La Asociación Puerta Abierta lleva más de dos décadas desempeñando una labor esencial, ofreciendo apoyo a menores y familias en situación de vulnerabilidad. Nació como una entidad dedicada a la atención de personas con problemas de drogodependencia y hoy se ha transformado en un centro de referencia para la prevención, la educación y la integración social.
Desde su sede en la Plaza Doce de Octubre, este colectivo desarrolla un amplio abanico de programas que van desde la prevención de adicciones y el acoso escolar hasta la intervención educativa con menores expulsados de los centros, además de talleres sobre igualdad de género, habilidades sociales, medioambiente o alfabetización. Un trabajo que, pese a las dificultades económicas, continúa gracias a la implicación de su equipo técnico, su red de voluntarios y el apoyo de la ciudadanía moguereña.
“Nuestro objetivo es mantener los programas de prevención con menores en riesgo, seguir trabajando en los colegios y continuar ofreciendo espacios de aprendizaje y convivencia para los niños y niñas que más lo necesitan”, explica Dolores Gómez Reyes, presidenta de la asociación, que mantiene un pulso firme a pesar de la reducción de las subvenciones en este curso.

Puerta Abierta, que cuenta con casi 400 asociados, colabora de manera estrecha con centros educativos de Moguer y Mazagón, donde desarrolla talleres sobre convivencia, prevención del acoso o consumo responsable. Además, gestiona junto a la Asociación Cometa Mágica un programa de aulas de acogida para los menores expulsados temporalmente de los colegios o institutos. “Lo que intentamos es que esos días no sean un premio, que no se queden en casa sin hacer nada. Aquí trabajan con los técnicos, reflexionan sobre lo ocurrido y no pierden el ritmo de las clases”, detalla la presidenta.
Los programas varían cada año según las convocatorias de ayudas y la financiación obtenida. En los últimos meses, Puerta Abierta ha desarrollado acciones de prevención del tabaquismo, VIH, educación afectivo-sexual, sensibilización ambiental o lectura y escritura funcional, adaptadas a la edad y necesidades de los participantes.
“Vamos donde nos necesitan”, dice Dolores Gómez. “Los colegios nos llaman, plantean un problema o una necesidad y nosotros diseñamos un taller y lo llevamos al aula. Trabajamos tanto en primaria como en secundaria, y lo hacemos siempre desde la cercanía y el respeto”.
Pese a su consolidada trayectoria, la asociación no pasa por su mejor momento económico. “Cada vez hay menos subvenciones y las cantidades se han reducido mucho”, lamenta la presidenta. Aun así, la asociación sigue contando con el apoyo de administraciones públicas, como la Diputación de Huelva, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Moguer, aunque algunas de ellas con cantidades modestas que apenas cubren los programas más básicos. “Hablamos de ayudas que a veces son insuficientes para cubrir todos los gastos”, explica Gómez Reyes.
Solidaridad Con Puerta Abierta
En este contexto, los eventos solidarios se han convertido en una bolsa de oxigeno para la entidad. Donaciones de entidades locales, colaboraciones con otras asociaciones o iniciativas particulares permiten cubrir gastos de materiales, suministros o pequeñas actividades no financiadas. “Con esos fondos podemos comprar material escolar, juegos o recursos para los talleres. Son cosas que parecen pequeñas, pero que marcan la diferencia”, afirma la presidenta.
Uno de los gestos más destacados de este año ha sido la donación de los fondos recaudados en el V Concurso de Cortadores de Jamón de Mazagón, celebrado a principios de octubre. La cita gastronómica, organizada con el apoyo de la Diputación de Huelva, el Consistorio local y la participación del empresario moguereño Antonio Vidal, unió sabor y solidaridad a beneficio de Puerta Abierta.

Durante el fin de semana, Mazagón se convirtió en un punto de encuentro entre gastronomía, naturaleza y compromiso social. Los asistentes disfrutaron de exhibiciones, degustaciones y actividades que pusieron en valor tanto la destreza de los cortadores como el espíritu solidario del evento.
La diputada moguereña Carmen Díaz, presente en la entrega, destacó que “eventos como este representan el espíritu solidario y emprendedor de nuestra provincia, porque reúnen a vecinos, empresas y entidades sociales en torno a un fin común: ayudar a quienes más lo necesitan”.
Para Puerta Abierta, la recaudación supone un respiro y una muestra de cariño del entorno. “Nos emociona ver cómo la gente se vuelca. Este tipo de gestos nos permiten seguir adelante y compensar lo que no cubren las subvenciones”, reconoce la presidenta.
No ha sido el único acto reciente. La Asociación de Mujeres Retama también destinó parte de los fondos obtenidos en el ‘Día del Vecino de Mazagón’ a la labor de Puerta Abierta, un gesto que la entidad agradece profundamente. “Cada aportación, grande o pequeña, es fundamental para que nuestros proyectos no se detengan”, recalca David Sierra.
Los colectivos sociales de Moguer y Mazagón están plenamente solidarizados con Puerta Abierta, que se ha convertido en un espacio de encuentro y apoyo a muchas personas. “Aquí los niños aprenden, pero también se sienten parte de algo. Muchos de ellos no tienen otro espacio donde compartir, jugar o expresarse”, señala Dolores Gómez.
En sus talleres se habla de empatía, de convivencia, de respeto, de igualdad. Se enseñan hábitos saludables y se promueven valores de solidaridad y responsabilidad. “No queremos ser solo un lugar al que se acude cuando hay un problema, sino un punto de partida para construir oportunidades”, añade la presidenta.




La labor de Puerta Abierta se sostiene en el esfuerzo diario de su equipo, compuesto por profesionales y voluntarios que trabajan desde la humildad y la vocación. Su reto inmediato es mantener abiertos todos los programas y ampliar la colaboración con otras entidades locales.
“Queremos seguir creciendo, pero sobre todo seguir estando ahí, acompañando a quienes más lo necesitan”, concluye Gómez Reyes. “Porque, al final, abrir una puerta es eso: ofrecer una oportunidad”.









