La SDA Aljaraque atraviesa uno de los mejores arranques de temporada que se recuerdan en el club, que en la actualidad milita en la Segunda Andaluza de Huelva. El conjunto aljaraqueño, que el pasado fin de semana volvió a demostrar su solidez imponiéndose por 2–1 al CD. Dingo de Lepe, uno de sus rivales directos, mantiene el liderato conseguido a principios de noviembre y alimenta la ilusión de un ascenso que, aunque difícil, parece más posible que nunca.
En un grupo tremendamente igualado, donde también destacan Lamiya de Aljaraque, CD Punta Umbría y Beas CF, el conjunto aljaraqueño se ha consolidado en la parte alta gracias a un estilo reconocible y a un vestuario construido desde la cantera. Esa es, precisamente, una de las claves del éxito según Venancio Morano Rodríguez, coordinador de las escuelas deportivas y figura histórica del fútbol local: “El mérito es del grupo. Quitando dos o tres veteranos, el resto son chavales formados aquí, en la escuela. Son jóvenes, rápidos, con mucha ilusión y llevan años jugando juntos. Eso se nota cada domingo”.

Venancio, que fue durante décadas entrenador del club y hoy ejerce también funciones de encargado del campo y apoyo a la gestión del equipo sénior, recuerda que el club siempre ha tenido una filosofía basada en apostar por el jugador local. “La base fundamental es que este sea el equipo del pueblo. Nosotros no vamos a buscar jugadores fuera del municipio. Si viene un chaval desde otra localidad lo acogemos, pero sabe que los locales suelen tener preferencia…y con eso no dejamos que nadie se haga falsas ilusiones”, expresa con transparencia este veterano del fútbol local.
Esa idea se refuerza con una política deportiva en la que prima el esfuerzo, la rotación y el crecimiento interno. Morano subraya que cada temporada llegan al sénior muchos jóvenes procedentes del juvenil, pero no todos pueden tener ficha. “Aquí puede haber treinta y tantos entrenando y solo veinticinco fichas disponibles. Aun así, muchos siguen viniendo. Eso es el grupo. Esa es la fuerza que tenemos”.
El buen momento del equipo también se explica a través del trabajo silencioso del cuerpo técnico, formado por Javi Garrido, Mariano y Juan. “Están muy ilusionados. Saben manejar al grupo y no sienten presión por mi parte ni por la del club. Nuestro objetivo siempre es competir, intentar ganar cada partido, pero sin obsesionarnos con la clasificación”, explica Venancio, que insiste en que la prioridad es mantener un ambiente sano. “Ellos disfrutan entrenando. Lo veo todos los días. Son 24 o 25 jugadores pasándolo bien. Eso es lo principal”.
En el campo, la principal virtud del equipo es la velocidad. “El equipo es muy joven, muy rápido. Las transiciones defensa–ataque son buenísimas. Y luego está el compañerismo, que es espectacular”, afirma Venancio.

Durante años, el fútbol sénior de Aljaraque sobrevivió gracias al enorme sacrificio de Venancio y unos pocos colaboradores. Él mismo recuerda etapas muy duras. “Yo hacía de todo…presidente, tesorero, utilero… hasta lavaba la ropa en mi casa. Llegó un momento que estaba agotado”.

Aquello cambió cuando el Ayuntamiento decidió integrar el equipo dentro de la Concejalía de Deportes, dándole estructura, apoyo administrativo y estabilidad económica. “Ahora todo es más fácil. Antes los jugadores tenían que pagar sus fichas; ahora no. Antes buscábamos dinero para desplazamientos; ahora el Ayuntamiento nos respalda. Eso nos ha permitido crecer y darle continuidad a los chavales que terminan juveniles y necesitan un sitio donde seguir jugando”.
Un grupo competitivo en una liga muy exigente
El triunfo frente al CD. Dingo mantiene al equipo en el liderato, pero la Segunda Andaluza onubense es este año una de las más competidas de los últimos tiempos. “Hay cuatro o cinco equipos que van a estar peleando arriba todo el año. Lamiya, Punta Umbría, Dingo, Beas… Es un grupo durísimo”, reconoce Venancio.
Aun así, insiste en que no se plantearon un objetivo clasificatorio a principios de temporada: “No renunciamos a nada, pero tampoco nos marcamos metas. El objetivo es competir. Si se pierde, no pasa nada. A la semana siguiente, a seguir. Sin presión”.
El calendario continúa esta misma semana. Tras vencer al Dingo, el equipo se prepara para enfrentarse al Mazagón y a los rivales directos que marcarán la lucha por el ascenso. Venancio es optimista y afirma que “este grupo puede plantarle cara a cualquiera. Puede perder con cualquiera, pero también puede ganarle a cualquiera”.
Con un bloque joven, un cuerpo técnico comprometido y el respaldo institucional que nunca tuvo, la SDA Aljaraque vive un momento dulce que invita a soñar. Y, aunque queda mucha liga, algo se respira en el ambiente: este equipo quiere hacer historia.








