Hay artes que se cuelan en la vida sin pedir permiso y te acompañan a lo largo de tu vida de tal forma que se convierten en una parte importante de la identidad de quien la porta. El cómic es una de ellas. Una mezcla exacta de dibujo y palabra que, cuando funciona, entretiene y educa la mirada al mismo tiempo.
En una viñeta caben el humor, la crítica, la aventura y hasta la memoria. El cómic acompaña a generaciones enteras desde la infancia hasta la etapa adulta, enseñando que hay muchas formas de reflejar el mundo. Y en ese tránsito, como en toda cultura viva, siempre hay personas que soplan fuerte para que la llama nunca se apague.
Gerardo Macías Prieto (Huelva, 1971) es periodista, humorista gráfico, guionista y divulgador, y lleva más de cuatro décadas dedicado en cuerpo y lápiz a abrir las puertas del cómic en todas sus manifestaciones desde su ciudad natal.
Recién estrenado el nuevo año, encara los próximos meses con la responsabilidad propia de la persona que hay detrás de Chocómic, el Salón Internacional del Cómic de Huelva, que se prepara para celebrar su vigésima edición en 2026.
“El cómic no es solo entretenimiento, sino que es cultura, memoria y educación visual, una forma de aprender a mirar el mundo desde pequeños hasta la edad adulta”.
“Pensamos que es motivo suficiente para hacer una celebración distinta, porque son 20 años ya”, resume Macías, con esa mezcla de entusiasmo y prudencia de quien está organizando algo grande y todavía no quiere levantar el telón antes de tiempo.
Su relación con el cómic empezó como la de tantos, a través de la lectura. Pero en su caso, la pasión tiene un origen casi familiar, doméstico, cotidiano. “Mis padres me cuentan que fui un lector precoz, porque siempre quería saber lo que decía la revista de Mortadelo Semanal”, recuerda.

En casa hubo colecciones completas, tebeos que iban y venían con mudanzas, y un niño que, en el colegio, ya era “el dibujante de la clase”. Ese niño dio un salto impropio de su edad: comenzó a publicar con 13 años. En 1984, poco tiempo después del nacimiento de Huelva Información, le ofrecieron una viñeta diaria. “Así que era el colaborador más joven”, dice con nostalgia, a la vez que recuerda el día exacto de su primer dibujo, el 27 de septiembre de 1984. Esa etapa como viñetista en prensa se prolongó durante quince años, hasta 1999, momento en el que se produjo un parón.
Pero aquello fue un punto y seguido. Años después volvería al formato periódico con un prisma más divulgativo. Desde 2016 firma una página dominical dedicada al mundo del cómic bajo el título Días de Cómics, una sección bautizada en memoria de su hermano Marco, fallecido ese mismo año.
Ese crecimiento, con el que pasó de la viñeta a la página completa, refleja de forma gráfica una trayectoria que no ha sido una afición temporal, sino un oficio que permanece sobre la base de la pasión por un arte a veces incomprendido.
Chocómic y Biblos
En 2007, junto a la Asociación Cultural Seis Viñetas, Macías impulsa el nacimiento de Chocómic, Salón Internacional del Cómic de Huelva, del que es coordinador y organizador desde sus inicios.
El salón encontró su casa en un lugar que, con el tiempo, se volvió parte de su identidad. Un espacio de la capital que parece inmune al paso del tiempo y que es buen guardián de las artes: la Casa Colón. Y ahí aparece uno de los elementos que, según el propio Gerardo, explica por qué el evento se recuerda con cariño fuera de Huelva.
“Chocómic demuestra que cuando hay pasión, constancia y un espacio adecuado, la cultura puede crecer en Huelva y conectar generaciones muy distintas”.
“Autores profesionales, acostumbrados a grandes eventos, se han quedado sorprendidos por todo lo que puede ofrecer la Casa Colón para este tipo de iniciativas”, afirma.
Es un mantra que repite con orgullo. “No es un palacio de congresos al uso o la típica nave que alberga este tipo de eventos. Es un edificio con personalidad, céntrico, cercano y cómodo. Sencillamente, es diferente”, insiste.
Esa diferencia, además, trasciende hasta el ambiente de cada edición. Chocómic no solo reúne stands, firmas y talleres: funciona como punto de encuentro de edades muy distintas. “Son todas las edades. La gente más joven tiene preferencia por el manga, pero durante el salón descubren mucho más”, explica. Además, destaca el empuje que ha tenido el sector audiovisual. El cine y las series han llevado de la mano a muchas personas al cómic de superhéroes que han servido de inspiración y, de ahí, a descubrir otros mundos.

Pero si hay un proyecto que retrata esa manera de entender la cultura de manera pedagógica y divertida, es Biblos, el superhéroe de la biblioteca. La creación llegó en 2009, de la mano de Gerardo y sus hermanos Marco y Ciro, con la idea de fomentar la lectura y acercar la biblioteca pública a los jóvenes.
“Principalmente, recibimos la inspiración de nuestro amor por la lectura y de entender que una biblioteca pública es más un espacio de encuentro que un almacén de libros”, explica Macías.
Su lógica es sencilla. Muchos niños no saben todo lo que allí les espera… libros, películas, música e, incluso, acceso a Internet. “Entendimos que el cómic puede ser la puerta de entrada a ese gran mundo”, explica. En el fondo, Biblos es un personaje que hace de guía y de gancho, un héroe local capaz de hablar su mismo lenguaje.
Volver con energía para el aniversario
El arranque de 2026 ha venido con ganas renovadas. Macías habla de “grandes ideas”, de actividades que le gustaría sacar a la calle y de un salón que en su mente se queda pequeño para todo lo que tiene pensado. Y eso sí, de una fecha marcada a fuego: el salón se desarrollará del 14 al 17 de mayo.
Aunque por el momento no quiere desvelar nombres. “Todavía estoy contactando con autores”, comenta. Pero sí desvela, como dato importante, que una editorial de prestigio nacional ha elegido Huelva para presentar una obra en primicia.
Y ahí aparece su idea fija, repetida como lema. El 20 aniversario no es una edición más. Es una oportunidad para mirar atrás sin nostalgia y hacia delante con ambición.
Porque, cuando se rasca bajo el cartel y la foto, el trabajo real está en lo invisible: llamadas, agendas, patrocinio, logística, días que se comen el calendario. En eso, Gerardo Macías lleva una vida entera. Y quizá por eso su invitación final suena tan honesta como simple.
“Este año cumplimos 20 ediciones y estamos poniendo todo lo que tenemos. Que la gente se acerque y vea el ambiente, no va a dejar a nadie indiferente”, dice.
En el mundo del cómic, como en el de cualquier arte que resiste, esa frase es casi una declaración de principios.

Por José Luis Galloso








