Valverde del Camino volvió a convertirse este fin de semana en el gran escenario para los amantes de la carrera en el monte en Huelva. Y es que la XI edición del Trail Ciudad de Valverde – Memorial Pedro Zarza Vázquez se saldó con récord histórico de 566 inscritos, un dato que confirma a la cita como una de las pruebas más valoradas y consolidadas de la provincia. “Récord, 566 inscritos”, resume con satisfacción Manuel Palanco Sánchez, presidente del Club Marchadores de Valverde, entidad organizadora junto a la colaboración de la Diputación Provincial de Huelva y el Ayuntamiento de Valverde del Camino. La salida y meta en la Plaza Ramón y Cajal vivieron un ambiente multitudinario desde primera hora y hasta bien entrada la noche.
La organización apostó este año por tres modalidades, que fueron 25 kilómetros (trazado largo), 15 kilómetros (trazado corto) y, como novedad, una ruta de senderismo de 10 kilómetros pensada para abrir la experiencia a más público. “Decidimos probar con el senderismo porque estaba funcionando en otros pueblos y queríamos sumar. Nos sumó 130 participantes más y ha sido un acierto”, explica Palanco. La idea, dice, es “invitar a la gente a conocer el deporte en contacto con la naturaleza y ofrecer alternativas para todos los niveles”.


Además de ampliar la base, el club ha ajustado la distancia reina reduciendo el trazado. “Antes teníamos pruebas de 50 kilómetros; al bajarla a 25 kilómetros puedes ver en poco tiempo todo tipo de paisajes, tramos técnicos, sitios para correr y subidas bestiales del 42 por ciento. Somos unos privilegiados por el terreno que tenemos en Valverde”, sostiene Palanco. El recorrido, “rápido y disfrutón”, atravesó parajes emblemáticos del entorno, como Citolero, Carabales, Monte Lucía o Las Aldelfillas, hasta regresar al casco urbano entre el calor del público.

El tirón deportivo y paisajístico también se notó en la nómina de participantes, cada vez más diversa. “Hemos tenido corredores de Huelva, Sevilla, Cádiz y Córdoba, y también de Portugal, que se han enganchado al trail por la cercanía. La prueba gana nombre más allá de la comarca”, explica el presidente. El carácter puntuable dentro del calendario andaluz y provincial empuja igualmente las inscripciones. “Curiosamente, lo que ha bajado en la media maratón de asfalto, que antes superaba los 200 y ahora ronda los 70 u 80 participantes, lo hemos subido en el trail. Hemos pasado de 330 el año pasado a 566 este año. Calculamos que la plaza albergó a unas 1.000 personas contando con los acompañantes que vinieron con los corredores”, compara Palanco.
El papel de los voluntarios
La gestión logística de semejante afluencia volvió a responder con seguridad, buena señalización y trato cercano al corredor. “Dentro del circuito, la gente viene a pasarlo bien y el comportamiento siempre es exquisito”, afirma. En el staff, una marea de colaboradores hace posible que la prueba funcione a la perfección. “Además del grupo que integra el club, movilizamos en torno a 150 voluntarios. Son amigos, conocidos y vecinos de la localidad que nos apoyan en la organización y, sin ellos, no sale ninguna prueba”, admite Palanco. Y dibuja una imagen muy representativa: “A las 8:30 h ya estaban colocados en el campo y volvieron a casa doce horas más tarde. Se llevan su comida, disfrutan de un día de campo espectacular, ven pasar a la gente y atienden a los corredores. Ellos son grandes responsables del éxito de la prueba”.

Para Nicolás Becerro, voluntario en el trail, “ser voluntario ha sido muy satisfactorio. Con la temperatura alta la prueba fue dura para los corredores y nosotros intentamos proveerles bebidas, gominolas y Reflex para aliviar el trayecto y que pudieran seguir”. Participar como voluntario es también un ejercicio que alimenta a quienes ayudan a los corredores. “A nivel personal me aporta muchísima satisfacción. El voluntariado aporta mucho al club que organiza la prueba, que además sabe delegar en nuestro grupo. Sabemos el trabajo que hay detrás de organizar una carrera como ésta. Atendimos a más de 500 personas que pasaron por el avituallamiento en el que estuvimos. Es una satisfacción enorme atenderles y hacerles más fácil la carrera.”


Los voluntarios también pudieron disfrutar de la jornada en familia. “Fuimos con los niños que disfrutaron del campo y nos llevamos unas tapitas para disfrutar de la jornada. Nosotros también hemos hecho trail por la provincia y esta es una forma más de disfrutar de esta disciplina. Te sientes parte del éxito de cada corredor que cruza la meta.”
Un día de fiesta y deporte
El ambiente se prolongó tras el arco de meta, con una plaza a rebosar y un plus para la hostelería local. “Los locales estaban llenos y esto demuestra que la prueba es un reclamo con beneficios a nivel turístico. A medianoche seguía habiendo más de 200 personas en la plaza con el concierto que teníamos programado”, relata Palanco. “Es importante que los negocios de la localidad se beneficien del buen funcionamiento de la prueba y de la asistencia de público”.
El presidente destaca también el valor social del club y de la propia prueba. “El club es un espacio de convivencia. Eso no se puede perder; la gente quiere divertirse y pasarlo bien”. En ese espíritu encaja la apuesta por el senderismo, que acerca el evento a familias y debutantes, y el diseño de un trazado que combina desafío y disfrute, para que veteranos y recién llegados se sientan parte del mismo espectáculo.

Si algo quedó claro en esta edición es que el Trail Ciudad de Valverde ha encontrado su fórmula, con un entorno privilegiado, una organización fiable, un voluntariado ejemplar y un final de fiesta muy valverdeño. Un cóctel que fideliza al corredor y proyecta el nombre de Valverde del Camino como destino deportivo y de naturaleza.








