La Feria de Valverde del Camino 2025 ha estado marcada por controvertidos debates públicos desde semanas antes de su arranque. Las diferencias de criterios y opiniones acerca de la programación de las fiestas no solo tuvieron como foro de discusión las redes sociales, sino también algunas sesiones plenarias en el seno del Ayuntamiento de la localidad.
Lejos de disiparse con la finalización de la feria, algunas decisiones municipales adoptadas durante su desarrollo trascendieron las fronteras del municipio y alcanzaron la esfera mediática nacional.
Las semanas previas a la feria estuvieron envueltas en la controversia a raíz de la negativa del equipo de Gobierno local a incluir festejos taurinos en la programación oficial. El Consistorio, gobernado por el PSOE en coalición con SOMOS Valverde, mantuvo una postura firme frente a la celebración de corridas de toros, lo que fue interpretado por la oposición y por un sector de la ciudadanía como “un boicot a una tradición centenaria”.

Pese a ello, la empresa organizadora del Salto a la Fama, un espectáculo taurino independiente, consiguió llenar los tendidos y colmar las expectativas de los aficionados. La gran afluencia de público sirvió para certificar que, al menos para una parte de la población, los toros siguen siendo un componente esencial de la feria y de la identidad cultural de Valverde del Camino, cuya vinculación con la tauromaquia se remonta a más de dos siglos de historia.
Sin embargo, lejos de que la polémica inicial quedara atrás, la feria vivió un nuevo episodio de tensión durante sus días grandes. El viernes 15 de agosto, en pleno puente festivo, el DJ Javi Mejías actuaba en el escenario joven con un espectáculo de música y percusión en directo. Lo que parecía ser una noche destinada al disfrute de los más jóvenes terminó convirtiéndose en un nuevo foco de debate nacional.
Según testigos, el artista llegó a gritar proclamas franquistas, concretamente “¡Viva Franco!”, un gesto que en un primer momento se interpretó como una salida de tono desafortunada. No obstante, las reacciones no tardaron en llegar y el Ayuntamiento emitió un comunicado oficial expresando su más enérgica condena.
“La Feria debe ser un espacio de convivencia, respeto e inclusión, y nunca un altavoz para el odio”, rezaba el comunicado municipal difundido en redes sociales. El Consistorio añadió, además, que se responsabilizaría a la promotora encargada de la contratación del DJ y exigió que se adoptaran medidas para evitar que este tipo de situaciones se repitieran en el futuro.
El comunicado del Consistorio avivó la indignación y reabrió un debate político y social que parecía propio de otras épocas en España.

La versión del DJ y el eco nacional
Tras un fin de semana de críticas y debate en medios y redes sociales, Javi Mejías decidió dar la cara y ofrecer su versión de los hechos. En un comunicado difundido en sus perfiles, reconoció haber pronunciado el grito “¡Viva Franco!”, aunque matizó que lo hizo porque parte del público se lo pidió en tono irónico.
“Me equivoqué al decirlo por el micrófono. Me retracto y me arrepiento, ya que no casa con mis valores ni mi ideología. Fue una decisión individual, al margen de la promotora que me contrató”, señaló.
Asimismo, negó de manera tajante haber lanzado comentarios racistas o xenófobos, en contra de lo sostenido por el Ayuntamiento: “He leído cosas que supuestamente dije y no son ciertas. No voy a reconocer expresiones de ese tipo porque no fueron así”.

El DJ incluso animó a que cualquier persona que hubiera grabado el momento lo publicara para comprobar con exactitud lo sucedido. Finalmente, pidió disculpas públicas al Consistorio y a la ciudadanía: “Pido perdón si por ese comentario se sintieron ofendidos”.
La controversia ha tenido gran repercusión en la opinión pública. Medios de comunicación de ámbito nacional se hicieron eco de la noticia, convirtiendo lo ocurrido en Valverde del Camino en un nuevo ejemplo de cómo ciertos episodios reabren heridas históricas aún presentes en la sociedad española.
Las redes sociales, por su parte, se convirtieron en un hervidero de opiniones enfrentadas. Mientras algunos censuraban con dureza cualquier exaltación del franquismo, otros criticaban lo que consideran un exceso de censura por parte de las instituciones. El debate derivó en discusiones más amplias sobre la Guerra Civil, la dictadura y la memoria histórica, evidenciando la persistente división en torno a estos temas.

Lo cierto es que, tanto con la polémica taurina como con el incidente musical, la Feria de Valverde del Camino 2025 quedará en la memoria no solo por su ambiente festivo, sino por el eco mediático de decisiones y declaraciones que la han convertido en un foco de debate político y social.
El municipio, de tradición festiva y cultural, vuelve así a estar en el centro de la actualidad, aunque no por los motivos que muchos desearían. Entre la defensa de las tradiciones, las tensiones ideológicas y la gestión municipal, Valverde ha vivido una feria marcada más por la controversia que por la celebración.








