Valverde del Camino se prepara para vivir con fervor las fiestas en honor a la Virgen del Reposo

Con la llegada de septiembre, Valverde del Camino se prepara para rendir homenaje a su patrona, la Virgen del Reposo, en unas celebraciones marcadas por la devoción y la intensa participación vecinal. Se trata de unas fiestas que, en palabras de José Antonio Márquez, Teniente de Hermana Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora del Reposo, “son eminentemente religiosas, de mucho recogimiento, y con una carga emotiva que se respira en cada rincón del pueblo”.

Los días previos están marcados por el trabajo incansable de la hermandad y de muchos vecinos. La prioridad, como señala Márquez, es “el embellecimiento y engalanamiento de la parroquia”, tanto por dentro como por fuera, para acoger los cultos principales. Uno de los momentos más emotivos ya vividos ha sido la bajada de la Virgen desde su camarín hasta el paso procesional, un acto íntimo y conmovedor que abre el corazón de los valverdeños.

La patrona en su altar de culto con el Simpecado rindiéndole respectos.

Con el altar preparado tras largas horas de trabajo, las celebraciones arrancan con la tradicional Misa del Recorrido, una eucaristía itinerante que cada año se celebra en uno de los puntos por los que pasará la procesión. Es el primer contacto colectivo con la patrona en la calle, acompañado siempre de un ambiente de convivencia entre hermanos y vecinos.

La Virgen en su Altar de culto. FOTO Ángel Gomez Díaz.
Tras la Misa de Recorrido, el Simpecado de la Hermandad recorrió las calles de la procesión.

Cultos solemnes y reconocimientos especiales

El miércoles comienzó el solemne triduo en honor a la Virgen, con rosario, eucaristía y rezo de la salve, acompañado por la música del coro de la hermandad y, en la última jornada, por el coro local Aromas de Pinares. Este año, por primera vez, el jueves se rendirá homenaje a hermanos y hermanas que cumplen 25 años de pertenencia a la hermandad, entre ellos Reposo Delgado, conocida cariñosamente como ‘Pochi’, una mujer muy querida y siempre al servicio de la patrona.

En paralelo, hoy jueves también tiene lugar un acto civil de gran relevancia: la entrega de las Medallas de Oro Ciudad de Valverde, con reconocimientos a entidades y vecinos destacados, entre ellos Manos Unidas y el joven futbolista Iván Corralejo.

Mañana viernes, tras la imposición de medallas a los nuevos hermanos, llega la tradicional rondalla, una cita muy esperada en la que el coro recorre las calles cantando sevillanas y fandangos, mientras los vecinos esperan con mesas y cenas en la vía pública. A medianoche, el repique de campanas anuncia con júbilo que ha llegado el día grande.

El sábado: día grande de Valverde

El sábado amanece con la alegre diana, protagonizada por la Banda Municipal de Música, que recorre el itinerario procesional entre dulces típicos y el tradicional ponche valverdeño. Tras la misa de alba, a las 12:30 tiene lugar la función principal del instituto, el acto litúrgico más solemne, al que asisten hermandades locales, autoridades civiles y militares, y cientos de devotos que llenan la parroquia.

Pero el momento más esperado llega a las 19:00 horas, cuando la Virgen del Reposo sale en procesión por las calles de Valverde. Este año, la hermandad ha registrado hasta 18 puntos de interés —entre petaladas, cantes y homenajes— que muestran la enorme implicación vecinal. Como destaca Márquez, “es increíble la cantidad de flores, de gestos y de muestras de cariño que recibe la Virgen en su recorrido”.

Una devoción que se vive en comunidad

Más allá de los cultos, lo que hace únicas estas fiestas es la implicación del pueblo. Calles pintadas y engalanadas, vecinos trabajando juntos en la decoración, familias que abren sus casas para recibir a familiares y amigos que vuelven al pueblo… “Son unas fiestas de reencuentro”, asegura Márquez. Muchos valverdeños que residen en otras partes de España o incluso en el extranjero aprovechan estas fechas para regresar y vivir de cerca la devoción a la patrona.

El teniente de hermana mayor lo expresa con claridad: “Para mí, septiembre es el inicio del año. Con la energía que vivo en estos días tengo para soñar con un nuevo septiembre. Es como la noche de Reyes Magos: los nervios, la ilusión, la emoción de ver a todo el pueblo unido”.

Fiestas en auge

Márquez se muestra orgulloso del momento que atraviesan las fiestas patronales: “Estamos en un momento de auge. La historia es cíclica y las fiestas también lo son, pero ahora mismo la implicación del pueblo es máxima”. En este sentido, destaca la consolidación de la cuadrilla de costaleros y costaleras y el esfuerzo de la hermandad por mantener vivo el espíritu religioso y participativo.

Para él, el mejor recuerdo que puede dejar como responsable es simple pero profundo: “Quiero que la gente sea feliz ese día, que todo transcurra con normalidad, que los costaleros estén bien, y que todos disfruten de algo que no es solo de la hermandad, sino de todo Valverde”.

Cuadrilla de costaleros de la Hermandad del Reposo.

Invitación abierta

Finalmente, José Antonio Márquez lanza un mensaje a vecinos y visitantes: “Valverde siempre tiene sus puertas abiertas. Somos un pueblo hospitalario y acogedor, y en esta semana más que nunca. Invitamos a toda la provincia de Huelva y a quienes quieran acompañarnos a vivir el amor por nuestra patrona, una talla preciosa de Sebastián Santos Rojas, y disfrutar de unas fiestas que preparamos con todo el corazón”.

Las fiestas patronales de Valverde del Camino son, sin duda, una expresión de identidad, fe y unión comunitaria que convierten septiembre en un mes inolvidable para sus vecinos. Un tiempo en el que todo el pueblo se vuelca en honrar a su Virgen del Reposo, con la misma emoción y fervor que generación tras generación mantienen vivo este legado.

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