Desde niño, Alonso Sánchez Martín ya comenzó a mostrar su vocación de servicio y su compromiso con los demás. Su carácter inquieto, abierto y dispuesto para comprometerse con los demás lo ha llevado a presidir el Consejo Nacional de Estudiantes de Derecho (CONEDE), una organización que representa a los más de 130.000 alumnos de Derecho en España.
Hace unos días, el puntaumbrieño tuvo la ocasión de estar junto a Su Majestad el Rey Felipe VI de España, en la apertura del Año Judicial al que asistió como presidente de CONEDE. Además, también compartió aquel momento con destacadas personalidades que integran los órganos de máxima decisión en materia de justicia en nuestro país. “Fue muy enriquecedor tanto por el contacto con gente tan ilustre, como por la sensación de saber que los estudiantes de Derecho somos el futuro de las instituciones que estaban allí representadas. El Rey Felipe se mostró muy cercano conmigo y con mucho interés en las conversaciones que los asistentes compartíamos con él. Creo que también le llamó la atención el hecho de ver a un muchacho dentro de un espacio con tantos ilustres académicos, magistrados, jueces, altos cargos y representantes de instituciones tan destacadas”, explica.

Con 22 años y cursando el quinto año de seis en el Doble Grado de Derecho y ADE en la Universidad de Huelva, Alonso se ha convertido en el primer onubense que lidera esta entidad. Desde finales de 2024 ocupa la Presidencia y ya ha tenido ocasión de representar al colectivo en este acto solemne, del que llega con la sensación de haber hecho los deberes en favor del colectivo que defiende.
CONEDE nació hace quince años para dar voz única a los estudiantes de todas las facultades de Derecho del país. Su función principal es la representación ante organismos nacionales, especialmente el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Universidades, en cuestiones que afectan directamente al alumnado, como el examen de acceso a la abogacía. “Cada pequeño avance repercute en miles de compañeros. Este año conseguimos que el examen mantuviera un formato más accesible, algo que afectaba a 9.000 alumnos”, señala Alonso.
La labor del Consejo va mucho más allá de la negociación institucional. Cada año organiza dos congresos nacionales con sesiones formativas, talleres y debates en los que participan colegios profesionales, universidades y magistrados del Tribunal Supremo. Además, impulsa proyectos académicos como la revista jurídica de carácter científico, el Moot Court. En palabras de Alonso, “no se trata solo de representar, sino de formar y de acercar oportunidades a los estudiantes”.
Uno de sus mayores empeños ha sido la internacionalización del Consejo. Bajo su mandato se han firmado convenios con universidades extranjeras, como la Autónoma de México, que permiten a los alumnos españoles participar en estancias de investigación, revistas internacionales y competiciones académicas. “España es pionera con este modelo de consejo nacional, y queríamos abrir puertas para compartir experiencias con otros países”, recalca.
Raíces, la familia y el compromiso
Aunque hoy reparte su tiempo entre Huelva y Madrid, Alonso tiene muy presente sus raíces puntaumbrieñas, donde comenzó a involucrarse en colectivos sociales y religiosos y dar sus primeros pasos sobre un atril. “Estuve desde muy pequeño formando parte de la Hermandad del Santo Cristo del Mar y María Santísima de los Dolores, en la que fui presidente de su grupo joven. Con tan solo 10 años, ya tuve la suerte de ser pregonero de nuestro patrón San Sebastián en mi pueblo”, recuerda.

Y no ha sido el único pregón, pues su profunda fe cristiana y su carácter cofrade le mantiene unido a la Semana Santa y a otras manifestaciones religiosas. “En la actualidad formo parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Borriquita en Huelva y ha sido pregonero de la Romería de El Rocío para varias hermandades como la de Ibiza, Madrid o Trigueros”, argumenta Alonso. En este sentido, apunta que aún no ha tenido la ocasión de pregonar la Semana Santa, una cuestión que comenta que cierto halo de deseo y esperanza.
Esa faceta artística completa un perfil polifacético. Le apasiona la literatura y la pintura, disciplinas que cultiva en su tiempo libre. Ha pintado carteles para hermandades, retratos de imágenes religiosas y encargos institucionales. Incluso, en su etapa de bachillerato, realizó un retrato del Rey que hoy forma parte de la colección de la Casa Real, un detalle que Felipe VI recordó durante su reciente encuentro con el monarca. “Fue un momento especial, porque el Rey se mostró cercano, empático y muy interesado por la voz de los estudiantes”, recuerda Alonso.

En relación a sus compromisos académicos, Alonso se considera un estudiante aplicado pero que tienen en cuenta que su tiempo vital también está en su entorno familiar y de amistades. “No me gusta ser un ratón de biblioteca. Yo prefiero aprovechar al máximo las horas de clase, sin necesidad de pasar interminables horas clavando los codos. Evidentemente en época de exámenes, hay que dedicar tiempo en el estudio, pero mi fórmula es extremar la atención en clase y absorber el máximo”. Su día a día se divide entre las obligaciones académicas, su papel como vicedecano de alumnos en la Facultad de Derecho de la UHU y sus responsabilidades en CONEDE. “Siempre he creído que para representar bien primero hay que ser un buen alumno. Lo importante es dar ejemplo de esfuerzo”, sostiene
En lo personal, disfruta del deporte, sobre todo el fútbol y de las sesiones en el gimnasio. Pero algo que valora, en gran medida, es el tiempo con su familia y amigos. “Ese es mi mayor hobby y lo que más me llena”, admite. En la temporada de verano, procura pasar tiempo en su Punta Umbría natal. “Siempre digo que tenemos las mejores playas del mundo. Pasear por la ría, cenar en cualquier bar de Punta, disfrutar del ambiente en verano… eso no se cambia por nada”, recalca.
De cara al futuro, prefiere no fijarse un destino concreto. “No sé dónde estaré, pero lo que tengo claro es que quiero seguir ayudando, sea desde el ámbito profesional, político o social. Lo esencial es poder estar al servicio de los demás”, afirma convencido.
En definitiva, su recorrido es un ejemplo de cómo la inquietud juvenil puede transformarse en liderazgo. Y como él mismo repite dejando muestra de su vocación al servicio de los demás: “lo importante no es la visibilidad personal, sino dejar un Consejo mejor para los que vengan después”.








