Los ejemplares de Doberval ayudan a Casian a mejorar sus condiciones sociales frente al autismo

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la conducta y la manera en que una persona percibe el mundo. No existe una única forma de vivirlo ni una sola respuesta terapéutica. Sin embargo, la empatía, la paciencia y el entorno adecuado pueden marcar la diferencia. En Valverde del Camino, una familia ha encontrado en los perros una vía inesperada para mejorar la vida de Casian, un niño de siete años diagnosticado con autismo, cuya evolución ha sorprendido a quienes lo rodean.

Casian fue diagnosticado con autismo a temprana edad. Desde entonces, su madre, Alexandra Ciubotariu, ha buscado la mejor manera de ayudarlo a desarrollarse y a comunicarse con su entorno. El cambio más importante llegó cuando comenzó su relación con Juan Manuel Caballero, criador de dóberman y pinscher en el centro Doberval, un referente nacional e internacional en cría responsable y belleza canina.

Juanma Caballero y Casian en el reconocimiento de Río como Mejor de Raza bajo el juicio de Guenther Ehrenreich.

Desde que Casian convive con los perros, su evolución ha sido tan visible como esperanzadora. Juanma lo explica con naturalidad, pero también con emoción: “Los animales lo han ayudado a abrirse, a socializar, a encontrar calma. En el centro donde lo atienden están sorprendidos con su evolución”.

El pequeño forma ya parte de la rutina del criadero. Acompaña a su familia a las exposiciones, ayuda con los cachorros y juega con los ejemplares adultos. En esos momentos encuentra tranquilidad y una forma de comunicación sin palabras, basada en miradas, gestos y caricias. Para un niño con autismo, esos pequeños puentes significan mucho: son una puerta hacia la conexión emocional.

El contacto con los perros ha permitido que Casian mejore su socialización, al relacionarse de forma más espontánea con las personas de su entorno; ha ganado calma y concentración, y ha reducido su ansiedad. También se ha observado una mejora en su lenguaje no verbal, ya que los animales le ofrecen una manera de expresarse que no depende de las palabras.

Para mí, su progreso vale más que cualquier campeonato”, dice Juanma, con la serenidad de quien ha comprendido que el amor por los animales puede cambiar vidas. Porque, más allá de los premios y de la competencia, lo que impulsa a este criador onubense es una pasión profunda: criar con ética, respetar la naturaleza de cada perro y fomentar un entorno donde el vínculo humano-animal sea una fuente de bienestar.

El caso de Casian no es aislado. Diversos estudios en el ámbito de la terapia asistida con animales demuestran que el contacto con perros puede tener efectos positivos en personas con trastornos del espectro autista. Mejora la atención, la empatía y la capacidad de respuesta emocional. Los perros no juzgan ni exigen; simplemente acompañan. En Doberval, esta idea cobra vida cada día.

Alexandra, madre del pequeño, observa los progresos de su hijo. “Ha pasado de ser un niño muy cerrado a sonreír, tocar, acariciar a los perros, incluso hablarles. Ellos le devuelven paz y alegría. Hay algo entre ellos que no se puede explicar, pero se siente”.

Casian acude también a competiciones caninas con la familia, donde aprende a desenvolverse entre ruidos, luces y multitudes, situaciones que antes le resultaban difíciles. Cada exposición se convierte en un ejercicio de superación y confianza.

Casian y Única.

La pasión y los tirunfos de Doberval

Mientras Casian avanza en su camino, el nombre de Doberval continúa brillando en el panorama nacional e internacional. El criadero dirigido por Juan Manuel Caballero Corralejo sigue sumando éxitos y consolidando una trayectoria marcada por la constancia, la calidad y la pasión por el dóberman.

En las últimas semanas, los ejemplares Trufa y Río volvieron a situarse en lo más alto del podio durante la Exposición Internacional ‘La Liguau’, celebrada en Jerez de la Frontera. En un certamen con una fuerte presencia de criadores de toda España y de otros países europeos, Trufa se proclamó Campeona de España (PH) tras conseguir el primer puesto en la categoría de hembras adultas negras, mientras que Río obtuvo el CACIB y fue distinguido como Mejor de Raza, reafirmando su dominio en la categoría de campeones.

Había muchísima competencia, era un punto obligatorio para optar al campeonato, así que estaban los mejores ejemplares. La verdad es que estoy muy contento”, explicó Juanma tras la competición. Con solo tres años, Trufa confirma una proyección excepcional dentro de la raza. “Es una perra completa, equilibrada, con una estructura sólida y un temperamento magnífico. Todo su proceso ha sido impecable, superando cada etapa hasta llegar al campeonato”, añade el criador.

El otro gran protagonista fue Río un ejemplar que acumula reconocimientos dentro y fuera de España. En Jerez volvió a demostrar su clase al imponerse como Mejor de Raza, un título que ya había logrado en la International Winners de Santarém (Portugal), bajo el juicio del prestigioso juez austríaco Guenther Ehrenreich.

A su lado, la joven promesa Única, una pincher en miniatura, también destacó en el certamen portugués, obteniendo el título de Mejor Muy Cachorro, bajo la valoración del juez internacional John Williams. “Es una alegría ver cómo los ejemplares jóvenes mantienen el nivel de las camadas anteriores. Única representa el futuro, la continuidad del trabajo que llevamos haciendo tantos años”, comenta Juanma.

Con estos resultados, Doberval reafirma su posición como un referente de excelencia en la cría canina. Cada campeonato es fruto de una labor diaria que combina técnica, constancia y amor. “No hay secretos, solo trabajo, dedicación y respeto por los animales”, apunta Juanma.

En la exposición Internacional La Liguau, donde Trufa se proclamó campeona de España.

En la finca de Valverde, donde conviven la disciplina del adiestramiento y la ternura de la vida familiar, los triunfos deportivos se entrelazan con una historia de esperanza. Para Juanma y Alexandra, ver a Casian progresar entre los perros tiene más valor que cualquier trofeo. “Cuando lo veo sonreír o acariciar a un cachorro, siento que todo tiene sentido”, afirma.

Casian sigue creciendo acompañado por esa energía que solo los animales saben transmitir. Doberval continúa ampliando su palmarés en los principales certámenes europeos, pero lo que de verdad merece la pena es la conexión entre ambos mundos.

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