«Estamos reforzando la presencia de Montemayor en Andalucía a través de las hermandades filiales»

La devoción a la Virgen de Montemayor volvió a hacerse visible en el corazón de Sevilla con motivo del 70 aniversario de la Hermandad Filial Sevillana, una conmemoración que ha servido no solo para celebrar siete décadas de historia, sino también para estrechar vínculos entre la Hermandad Matriz de Moguer y sus filiales repartidas por la provincia y Andalucía. Una jornada marcada por la emoción, la participación y el sentimiento de pertenencia a una devoción que trasciende nuestras fronteras locales.

Los actos centrales tuvieron como eje una procesión extraordinaria por las calles del centro histórico hispalense y la celebración de la Asamblea General de Hermandades Filiales, un encuentro anual que este año ha adquirido un carácter especial al celebrarse en Sevilla, coincidiendo con el aniversario de su corporación hermana.

La Virgen del Montemayor de la filial de Sevilla, saliendo del templo en procesión

Desde la Hermandad Matriz de Montemayor se valora muy positivamente el desarrollo de estos actos. Su Vice Hermano Mayor, Manuel Castizo, subraya que la actual junta directiva se marcó desde su llegada un objetivo en curso con resultados más que positivos. “Nos propusimos potenciar la relación con las filiales y reforzar la presencia de Montemayor en cada una de ellas. Desde que entramos en la junta, hemos procurado acercar más a las hermandades filiales y darles el protagonismo que merecen”, explica.

En ese contexto se enmarca la decisión de rotar anualmente la sede de la asamblea, una fórmula que ya se puso en práctica el pasado año en Punta Umbría y que este 2026 ha tenido su continuidad en Sevilla. “La idea es que la gente vea la importancia que tiene Montemayor no solo a nivel local, sino también provincial e incluso en Sevilla”, señala Castizo, destacando que estos encuentros generan un impacto muy positivo en las localidades anfitrionas.

La Hermandad Filial Sevillana, aprovechando la efeméride de su 70 aniversario, asumió la organización de una jornada intensa que comenzó a primera hora de la mañana con la salida procesional de la Virgen desde la Iglesia de San Juan de la Palma, sede canónica de la hermandad. A diferencia de otras ocasiones, la imagen de la Virgen fue portada a hombros por los costaleros sevillanos, acompañada por un nutrido cortejo en el que estuvieron representadas las distintas filiales con cirios.

«Esta junta de Gobierno se ha propuesto visibilizar la devoción a Montemayor más allá de las fronteras locales, a través de las hermandades filiales que existen en Andalucía. Las asambleas anuales son uno de los instrumentos para potenciar la labor de estas hermandades y acercar a los devotos de Montemayor entre sí» 

“Al principio nos generaba cierta incertidumbre que saliera la imagen y no los simpecados, pero al final fue una decisión muy acertada”, reconoce Castizo. La respuesta del público estuvo a la altura de una ciudad profundamente ligada a los rituales marianos en sus calles. Durante todo el recorrido, la Virgen estuvo arropada por devotos y representantes de las hermandades filiales, en un ambiente de recogimiento y emoción.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la llegada a la Parroquia de San Pedro, donde se celebró una Eucaristía que reunió a un gran número de personas, una cifra que superó las expectativas iniciales. Para la hermandad sevillana, además, tuvo un valor simbólico añadido. “Era la primera vez que la Virgen entraba en San Pedro, que es la parroquia más importante de su barrio, y eso lo vivieron como algo histórico”, apunta el teniente de hermano mayor.

La misa estuvo dedicada de manera especial a las víctimas del reciente accidente ferroviario de Adamuz, incorporando así un gesto de oración y recuerdo que reforzó el carácter solidario del encuentro. Tras la Eucaristía, el cortejo emprendió el camino de regreso, deteniéndose ante las Hermanas de la Cruz, que ofrecieron a la Virgen un canto cargado de emoción, uno de los instantes más recordados del día.

La jornada concluyó con un almuerzo de convivencia, otro de los objetivos prioritarios marcados por la Hermandad Matriz. “Queríamos que la comunión entre todas las filiales fuera lo más fluida posible, y ese rato sirvió para intercambiar impresiones y fortalecer relaciones”, explica Castizo. De esos encuentros informales han surgido ya iniciativas conjuntas y una mayor coordinación de cara a los próximos actos.

Representantes de la Hermandad Matriz de Montemayor y de sus filiales

El encuentro entre las filiales de Montemayor

Por la tarde tuvo lugar la Asamblea General de Hermandades Filiales, un encuentro de carácter más interno en el que participaron representantes de entre cinco y siete miembros por cada hermandad. En ella se abordaron cuestiones organizativas y logísticas relacionadas con la próxima romería de Montemayor, así como las necesidades específicas de las filiales.

Una de las novedades de esta edición fue la presencia del Ayuntamiento de Moguer, con la participación del alcalde y una concejala. “Creímos importante que el Ayuntamiento estuviera presente, escuchara directamente a las filiales y conociera sus demandas”, explica Castizo, quien valora muy positivamente la implicación municipal. Entre las propuestas planteadas figura la habilitación de un nuevo espacio que sirva como almacén común para las hermandades.

Durante la asamblea también se avanzó en la planificación de actos previos a la romería, como el Rosario de Antorchas, que se quiere perfilar y reforzar, y el calendario de preliminaciones, que arrancará el 7 de febrero con Huelva, Sevilla y Campofrío, y continuará en las semanas siguientes con Lucena del Puerto, Arahal y Punta Umbría.

Imagen de la Asamblea General de Hermandades de Montemayor

El encuentro sirvió además para constatar el crecimiento de nuevos colectivos vinculados a Montemayor, como la Asociación Peñuela Romera de Mazagón, que este año realizará el camino de forma más organizada y celebrará su propia misa de peregrinación extraordinaria. “Se está generando un movimiento muy bonito en torno a Montemayor, cada vez más fuerte”, concluye Castizo.

Con esta conmemoración en Sevilla, la devoción a la Virgen de Montemayor reafirma su capacidad para unir territorios, generaciones y sensibilidades, consolidando una red de hermandades que miran al futuro sin perder de vista la esencia de una tradición profundamente arraigada.

Por José Luis Galloso

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