“Los grupos conocemos bien el carnaval y podemos aportar ideas para hacerlo más atractivo”

La Peña Carnavalera Los Cochinos vuelve a participar este año en el Carnaval de Cartaya con una propuesta que mantiene intacta su esencia. Descaro, crítica y humor se dan la mano en ‘Abuela Canalla’, una chirigota que nace desde el trabajo constante y la implicación de un grupo que entiende el carnaval como algo más que unos días de fiesta.

Detrás del proyecto está un engranaje bien definido en el que cada pieza cumple su función. Uno de los nombres clave es el de Javier Rebollo Blanco, integrante de la peña desde la pasada temporada y convertido ya en una figura imprescindible. Él mismo se define como el nexo que mantiene unido al grupo. “Yo soy un poquito el pegamento dentro del grupo”, explica con naturalidad. No es autor ni director musical, pero sí quien coordina, organiza y mantiene el pulso del proyecto cuando el cansancio aparece.

La idea del tipo surge de forma casi inevitable, como ocurre en muchas agrupaciones con vocación carnavalera. “Antes de terminar un carnaval ya estamos pensando en el siguiente”, reconoce Rebollo. En esas conversaciones de final de temporada apareció la necesidad de apostar por un personaje fuerte, reconocible y con mensaje. “Nos pareció bien un personaje reivindicativo, simpático y al mismo tiempo grotesco”, señala.

Así nace Abuela Canalla, una figura con personalidad propia, descarada y sin pelos en la lengua. “Tiene mucho de María Jiménez, con un aire rockero y ese descaro para decir lo que otros se callan”, explica Rebollo. El objetivo no es otro que provocar la risa sin renunciar a la crítica. “Viene a denunciar todo lo denunciable y sobre todo a hacernos pasar un buen rato, que es de lo que se trata”.

Paco Bazo es el autor de la letra de la chirigota ‘La Abuela Canalla’

El autor del repertorio es Paco Bazo, responsable de las letras y del enfoque general del tipo. Su trabajo sigue una línea argumental que quiere ser coherente en todo momento con lo que se canta e interpreta. “El repertorio gira totalmente en torno al personaje”, explica. La presentación y el popurrí se centran en construir el universo de la abuela, mientras que los cuplés y pasodobles permiten introducir matices. “En los cuplés hay algún toquecito de atención y en los pasodobles llevamos una letra política y otra dedicada al propio carnaval”, detalla.

Bazo no esconde las dificultades que implica sacar adelante una agrupación en un municipio como Cartaya. “Siempre nos resulta muy complicado encontrar gente comprometida”, admite. A su juicio, el carnaval local no tiene la misma tradición que en otros puntos de la provincia. “Cartaya no es un pueblo carnavalero, es un pueblo que va por impulsos y por la fiesta que esté en ese momento”, reflexiona.

Ese contexto condiciona el trabajo de las peñas. “Aquí el carnaval muchas veces se ve como una fiesta de botellón y no como un trabajo cultural”, apunta el autor. Aun así, Los Cochinos insisten en mantener viva una forma de entender la fiesta basada en el esfuerzo colectivo y el compromiso.

El grupo es además mixto, con la participación de dos mujeres que aportan equilibrio y normalidad a la dinámica interna. “Aquí todo el que venga a aportar es bienvenido, da igual que sea hombre o mujer”, afirma Rebollo. Para la peña, esa diversidad refleja la realidad social actual y enriquece el proyecto.

Antes del estreno oficial, la chirigota ha tenido oportunidad de rodarse en varios ensayos generales. Han pasado por Isla Cristina y por encuentros organizados por otras peñas locales. “Los ensayos generales son una experiencia muy bonita porque compartes impresiones y aprendes qué funciona y qué no”. Ese rodaje resulta clave para ajustar detalles antes de salir a escena.

A pesar de que el grupo actúa también en otros municipios, Cartaya sigue siendo el lugar más especial. “Aquí nos escucha nuestra gente, nuestras familias y nuestros vecinos”, subraya Rebollo. La sensación compartida es que el trabajo de meses se disfruta especialmente cuando se canta en casa.

Integrantes de la Peña El Cochinos en el último ensayo general.

Mejorar el carnaval en Cartaya

Uno de los debates recurrentes es la corta vida del carnaval local para las agrupaciones que participan en las fiestas del municipio. Ensayos desde septiembre, muchas horas robadas al tiempo personal y apenas unas pocas actuaciones en el municipio. “Trabajamos tanto a lo del año que necesitamos que haya más oportunidades para mostrar el repertorio en casa. El carnaval se nos queda corto”, comenta Rebollo, que defiende la necesidad de abrir el carnaval a más citas y formatos.

Rebollo también aporta una reflexión sobre el futuro del carnaval local desde una mirada constructiva. Considera que Cartaya necesita dar un paso más en la forma de organizar sus carnestolendas. “Creo que el carnaval necesita probar nuevas fórmulas para crecer”, señala. Entre ellas, apunta a la posibilidad de crear un concurso abierto que permita la participación de agrupaciones de otros municipios. “Traer grupos de fuera ayudaría a que el carnaval suba de nivel y a que el público mire más al carnaval”, explica. A su juicio, el esfuerzo que realizan las peñas merece mayor recorrido.

 

«Las agrupaciones de carnaval conocemos bien las fiestas y podemos aportar ideas para hacerlo más atractivo. Cantar solo un día en Cartaya tras meses de ensayos es muy poco; se nos queda corto»

 

En ese análisis del presente y el futuro del carnaval, Rebollo también se detiene en el papel de las propias peñas dentro de la organización. Reconoce que existe comunicación con el Ayuntamiento y entre los grupos, aunque dentro de un margen limitado. “Tenemos un grupo de representantes donde se comentan fechas y se intercambian impresiones”, explica. Las peñas participan en reuniones y trasladan propuestas, pero siempre condicionadas por la disponibilidad de espacios y el calendario local. “Dentro del margen que hay, se nos escucha y se intenta cuadrar todo lo mejor posible”, apunta. Aun así, considera que una mayor implicación directa de los carnavaleros en la planificación podría enriquecer la fiesta. “Los grupos conocemos bien el carnaval y podemos aportar ideas para hacerlo más atractivo”, señala, defendiendo una organización más participativa como vía para fortalecer el carnaval cartayero.

Aun con todas las dificultades, la Peña Carnavalera Los Cochinos sigue apostando por estar presente. ‘La Abuela Canalla es una muestra más de pasión por el carnaval. Un proyecto que nace del esfuerzo, se sostiene en la convivencia y se presenta ante el público con la intención de hacer reír, pensar y disfrutar.

Por José Luis Galloso

 

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