“Investigar la historia de Moguer es una forma de cuidar nuestra identidad y nuestro futuro colectivo”

El rigor académico, la vocación investigadora y el amor por la tierra se dan la mano en el nuevo libro del joven moguereño Alejandro Márquez Márquez, una obra dedicada a la historia forestal de Moguer que nace de su Trabajo Fin de Grado en Historia y que acaba de ver la luz gracias a la Fundación Municipal de Cultura de Moguer, dentro de la colección Urium del Archivo Municipal. La publicación supone no solo un reconocimiento al trabajo de investigación del autor, sino también una apuesta clara por poner en valor la memoria histórica y ambiental del municipio.

El libro fue presentado en un acto público que contó con el respaldo institucional del alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, quien acompañó al autor en una cita que despertó un notable interés entre vecinos, investigadores y amantes de la historia local. Alejandro reconoce que la respuesta del público le sorprendió especialmente. “Ha sido muy emocionante encontrarme con tanta gente en la presentación. Esperaba a familiares y amigos, pero no que la sala estuviera prácticamente llena”, afirma, agradeciendo la acogida recibida.

La obra tiene su origen en el Trabajo Fin de Grado que Alejandro presentó tras finalizar sus estudios de Historia en la Universidad de Huelva, un trabajo que fue calificado con Matrícula de Honor, distinguido como mejor TFG de la Facultad de Humanidades de su promoción y premiado por la Cátedra Juan Ramón Jiménez. “No deja de ser un trabajo académico, y por eso me sorprendió tanto el interés generado, tanto en el acto como en redes sociales. Para un historiador es muy importante comprobar que la Historia sigue despertando curiosidad”, señala.

Imagen de la presentación del libro, con el autor, historiadores y el alcalde de Moguer

La investigación se centra en la realidad ambiental, social y económica de Moguer durante el siglo XVIII, poniendo el foco en la política y el aprovechamiento forestal del término municipal. La elección del tema no fue casual. “Desde que empecé la carrera tenía claro que mi trabajo final debía tratar sobre la historia de Moguer. Además, siempre me ha atraído especialmente la Edad Moderna”, explica. Fue su profesor de Historia Moderna, David González Cruz, quien le propuso orientar el estudio hacia el patrimonio natural, aprovechando la riqueza documental del Archivo Histórico Municipal.

Ese archivo ha sido, precisamente, uno de los pilares fundamentales de la investigación. “Los moguereños tenemos mucha suerte de contar con un Archivo Histórico Municipal magnífico”, destaca Alejandro. Actas capitulares, disposiciones reales, mandatos municipales, denuncias de guardas forestales o correspondencia con el Ministerio de Marina forman parte de un corpus documental que ha permitido reconstruir con detalle el pasado forestal del municipio. “Prácticamente todas las fuentes primarias que he utilizado están custodiadas allí”, explica.

«Los moguereños tenemos mucha suerte de contar con un Archivo Histórico Municipal magnífico, de donde he usado casi todas ls fuentes documentales para esta obra»

El trabajo de investigación se prolongó durante más de un curso académico completo. “Fueron muchas horas de lectura, análisis y redacción. Al principio te sientes un poco perdido, pero el personal del archivo me ayudó muchísimo”, afirma, destacando el papel de los profesionales que facilitaron el acceso a la documentación y acompañaron el proceso investigador.

Uno de los grandes aportes del libro es mostrar el papel central que los montes y pinares tuvieron en la vida cotidiana y en la economía de Moguer. “En un mundo sin electricidad ni combustibles fósiles, la leña y el carbón eran esenciales. Los montes eran el principal medio de subsistencia”, explica. La madera se utilizaba para la construcción, los útiles de trabajo y, especialmente, para la industria naval, mientras que la venta de los pinares constituía una de las principales fuentes de ingresos del Cabildo Municipal.

Alejandro considera que este pasado ofrece enseñanzas valiosas para el presente. “Durante el Antiguo Régimen existía una relación muy estrecha entre el hombre y la naturaleza. Aunque era una visión utilitarista, también había cuidado y mantenimiento del monte”, señala. A su juicio, hoy es necesario reforzar la concienciación ambiental y entender los espacios forestales como un patrimonio común que requiere protección activa.

Diego Ropero, historiador de la localidad; Gustavo Cuéllar, alcalde de Moguer; Alejandro Martínez, autor del libro y David González Cruz, profesor de Historia Moderna de la UHU.

El libro no solo analiza la explotación de los recursos forestales, sino que ofrece una mirada amplia a la gestión del territorio y a los conflictos derivados de su uso. A través de la documentación estudiada, Alejandro Márquez reconstruye los enfrentamientos entre intereses privados y el bien común, así como las tensiones entre vecinos, autoridades locales y organismos estatales por el control y aprovechamiento de los montes. “Los archivos reflejan denuncias, sanciones y normas que nos hablan de una sociedad muy consciente del valor de sus recursos”, apunta el autor.

La obra conecta con la historia local con acontecimientos de mayor escala. El estudio muestra cómo las decisiones tomadas en Moguer estaban “directamente relacionadas con políticas forestales impulsadas desde la Corona”, especialmente por las necesidades de la Marina, lo que sitúa al municipio dentro de una red económica y estratégica de ámbito nacional. “Moguer no era un enclave aislado, formaba parte de un engranaje mucho más amplio”, explica Márquez.

Además, el trabajo aporta una base sólida para futuras investigaciones. El autor considera que su estudio abre nuevas líneas de análisis sobre el paisaje, la economía rural y la relación histórica entre la población y el medio natural. “Este libro no pretende cerrar un tema, sino invitar a seguir investigando y reflexionando sobre nuestro pasado”, concluye.

Sobre el autor

Con solo 25 años, el joven historiador tiene claro que su futuro profesional estará ligado a los archivos y la documentación histórica. Tras realizar el Máster de Enseñanza Secundaria y publicar su Trabajo Fin de Máster, decidió orientar su carrera hacia la archivística. Actualmente se especializa en gestión de archivos y bibliotecas en la Universidad Complutense de Madrid, con el objetivo de formar parte de los profesionales encargados de preservar la memoria documental.

Lejos de ser un punto final, este libro es para Alejandro un punto de partida. “La investigación es una de las actividades que más me apasionan. Moguer tiene una historia riquísima y aún queda mucho por descubrir”, afirma.

Su trabajo demuestra que el talento joven, cuando se une al rigor académico y al compromiso con el territorio, puede convertirse en una herramienta poderosa para conocer, valorar y proteger la historia de un pueblo.

Por José Luis Galloso

Compartir
Scroll al inicio