Por: José Luis Galloso
Al calor del verano y con la localidad inmersa en sus fiestas patronales, una de nuestras ilustres artistas regresa a Punta Umbría para deleitarnos con su música. Marta Soto encabeza el cartel de la Feria de Agosto y será la encargada de coronar la programación festiva el sábado 16 de agosto.
La visita de la cantante y compositora puntaumbrieña se ha convertido en una de las grandes noticias de la temporada estival. Y no es para menos. Además de ser una de las voces más reconocidas de la nueva canción pop española, cuenta con miles de seguidores en su tierra natal y en toda la comarca. Han pasado tres años desde la última vez que cantó aquí y, para ella, este regreso no es un concierto más: “Subirme al escenario en mi pueblo me da mucho respeto. Punta Umbría es mi cable a tierra, y para alguien que ama su pueblo y lo vive desde la distancia, es una responsabilidad muy grande pero también un orgullo enorme”.

Soto, que ha recorrido escenarios de toda España, reconoce que la cita del sábado será distinta. No solo por el público, que mezcla seguidores fieles y veraneantes ávidos de grandes experiencias festivas, sino por la carga emocional que supone cantar ante familiares, amigos y caras de toda la vida. “Es bonito porque estará toda la familia de Punta Umbría y de Lepe… mis primos, tíos… hasta amigos y seguidores que se desplazan solo para verme. Va a ser bonito para mí”, confiesa con emoción.
Marta llega con su banda horas más tarde de dar los últimos retoques al espectáculo del sábado y repasar con ellos cada detalle. “Quiero que todo esté como se merece el público de mi pueblo. Hay momentos acústicos, momentos folclóricos, otros para saltar y también para emocionarnos. La dinámica del concierto es muy bonita y me guardo alguna sorpresa para la ocasión”.
En el repertorio habrá un repaso por sus trabajos discográficos Míranos y Todo lo que tengo, así como por su más reciente EP Paso a paso, que defenderá al completo. “Es lo más nuevo que tengo, ninguna canción se va a quedar fuera”. Y aunque su estilo se mueve en el pop, la onubense también dejará espacio para sus raíces: “Empecé en un formato más pop, pero mis inicios en la música vienen de un estilo más folclórico y eso estará seguro más presente el sábado. En el directo me permito ser más libre y sacar esa parte más flamenca y carnavalera”, relata con entusiasmo, mientras nos confiesa con la boca pequeña que “habrá una sorpresa el sábado” en forma de canción.

Cercanía con el público y raíces firmes
Marta Soto es una de esas artistas que valora el contacto directo con sus seguidores, por eso no delega la labor en redes sociales. Ella misma responde a sus seguidores, organiza encuentros y mantiene una comunicación constante que considera vital: “Es mi termómetro. Quiero saber qué piensa la gente, poder pararme y echar un ratito con quien me lo pida. Yo empecé en redes sociales y ese contacto es una pieza fundamental de mi carrera”.
Esa conexión, asegura, le ayuda a no perder el norte en una profesión donde la fama puede distorsionar la realidad: “Cuando empecé, con 18 años, estaba sonando en la radio y en televisión, con un gran equipo detrás… es fácil que se te acerque gente por todo lo que no es musical. Por eso es importante tener gente cerca que te diga lo bueno, pero también lo malo, y que me mantenga con los pies en la tierra”.
En sus años de carrera, Soto ha compartido momentos con artistas consagrados y de todos guarda experiencias positivas: “Me he encontrado mucha humildad, mucho compañerismo. Manuel Carrasco, por ejemplo, siempre se para a hablar, aunque tenga a mucha gente alrededor. Ese tipo de gestos dicen mucho”.
Aunque vive en Madrid desde hace casi una década, su lugar de origen es una pieza clave en su proceso creativo: “El contraste es enorme. Madrid tiene otro ritmo, mucho asfalto y gente corriendo de un lado a otro. Cuando me saturo, sé que necesito venirme a Punta. Aquí me relajo, paseo con mi madre, veo a mis amigas… y cojo la guitarra de mi padre, que tiene otra sonoridad. En Madrid me salen canciones más pop; aquí el proceso creativo se acerca más, inevitablemente, a mi lugar de origen”.
No siempre fue fácil adaptarse a la capital: “Al principio fue duro, llegué muy joven, sin contactos de confianza, y Madrid se me hacía enorme. Además, viajaba tanto que mi piso me parecía otro hotel. Pero poco a poco he hecho mi vida allí, mi barrio y mi gente”.
Antes de despedirse, Marta lanza un mensaje a quienes estén en Punta Umbría este fin de semana: “Invito a todo el mundo a que venga a la feria, de día o de noche, que hay un pedazo de cartel en el que también está nuestra paisana y amiga Rocío Orta. Yo estaré el sábado con mucho respeto y cariño, con ganas de ver a mi gente y de compartir un buen rato de música en directo. Que se pare el tiempo y disfrutemos todos juntos”, concluye Marta.








