“El gas natural comprimido es una alternativa eficiente pero carecemos de gasineras en Huelva”

El gas natural comprimido (GNC) se ha consolidado en los últimos años como una de las alternativas más eficientes y sostenibles dentro del transporte urbano y profesional. Más económico que los carburantes tradicionales y con menores emisiones contaminantes, este combustible es ya una realidad cotidiana en muchas capitales españolas, donde miles de vehículos particulares, flotas de reparto, taxis y transportes públicos lo utilizan a diario.En Huelva, el GNC no es un desconocido. De hecho, forma parte del día a día de la ciudad a través del transporte público y los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos (EMTUSA) utilizan este combustible. Además, cuentan desde hace años con surtidores presentes en sus instalaciones, con dispensadores hacia el exterior para el uso de particulares. “Eso demuestra que el sistema funciona y que no estamos hablando de algo experimental”, apunta Carrine Westphal de Bock.

Carrine es vecina de Huelva y empresaria al frente de un establecimiento hostelero en la capital onubense y su experiencia muestra el potencial de este combustible. En 2018 decidió apostar por una furgoneta isotérmica con este tipo de combustible para su actividad profesional, convencida de las ventajas que ofrece este sistema: ahorro en combustible, menor impacto ambiental y una conducción más silenciosa y eficiente. “El GNC es un combustible limpio, económico y muy adecuado para el reparto urbano”, explica. “Para quienes circulamos a diario, supone una alternativa muy interesante. Pero en Huelva no disponemos de gasineras”.

Actualmente, Carrine reposta en Sevilla, donde hay gasineras que están plenamente operativa. Aunque este desplazamiento supone una planificación adicional, su experiencia confirma que el uso del GNC sigue siendo viable y rentable, especialmente para quienes realizan trayectos urbanos y profesionales. “No es lo más cómodo, pero sigo convencida de que fue una buena elección”, reconoce. “El ahorro y la eficiencia compensan, y además sabes que estás contaminando menos”.

Dispensadores de Gas en las instalaciones de Emtusa

El caso de Carrine refleja una realidad cada vez más común entre conductores comprometidos con una movilidad más sostenible, y también abre una ventana de oportunidad para Huelva. La ciudad recibe cada año miles de visitantes, especialmente en los meses estivales, muchos de ellos procedentes de zonas donde el GNC está plenamente implantado. “Hay muchos usuarios que vienen de fuera y están acostumbrados a repostar gas sin problemas”, señala. Contar con un punto de repostaje público facilitaría su llegada, mejoraría la experiencia turística y reforzaría la imagen de Huelva como ciudad acogedora y alineada con la transición energética.

Además, el GNC no debe confundirse con el gas natural licuado (GNL), más habitual en grandes transportes. El comprimido está especialmente pensado para vehículos urbanos, flotas municipales, repartidores y particulares, exactamente el perfil que más circula por el centro de las ciudades. Es, de hecho, el mismo combustible que ya utilizan los autobuses urbanos onubenses, lo que subraya su fiabilidad y su adaptación al entorno local. “Si el transporte público puede usarlo a diario, es una garantía para cualquier usuario”, apunta la empresaria.

Desde una perspectiva positiva, disponer de nuevos puntos de repostaje abierto al público, permitiría el uso de vehículos más sostenibles. Además, evidenciaría la apuesta de Huelva por una movilidad moderna, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. “No se trata de inventar nada nuevo, sino de dar uso a algo que ya está ahí”, subraya Carrine.

En un contexto en el que la provincia se proyecta como uno de los grandes polos energéticos del país, con iniciativas vinculadas al gas, al hidrógeno verde y a la transformación industrial, el GNC aparece como una solución práctica y cercana, ya lista para su uso cotidiano. “La transición energética también se construye con decisiones del día a día”, reflexiona.

La experiencia de usuarios como Carrine demuestra que el gas natural comprimido funciona, convence y tiene recorrido. Facilitar su implantación completa en Huelva supondría una mejora tangible en términos de sostenibilidad, competitividad y servicios urbanos, alineando la ciudad con una tendencia que ya es presente en buena parte del país. “Es una oportunidad para Huelva y para quienes apostamos por otra forma de movernos”, concluye.

 

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