Cristina Malavé Garrido es concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Valverde y desde sus funciones en la oposición, pone voz a los vecinos del municipio en el Pleno Municipal. Su vocación de servicio es una herencia familiar que lleva a gala y cuyo responsable es su abuelo materno, Diego Garrido Bonaño, de quien se siente muy orgullosa

Cristina Malavé llegó a la política municipal oficialmente hace apenas unos años, pero su trayectoria personal y profesional ya la situaban como una persona comprometida con su Valverde del Camino natal. Madre desde los 18 años y trabajadora desde muy joven, su historia está marcada por el esfuerzo, la conciliación y una herencia familiar muy vinculada al servicio público. Hoy es concejala del Partido Popular en la oposición y afronta esta etapa con la misma determinación que ha definido su vida.
Malavé recuerda que comenzó a trabajar en cuanto terminó sus estudios. “No pude estudiar una carrera porque fui madre muy pronto, pero he trabajado siempre. En el negocio de mis padres, en bares los fines de semana… lo que hiciera falta”, explica. La estabilidad laboral llegó a los 25 años, cuando obtuvo plaza como auxiliar administrativa en la Agencia de Medio Ambiente, donde continúa en el área de Prevención de Riesgos Laborales. Desde hace tres años está destinada temporalmente en Valverde por conciliación familiar. “Me encanta mi trabajo y estoy muy contenta de poder estar en mi pueblo”, señala.
Su incorporación a la política municipal no fue casual. En su casa, la política formaba parte de la conversación diaria. Su abuelo, Diego Garrido Bonaño, fue uno de los impulsores del Partido Popular en Valverde del Camino. Malavé habla de él con especial afecto. “Mi abuelo tenía un carisma increíble. Se llevaba bien con todos, incluso con quienes pensaban distinto. Crecí escuchando sus historias. Él fue mi referente”, afirma. Ese vínculo emocional le hizo “decir sí” cuando Manuel Cayuela la llamó en 2022, para ofrecerle formar parte de su candidatura. “Antes de salir de su despacho ya le dije que contase conmigo. Él quiso que lo pensara, pero yo lo tenía claro”.
Compromiso firme
Malavé asegura que afrontó el compromiso político con seriedad y responsabilidad desde el primer momento. “Cuando te comprometes con algo debes hacerlo al cien por cien. O estás o no estás. Yo entré con la misma ilusión que tengo hoy”, afirma. Reconoce también que la política, lejos de saturarla, le ha aportado equilibrio. “Hay quien piensa que con mi trabajo, mis hijos y todo lo que hago no tengo tiempo, pero para mí es casi una vía de escape. Cuando algo te gusta no te pesa”.
Uno de los rasgos que más destacan quienes la rodean es su cercanía. Ella misma reconoce que su relación con los vecinos es constante. “Creo que una de mis virtudes es tener ‘don de gentes’. Me encanta hablar con todo el mundo. Salgo de casa y tardo dos horas en llegar a un sitio porque siempre me paro con alguien”, comenta entre risas. Esa proximidad la considera clave en la política local. “La gente es cercana para lo bueno y para lo malo. Aunque estemos en la oposición y no podamos resolver directamente los problemas, escuchar ya es importante”.
Su participación activa en la vida social de Valverde ha sido siempre habitual, incluso antes de entrar en política. Semana Santa, Carnaval, Rocío, feria… Malavé forma parte de prácticamente todas las celebraciones locales. “Siempre he sido muy participativa. Mi madre decía que me faltaba vestirme de gigante y cabezudo”, recuerda. Ese carácter abierto, dice, facilita que vecinos de distintos ámbitos se sientan cómodos al acercarse a ella.
Trabajando por Valverde
En cuanto a su visión del municipio, Malavé destaca dos prioridades, que son la juventud y la recuperación del dinamismo local. “La juventud está desubicada. Falta oferta, falta actividad y eso es un problema importante”, afirma. También señala que Valverde debe recuperar “la alegría” que, a su juicio, ha perdido en los últimos años. “Era un pueblo referente en industria, en actividades, en movimiento. Y creo que podemos volver a serlo”.
Pese a las dificultades propias de estar en la oposición, insiste en que seguirá trabajando desde donde esté. “Mi intención es continuar. Me da igual cuál pueda ser mi posición en la candidatura electoral mientras pueda aportar algo positivo”, señala. Defiende que su labor consiste en trasladar las inquietudes de la ciudadanía al pleno. “Somos la voz del pueblo. Me paro con muchísima gente y todos me transmiten cosas que necesitan ser escuchadas”.
Mirando al futuro, asegura que mantendrá su compromiso mientras el partido cuente con ella. “Seguiré trabajando con responsabilidad y con ganas de devolverle a Valverde lo que creo que merece. Trabajo, cercanía y dedicación”.
Cristina Malavé resume su motivación afirmando que quiere “mejorar la vida de los vecinos”. Y lo hace desde la constancia, la cercanía y un firme sentido del deber heredado de su abuelo, cuya influencia sigue presente en cada paso que da dentro y fuera del Ayuntamiento.
La concejala popular sostiene que la Junta de Andalucía y la Diputación de Huelva están demostrando un compromiso firme con Valverde del Camino, más allá de las diferencias políticas que puedan existir con el Ayuntamiento. Asegura que ambas administraciones “están siendo clave para que Valverde reciba inversiones reales” y que su apoyo está permitiendo mover proyectos que, según afirma, llevaban años estancados. Destaca especialmente la labor del Gobierno andaluz, al que atribuye actuaciones “muy necesarias y esperadas por la ciudadanía”, como la renovación del césped del campo de fútbol, la financiación del futuro Centro de Día de Mayores o la inversión en infraestructuras básicas. “La Junta no mira siglas, mira necesidades. Está trayendo ayudas constantes, y eso se nota en el día a día del pueblo”, afirma.
También subraya el papel activo de la Diputación, que ha situado a Valverde como escenario de eventos de relevancia provincial, como el Día del Flamenco o el Día de la Provincia, lo que para ella refleja “una apuesta por dinamizar el municipio y darle visibilidad”. Malavé insiste en que la llegada de financiación responde a una voluntad política clara de impulsar los territorios y considera que Valverde “no está olvidado, sino respaldado”. En sus palabras, “cuando hay ganas de trabajar por los pueblos, las inversiones llegan; y Valverde lo está comprobando con hechos, no con promesas”.
Cristina Malavé se despide de esta entrevista con el deseo de que en la recta final de la legislatura, las mociones que la Agrupación Municipal Popular lleva al Pleno, puedan prosperar y no encuentren una barrera política. “Nos gustaría que el equipo de Gobierno tuviera en cuenta las propuestas que presentamos, pues son demandas directas que los vecinos nos hacen llegar». Aun así, no pierde la motivación para seguir trabajando y “para mejorar las cosas en el municipio”.
Por: J.L. Galloso







