En abril, Huelva volverá a ser el epicentro continental del deporte con la celebración del Campeonato de Europa de Bádminton Absoluto 2026, una cita que se disputará en el Palacio de Deportes Carolina Marín y que reunirá a más de 200 deportistas de más de una veintena de países. Durante una semana, la ciudad será punto de encuentro de selecciones y figuras consolidadas a nivel mundial, dentro de un evento único que ofrece a Huelva una oportunidad para demostrar su capacidad para organizar citas deportivas de primer orden.
La repercusión va mucho más allá de lo deportivo, ya que un Europeo atrae visitantes, ocupación hotelera y consumo en hostelería, La presencia de turistas se multiplica, la visibilidad en los medios de comunicación y las redes se dispara y se refuerza una imagen de provincia abierta, con identidad propia y grandes argumentos a nivel turístico. “Un evento de estas dimensiones no solo nos ayuda a promocionar un deporte con tanto éxito en Huelva como el bádminton, sino que también ayuda a situar a nuestra provincia en el mapa para turistas de todo el mundo. Estas son dos de las grandes misiones de esta gran cita deportiva”, afirma el diputado de Deportes, Juan Daniel Romero.

Antes de que el pabellón se llene de banderas europeas, el Europeo en Huelva empieza a estar presente en algunos escenarios más cotidiano. En una actividad reciente en el IES La Orden, el club y las federaciones pusieron en marcha una jornada de promoción para “explicar entre los escolares la importancia de acoger un Europeo y convertir la curiosidad de los jóvenes en afición”, comenta la organización.
Según relata Francisco Ojeda Ojeda, director deportivo del Club Bádminton IES La Orden, “la federación decidió que el primer gran acto de promoción se hiciera en el centro educativo, por la carga simbólica de este lugar, ya que es la cuna del bádminton en Huelva”. Durante la visita, los organizadores compartieron con el alumnado información sobre la competición y conocieron en primera persona a la mascota del campeonato. La idea, no es solo anunciar el torneo, sino activar un programa que ya mira a colegios, colectivos y grupos multitudinarios para que el Europeo no sea un evento que pasa por Huelva, sino un evento que Huelva vive.
Para el diputado Romero, estas acciones sirven para “poner en situación a los chavales y mostrarles la importancia del bádminton en Huelva y recordarles que tienen una vía cercana para practicarlo”. También insiste en que el trabajo con escolares “puede tener un efecto multiplicador, ya que los niños arrastran a sus familias”, y el fin de semana de la competición, con el pabellón en ebullición, “la grada se vuelve una experiencia que engancha”.

Una idea que acabó marcando a una ciudad
Para entender por qué el Europeo encaja en Huelva hay que retroceder varias décadas. Ojeda recuerda que el germen se remonta a 1986, cuando, recién llegado como profesor de Educación Física, empieza a enseñar bádminton a su alumnado en el centro instituto de La Orden. Aquella escuela de iniciación fue cobrando forma y tres años más tarde los muchachos comenzaron a competir como deportistas federados. “Fueron momentos con mucha implicación por todos los sectores de la comunidad educativa; profesorado, alumnado, madres y padres o personal no docente del centro, entre otros”, recuerda. “Cuando comenzamos, ya se jugaba al bádminton en el Polideportivo Andrés Estrada, pero nosotros le dimos forma de escuela para tener resultados a nivel competitivo”.
Los primeros años fueron, como él mismo admite, de aprendizaje duro. De ese choque con la realidad federada sacaron una conclusión: “ Si querían jugadores formados, había que comenzar antes a entrenarlos”, rememora Ojeda. Y así el club salió del instituto para entrar en los colegios y comenzar la formación en edades más tempranas. “Ir a Primaria, enseñar en clases de Educación Física, invitar a los niños a seguir entrenando en el club”, fue la estrategia para hacer cantera. Esa labor con paciencia, explica que un deporte minoritario haya echado raíces en la ciudad.
Pero para Ojeda hay otra razón de peso para entender el arraigo que el deporte ha tenido en la Huelva. “Eramos unos entusiastas a la hora de enseñar o de entrenar, y no nos frenaba la limitación de nuestros recursos para viajar y para convencer a familias de que valía la pena”. Reconoce que el apoyo económico llegó tras mucho tiempo de trabajo y que durante años se avanzó “haciendo equilibrios” con material, desplazamientos y horas de pista. Incluso hoy, sostiene, un club de bádminton necesita más estabilidad de patrocinio y más respaldo institucional para sostener un proyecto ambicioso que compita con los deportes mayoritarios. “Recibimos ayuda institucional, especialmente del Ayuntamiento de Huelva, que agradecemos enormemente, pero para crecer a gran nivel es necesario tener el respaldo económico que tienes otras disciplinas deportivas más populares”, asegura.
Pero la historia del bádminton en Huelva no se entiende sin sus nombres propios. El más universal es Carolina Marín, pero Ojeda insiste en que “su éxito no fue casualidad ni milagro, sino una consecuencia de un modo de trabajar”. La labor del club en los colegios permitió que muchos niños y niñas conocieran el bádminton y se aficionasen a practicarlo.
El de Carolina Marín no es un caso aislado y el director deportivo cita una nómina de deportistas que siguen cosechando éxitos para el bádminton onubense como el de Álvaro Morán, Alejandro Pérez, Rubén Carreras o David Carvajal entre otros muchos que actualmente están en activo. “Son deportistas formados en casa que han llegado a plantillas de alto nivel y convocatorias. La estructura del club no se limita a un solo equipo, sino que se despliega en varias categorías y ligas”. Es, en esencia, un club que funciona como escuela, como cantera y como referente competitivo a la vez, con un palmarés competitivo rico en triunfos.
Hoy, según detalla Ojeda, el club maneja cerca de 100 licencias federativas, a las que se suman alrededor de otro centenar de participantes en escuelas y programas vinculados al deporte escolar. A eso añade líneas de trabajo que hablan de crecimiento social del bádminton, con acuerdos para entrenar con la Universidad de Huelva, grupos de jóvenes y adultos, e incluso una escuela específica para mujeres en horario de mañana. “El objetivo no es solo formar campeones, sino construir hábito deportivo, para que el bádminton sea una opción real de salud, ocio y comunidad”, explica.

El Europeo regresa donde hizo historia
El Campeonato de Europa 2026 no llega a un territorio virgen. Huelva ya ha sido sede de grandes citas internacionales en la última década, y las instituciones y el propio entorno del bádminton recuerdan esos precedentes como prueba de capacidad organizativa. Badminton Europe subraya que el torneo en Huelva “marca otro hito” para el bádminton español, y la Federación Andaluza destaca el respaldo de la Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Huelva y Diputación dentro del comité organizador.
En esa línea, el mensaje final del diputado Juan Daniel Romero es una invitación para “convertir el pabellón en el mejor escenario posible, que la ciudad arrope el evento y que el público local se mezcle con quienes lleguen de fuera”. No se trata solo de llenar gradas, sino de tratar de que Huelva se muestre como “una ciudad capaz de albergar deporte de élite, teniendo presente la identidad de sus ciudadanos como telón de fondo”.
Además, el campeonato llega con una fórmula pensada para enganchar a la ciudadanía, con acceso gratuito del 6 al 9 de abril en muchos espacios del pabellón y durante buena parte de la competición. En otras palabras, el mejor bádminton continental se podrá ver, de lunes a jueves, prácticamente ‘a pie de pista’, en casa y sin excusas.
Por otra parte, Romero destaca que la cita deportiva servirá también para proyectar la riqueza del territorio. “Huelva es una gran provincia que ofrece recursos paisajísticos, gastronómicos y culturales únicos. Tenemos un clima privilegiado, con muchas horas de sol, una gastronomía reconocida con productos como el jamón o la gamba, y espacios naturales y patrimoniales que no se encuentran en otros lugares”. El diputado resalta además la diversidad de la provincia, desde la cuenca minera hasta su litoral, “con playas que son la envidia de muchos lugares por la calidad de su arena y su entorno”.
El Europeo de Bádminton pretende ser un evento histórico para los onubenses y un escaparate para el lugar “con más horas de sol del continente”, donde este deporte ha sabido consolidarse y ocupa ya un lugar destacado en el corazón de los onubenses.










