Punta Umbría cuenta ya con una asociación más que se ha sumado a los colectivos locales comprometidos con el bienestar de sus ciudadanos. Se trata de Mírame y Sonríe Autismo Punta Umbría, una entidad creada por familiares de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) que nace con el objetivo de mejorar la calidad de vida de estos menores y acompañar a sus familias en un camino que, como reconoce su presidenta, Conso Gómez Calderón, “muchas veces se inicia con miedo, desconocimiento y mucha soledad”.
La asociación comenzó a gestarse hace algo más de dos años, cuando una madre del municipio decidió dar un paso al frente al comprobar que en Punta Umbría había cada vez más niños diagnosticados con TEA y que la mayoría debía desplazarse hasta Huelva para acceder a terapias, apoyos y recursos especializados. “Empezó a difundir cartelería por redes sociales y establecimientos para captar a otras familias. Nos fuimos reuniendo poco a poco, dándole forma durante casi un año hasta que decidimos constituirnos como asociación”, recuerda Conso.

En aquellos primeros encuentros apenas se reunían entre cinco y ocho familias, con muchas dificultades para coincidir debido a las rutinas y necesidades de sus hijos. Hoy, sin embargo, Mírame y Sonríe cuenta ya con 25 familias asociadas, lo que refleja una realidad muchas veces invisible. En resumen, el número de niños con TEA en Punta Umbría es ya lo suficientemente significativo como para organizarse como colectivo.
Las primeras preocupaciones de la asociación fueron evitar los continuos desplazamientos a Huelva y lograr que los niños pudieran recibir terapias en su propio municipio. “Hay niños que salían de aquí a las siete de la tarde, cruzando el puente en pleno invierno. Nuestra inquietud era su bienestar y el de las familias”, explica la presidenta.
“Este camino suele empezar con miedo y soledad, pero unidos como familias logramos apoyo, recursos y esperanza para que nuestros hijos tengan una vida mejor”.
Ese objetivo comienza ahora a tomar forma gracias a la cesión de un local municipal en la Plaza Francisco Campoy, aprobada por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento. Un espacio que, aunque actualmente se encuentra completamente en bruto, será la futura sede de la asociación. “Es nuestra gran necesidad ahora mismo. No tiene baño, hay que hacer obra y acondicionarlo, por lo que necesitamos mucha ayuda, tanto económica como de mano de obra”, afirma Conso.
El objetivo es convertirlo en un centro de referencia donde puedan atenderse a las familias, orientarlas tras el diagnóstico y, en un futuro próximo, ofrecer terapias especializadas con logopedas, psicólogos y terapeutas ocupacionales sin tener que salir del municipio.
Terapias en marcha y futuros proyectos
Aunque la asociación es joven, ya ha conseguido poner en marcha un programa de actividades que está dando resultados muy positivos. Entre ellas destacan la natación terapéutica, la equinoterapia en Aljaraque, la musicoterapia, la integración en escuelas deportivas y la escuela de música, esta última con el apoyo del Ayuntamiento.
“La terapia con caballos, por ejemplo, les relaja, les estimula y mejora su motricidad. Mi hijo empezó a comer gracias al contacto con el caballo”, relata Conso, poniendo rostro a los avances que están experimentando muchos niños.
Además, Mírame y Sonríe fue pionera en traer a Punta Umbría el cine adaptado para personas con TEA, una sesión mensual con luces más suaves y sonido reducido, donde los niños pueden levantarse o expresarse sin que ello suponga un problema.
Entre las principales reivindicaciones de la asociación está la ampliación de la atención temprana más allá de los seis años, una etapa clave para el desarrollo de los niños pero que actualmente deja fuera a muchos menores que siguen necesitando terapias.
Otra necesidad urgente es la figura del monitor sombra, fundamental para que los niños puedan integrarse plenamente en actividades deportivas. “Hay niños que no han podido apuntarse a piragüismo, baloncesto u otros deportes porque no tenemos voluntarios suficientes para acompañarlos”, explica la presidenta.
“Todo lo que hacemos nace por nuestros niños: terapias, lucha institucional y apoyo mutuo para que no tengan que salir del pueblo ni quedarse atrás”.
La financiación de Mírame y Sonríe se sustenta, en gran parte, en la solidaridad del pueblo. Mesas informativas, mercadillos, barras solidarias y eventos han permitido a la asociación salir adelante mientras llegan las subvenciones públicas. A esto se suman iniciativas como el Calendario Solidario Mírame y Sonríe 2026, patrocinado por empresas locales, y la venta de lotería de Navidad, que este año repartió numerosos premios tras vender todos los décimos.
También se han firmado importantes convenios, como el realizado con la clínica Dentalium y el Centro de Salud de Punta Umbría, para adaptar los espacios y los tiempos de atención médica a las necesidades de los niños con TEA.
“Tenemos que agradecer al pueblo entero su implicación. Cada vez que ponemos algo en redes, la respuesta es increíble”, señala Conso. Además, la asociación ha querido resaltar la solidaridad mostrada por los vecinos de la Villa Navideña, en la barriada de los Poetas Andaluces, y a su promotor Jonathan Beltrán. “Estamos muy agradecidos con todos los vecinos que organizaron el evento durante las fiestas, ya que lo que han recaudado en los actos lo han donado a la asociación”, desvela la presidenta.
Con la vista puesta en el acondicionamiento de su sede y la ampliación de servicios, Mírame y Sonríe emprende con fuerza su labor en Punta Umbría. “Lo más importante son nuestros niños. Todo lo que hacemos es por ellos”, concluye su presidenta.
Y ese es, precisamente, el mensaje que la asociación quiere lanzar: actuar para que cada niño con TEA tenga el futuro que merece.

Por José Luis Galloso










