un acto solemne acompañado por la Agrupación Musical Santa Cecilia de Sevilla.

El 30 de agosto tendrá lugar uno de los momentos más esperados, con la ruta ecuestre y la tradicional Velá en el entorno de la ermita. La peregrinación, con caballistas y devotos, dará paso a una noche de convivencia popular que incluirá barra con precios populares, tapas caseras y música en directo, con las actuaciones del grupo Antonio Díaz y un DJ hasta la madrugada.

El encanto de la Velá es único, porque se celebra en la propia finca de la hermandad, detrás de la ermita, rememorando las antiguas romerías de siglos pasados”, explicó Curro Soldán, auxiliar de la hermandad. “Hoy está consolidada como una de las fiestas más esperadas del verano en Cartaya, una cita que aúna fe, tradición y convivencia”.

El 31 de agosto, domingo, se celebrará la Procesión de Bajada de la Virgen desde la ermita hasta la parroquia de San Pedro, acompañada por el Ateneo Musical de Cartaya. Será el preludio de la novena, que se desarrollará del 5 al 13 de septiembre con la participación de tres predicadores, José Manuel González Alfaya, José Luis López Reyes y Manuel Domínguez López, párroco de Cartaya, y un destacado acompañamiento musical.

Durante la novena, cada jornada se dedicará a un sector del pueblo, en un gesto de cercanía y participación comunitaria. También se celebrarán actos especiales como el rosario de gala del 5 de septiembre, acompañado por el coro Santa María de la Esperanza de Huelva, el besamanos del día 12 o la ofrenda de nardos, que ya se ha consolidado como una de las tradiciones más queridas.

La devoción de un pueblo

En estas fechas late en Cartaya la fe de un pueblo que se reconoce en su Virgen. “Muchos cartayeros tienen la figura de la Virgen de Consolación muy presente en sus vidas. Hay mucha devoción en el pueblo y es tradición visitarla cada verano. La procesión de bajada es uno de los días más grandes del pueblo y es muy esperado entre los vecinos de la localidad. Es el broche de oro que marca el final del verano”, explica Soldán.

La devoción se transmite de generación en generación. “En la ermita siempre hay gente, de todas las edades”, apunta Curro Soldán, quien observa un resurgir de jóvenes acercándose a la hermandad. “Es muy emocionante ver cómo la Virgen sigue siendo punto de encuentro en momentos de alegría y también de dificultad. Muchos acuden simplemente a verla, a pasar un rato a solas con ella”.

Además, el auxiliar de la hermandad subraya que “si bien la Virgen de Consolación no es la patrona  de Cartaya, pero sí es la gran devoción del pueblo. Se le tiene un cariño inmenso. Su novena es centenaria y está llena de historia, con testamentos y legados que hablan de su importancia en la vida de los cartayeros. Hoy sigue siendo la referencia espiritual de miles de personas”.

El culmen de la festividad llega el 14 de septiembre, Día de la Virgen. A las 11 de la mañana, un pasacalles anunciará la jornada, seguido de la Función Principal de Instituto en la parroquia de San Pedro. Posteriormente, tendrá lugar la tradicional comida de hermandad en el restaurante Pepe Cinta, donde se rendirá homenaje al hermano benefactor Manolo Sánchez.

Por la tarde, la Virgen emprenderá su camino de regreso a la ermita, en una solemne procesión acompañada nuevamente por el Ateneo Musical. “Es el día grande de Cartaya, cuando todo el pueblo sale a la calle, muchas mujeres visten mantilla y se cumplen promesas que hablan de la fuerza de esta devoción”, resume Soldán

La festividad concluye con la tradicional puja de maniguetas a la llegada de la imagen a su santuario, poniendo así broche de oro a semanas de fervor, convivencia y emoción.

Fe, tradición y futuro

La Virgen de Consolación no solo es memoria, también es presente y futuro. La hermandad ha incorporado este año importantes estrenos en su patrimonio, desde candelabros y flores de talco hasta un paño mortuorio destinado a arropar a los hermanos en su último viaje. “Son detalles que hablan del crecimiento de la hermandad y del amor del pueblo por su Virgen”, destaca Consolación Infante.

Con fe renovada y un programa que conjuga actos religiosos y festivos, Cartaya se prepara para vivir una de sus citas más intensas y esperadas. Porque, como recuerdan quienes la sienten cerca, “la Virgen de Consolación es el corazón devocional de Cartaya”.

 

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