Huelva acogerá un emotivo funeral por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), una tragedia que ha conmocionado a toda Andalucía y que ha golpeado con especial dureza a la provincia onubense. El acto se celebrará como una despedida colectiva y como un espacio de recogimiento para familiares, amigos y ciudadanos que quieren mostrar su respeto y apoyo a las víctimas y a sus seres queridos, en una jornada que volverá a unir a la provincia en torno al dolor compartido.
El Palacio de Deportes Carolina Marín es el escenario elegido para esta ceremonia de carácter solemne, ante la previsión de una elevada asistencia. El recinto se convertirá en un lugar de silencio, oración y memoria, donde se dará voz al duelo de cientos de familias marcadas por una tragedia que ha dejado una profunda herida emocional en Huelva.
La ceremonia estará presidida por los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, que volverán a acompañar a los familiares de las víctimas en la capital onubense. Los monarcas ya se desplazaron a Adamuz en los días posteriores al siniestro, donde visitaron a los afectados y mostraron su cercanía en uno de los momentos más difíciles tras el accidente. Su presencia en Huelva refuerza el carácter institucional y humano del funeral, concebido como un gesto de acompañamiento a toda la provincia. Cabe comentar, que algunos familiares de los fallecidos en Punta Umbría, lamentaron que los monarcas no mantuvieron contacto con ellos durante las horas de búsqueda de los cuerpos sin vida de sus seres queridos, en los momentos de máxima angustia.

El oficio religioso estará presidido por el obispo de la Diócesis de Huelva, Santiago Gómez Sierra. Concelebrarán la misa el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello, el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana, así como numerosos miembros del clero diocesano, en una celebración que subraya la dimensión espiritual del acto y su significado como respuesta colectiva ante la pérdida.
Junto a los representantes de la Iglesia, se espera la presencia de numerosas autoridades civiles. Desde la Junta de Andalucía han confirmado su asistencia distintos responsables institucionales, encabezados por el presidente autonómico, Juan Manuel Moreno. También acudirá la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, además de representantes de diputaciones, ayuntamientos afectados y otros cargos públicos.
En el ámbito político nacional, este martes se ha confirmado que el Gobierno de España estará representado en el funeral por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. La decisión se ha producido después de que desde distintos sectores se señalara lo inadecuado de que el acto contase con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o del ministro de Transportes, Óscar Puente, dada la naturaleza del siniestro y la sensibilidad del momento. Por su parte, el Partido Popular ha anunciado la asistencia de su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo.
Más allá de las representaciones institucionales, el funeral pretende ser, sobre todo, un espacio para las familias. Un lugar donde intentar aliviar el dolor, compartir el silencio y encontrar consuelo en una despedida comunitaria que sirva también para honrar la memoria de quienes perdieron la vida en Adamuz.
La herida de la tragedia en Punta Umbría
Mientras tanto, Punta Umbría continúa con el corazón roto ante la pérdida de varios de sus vecinos. El día a día en la localidad se recompone lentamente, dejando atrás jornadas de silencio por las calles del municipio y de angustiosa incertidumbre a la espera de noticias de quienes, finalmente, no regresaron a casa. La normalidad avanza con cautela, marcada por gestos de apoyo mutuo y conversaciones que, inevitablemente, regresan al recuerdo de los ausentes.
La tragedia ha marcado profundamente el inicio de año en el pueblo. Las risas siguen casi ausentes y los encuentros cotidianos se llenan de suspiros y miradas que lo dicen todo, junto a la necesidad de seguir adelante. Las celebraciones y fechas señaladas del calendario han quedado teñidas por el luto, y son muchos los vecinos que rinden homenaje de forma íntima, ya sea a través de mensajes en redes sociales o depositando flores en los lugares que formaban parte de la rutina diaria de las víctimas.

Como una gran familia, Punta Umbría se ha unido para decir el último adiós en los actos eclesiásticos y civiles celebrados tanto en el municipio como también en la vecina Aljaraque. Parroquias, salones de plenos y espacios públicos han acogido despedidas cargadas de emoción, reflejo del carácter cercano de unos pueblos donde cada pérdida se siente como propia.
Entre los fallecidos se encuentra la familia Zamorano Álvarez, con residencia en Aljaraque. José Zamorano, su esposa Cristina Álvarez López, su hijo José, de 12 años, y su sobrino Félix, de 23, perdieron la vida tras viajar a Madrid para asistir a varios eventos. Solo la hija menor del matrimonio, de seis años, logró sobrevivir al accidente, protagonizando uno de los rescates más conmovedores del suceso.
Cristina Álvarez, natural de Punta Umbría, pertenecía a la conocida familia local de Los Cañá y estaba muy vinculada a la vida social y cultural del municipio. Regentaba una tienda de ropa infantil y trabajaba en la gestoría familiar. Además, estaba ligada al mundo rociero y había participado en el programa Yo Soy del Sur de Canal Sur. Su marido, José Zamorano, trabajaba en el sector de la construcción y el movimiento de tierras. La pérdida de toda la unidad familiar ha generado una profunda consternación tanto en Punta Umbría como en Aljaraque.
También se llora la muerte de Rafael Millán Albert, de 52 años, trabajador del servicio de estacionamiento regulado del municipio. Había viajado a Madrid para realizar un examen de ayudante de Instituciones Penitenciarias con el objetivo de mejorar su situación laboral. Viajaba solo y pertenecía a una familia muy conocida del pueblo.
El último fallecimiento confirmado fue el de Rocío Díaz Rodríguez, de 50 años, vecina del municipio y propietaria de un puesto de pescado en el Mercado de Abastos. Rocío viajaba en el Alvia Madrid-Huelva junto a su hijo Hugo Real y su amigo José Manuel Durán, que lograron sobrevivir al accidente.

En medio del drama, también han surgido gestos de esperanza. José Manuel Durán, de 21 años, regresaba de Madrid tras visitar el estadio Santiago Bernabéu cuando se produjo el siniestro. En los momentos más difíciles aparecieron héroes anónimos como Elisabeth Ayllón y los menores Julio Rodríguez y José Cepas, que ayudaron a los heridos. Carmelo Durán, padre de José Manuel, quiso agradecer personalmente a Julio su gesto, al que definió como “el ángel” que rescató a su hijo, en un emotivo encuentro celebrado en el Ayuntamiento.
El funeral de Huelva pretende cerrar, simbólicamente, una de las páginas más dolorosas que recuerda la provincia en los últimos años. Un acto de memoria, respeto y acompañamiento para unas familias que afrontan ahora el difícil camino del duelo, arropadas por toda una tierra que llora con ellas.








