El próximo sábado 20 de septiembre, a las 15.30 horas, vuelve una de las citas más singulares del calendario onubense, como es el X Trail Marismas de Corrales, con todas las inscripciones agotadas y un formato que somete la carrera al ritmo de las mareas naturales. La prueba, con salida y meta en Corrales (Aljaraque), celebrará su décima edición con 400 participantes y un recorrido de alrededor de 12 kilómetros por las marismas y pasarelas de madera del entorno natural.


No es una prueba más. Su identidad se ha forjado sincronizando la carrera con el sistema mareal y la organización elige la fecha y la hora en función de los coeficientes de marea y su proximidad al equinoccio de septiembre. En este momento es cuando día y noche se equilibran, para buscar el punto justo de pleamar y convertir el itinerario en una experiencia sensorial entre agua, zonas de barro y tablones. De ahí el arranque hacia las 15.30 horas, pensado para cuadrar con ese fenómeno y, de paso, esquivar las horas de más calor.
El C.D.A. Corrales impulsa la prueba junto a Miguel Ángel Pereira y su espacio comercial Ibhola Trail Running, con el apoyo del Ayuntamiento de Aljaraque y el respaldo del Circuito Provincial de Carreras por Montaña, avalado por la Federación Andaluza de Montaña, Escalada y Senderismo (FAM). Ese encaje institucional garantiza un dispositivo sólido y un enfoque de respeto medioambiental (con limitación de plazas y permisos en regla) acorde con el carácter protegido del paraje.
El presidente Eloy Alfonso subraya el carácter diferencial de la cita. “El trail de Corrales es una prueba única en la provincia. Se realiza por un paraje natural de marismas y pinares que hacen que correrla sea una experiencia increíble para los amantes del trail y la naturaleza”, afirma. El dirigente, muy ligado a la carrera, recuerda además su vínculo personal con la prueba: “He participado en casi todas las ediciones como corredor y aquellas que no he corrido ha sido porque no he estado por aquí; no me gusta perdérmelo”.
En este décimo aniversario, Alfonso vivirá la jornada “desde otra perspectiva. Este año lo viviré desde la organización; como presidente del club así lo asumo con un gusto enorme. La gran mayoría de los ‘jabatos’ colaborarán con la prueba o la correrán”, asegura, en referencia a los atletas y voluntarios que sostienen el dispositivo deportivo y de seguridad.

Una cita muy esperada
La demanda confirma el tirón del evento, con los 400 dorsales agotados en minutos cada año. En esta X edición, la organización colgó de nuevo el ‘sold out’, tras abrir inscripciones a mediados de julio y agotar cupos en tiempo récord. El Ayuntamiento de Aljaraque certifica que no queda ni un dorsal y destaca la respuesta de corredores que llegan de diferentes puntos de Andalucía y del resto del país.
El circuito, dentro del área de Marismas del Odiel, alterna pasarelas de madera, zonas de barro, pequeños tramos de agua y senderos entre salinas y pinar, un mosaico que obliga a cambiar de ritmo y técnica continuamente. La distancia oficial se mueve en torno a los 12 kilómetros, con desnivel mínimo pero exigencia alta por la naturaleza del terreno, ya que es una carrera rápida cuando el firme lo permite y muy técnica cuando el fango “agarra”.
Beni Calero, corredor habitual y colaborador de la prueba, subraya la singularidad del recorrido. “Es muy llana y la recomendaría a quien venga del trail porque descansas de subir y bajar cuestas. Eso sí, es muy exigente porque pasas mucho tiempo con las piernas en el barro y cuando vas a competir se nota. No hace falta ir a ritmos altos. Hay zonas de agua y de fango en las que incluso tienes que parar o esperar a compañeros. Solo los 20 primeros van a tope; el resto vamos a disfrutarla”.
Para Calero, la magia está también en el lugar y en el ambiente. “Es como que, un día al año, te permitan entrar en un paraje salvaje y protegido; quien la hace una vez se enamora y vuelve. Es asequible y cerquita de la capital, con un ambiente espectacular antes de la salida y una poscarrera muy chula. Lo que ha conseguido Miguel Ángel Pereira en Corrales (creador de la prueba), es decir, una sensación de pertenencia a la prueba, es una pasada y por eso los dorsales se agotan en pocas horas”.
Más allá del dorsal, el Trail de Corrales es una fiesta de pueblo. Por ser décimo aniversario, la organización ha anunciado mejoras en salida, meta y postcarrera; la llegada se ubicará en el entorno del antiguo mercado de Corrales, con animación y actividades para acompañantes, dando continuidad a una tradición que congrega a centenares de personas entre público y atletas. La recta final, con una subida corta y explosiva, volverá a ser uno de los puntos calientes para el ánimo del público.
El recorrido está pensado para “romper con la idea tradicional de una carrera a pie”, con un reto cambiante incluso para quienes repiten. Por eso, la organización recomienda a los participantes gestionar bien el esfuerzo, elegir calzado con buen agarre y respetar el entorno; la foto de meta llega más por cabeza que por piernas. El carácter mixto que mezcla lo deportivo, natural y festivo explica la fidelidad de la ‘comunidad trailera’ y el prestigio alcanzado en diez ediciones.
Cinta Márquez, corredora y voluntaria del CDA Corrales, opina que “lo especial del Trail de Corrales es la organización y lo bien que te lo pasas. El ambiente es familiar y la prueba se convierte en una fiesta del deporte y la convivencia”.

Desde su veteranía en el trail, pues solo se ausentó el pasado año por motivos familiares, apoyará en 2025 al club durante el recorrido. “Ayudaré en la organización antes de la salida y en la llegada, y además correré acompañando a un amigo que está pasando por un momento difícil”. Anima a visitar Corrales durante la prueba. “Lo recomiendo a todo el mundo porque no está lejos, el entorno es precioso y la poscarrera te hace quedarte a compartir la tarde con la gente”.








