En Palos de la Frontera el Carnaval no entiende de edades. La fiesta más colorida del calendario también ha conquistado, un año más, las aulas de las escuelas infantiles municipales, donde la imaginación ha sido la gran protagonista y las sonrisas, el mejor disfraz.
Safari, animales y mucha aventura en Doña Oria
En la Escuela Infantil Doña Oria la selva se trasladó directamente a Palos. Leones, cebras y jirafas tomaron las clases en una jornada temática inspirada en el safari. Los pequeños, convertidos en animales de la sabana, llenaron cada rincón de rugidos simpáticos, pasitos inquietos y miradas cargadas de emoción.
Las monitoras, vestidas como auténticas guías de safari, acompañaron a los niños en esta divertida expedición, demostrando que cuando se trata de educar también hay espacio para la fantasía. Fue un día en el que aprender y jugar se dieron la mano bajo el mismo sol imaginario de la sabana.

Música, color y dulces momentos en Los Príncipes
En la Escuela Infantil Los Príncipes el Carnaval se vivió como una explosión de creatividad. No hubo una única temática, sino un desfile espontáneo de imaginación: superhéroes diminutos, personajes de cuento y disfraces llenos de color invadieron las aulas.
La música marcó el ritmo de la jornada, los bailes despertaron carcajadas y las chuches pusieron el toque más esperado del día. Entre coloreados y actividades artísticas, los pequeños desarrollaron su expresión en un ambiente festivo que convirtió la rutina escolar en un recuerdo imborrable.
Las monitoras, implicadas en cada detalle, se sumaron a la celebración para que nada fallara y para que cada niño se sintiera protagonista de su propia historia.

Juegos, talleres y alegría en Nuestra Señora de Los Milagros
La Escuela Infantil Nuestra Señora de los Milagros tampoco se quedó atrás. Juegos dinámicos, talleres de manualidades y mucha música llenaron la jornada de energía. Cada aula se transformó en un pequeño escenario donde la creatividad campaba a sus anchas.
Disfrazados y entusiasmados, los niños disfrutaron de una celebración que combinó movimiento, imaginación y convivencia. Las risas resonaron en los pasillos y las chuches pusieron el broche dulce a un día pensado para compartir.

Una fiesta que construye recuerdos
Más allá de los disfraces y los colores, el Carnaval en las escuelas infantiles municipales de Palos de la Frontera vuelve a demostrar la importancia de crear espacios donde los más pequeños puedan expresarse, soñar y crecer felices.
Porque en cada antifaz, en cada baile improvisado y en cada dibujo coloreado, hay algo más que diversión: hay comunidad, aprendizaje y recuerdos que, aunque ahora parezcan pequeños, algún día serán gigantes en la memoria de estos niños.








