“La calidad del carnaval de Huelva ha crecido notablemente y el futuro empieza a ser motivador”

El Carnaval Colombino de Huelva sigue su camino demostrando el espíritu festivo de los onubenses en febrero y dando argumentos para pensar en un futuro, más allá de algunos años marcados por la incertidumbre organizativa y la pérdida de participación. Así lo analiza Fede Pérez, gran aficionado a la fiesta y voz autorizada dentro del mundo carnavalero, quien hace un balance positivo de la edición de este año, destacando especialmente la calidad de las agrupaciones y la respuesta del público.

En líneas generales, Pérez considera que el concurso ha alcanzado un punto de estabilidad que puede ser ideal para el futuro. “Huelva ya está encontrando su base para empezar a fomentar y potenciar la fiesta”, afirma, subrayando que, aunque el número de agrupaciones ha descendido ligeramente, el nivel ha crecido de forma notable. “La calidad de los grupos se ha mantenido o incluso ha subido, dejando una sensación bastante positiva a todos los niveles”, añade.

Uno de los aspectos más valorados por el aficionado es el regreso de algunas agrupaciones ausentes en años anteriores, lo que ha contribuido a elevar el listón. “La vuelta de ciertos grupos ha dado ese ‘cuartelillo’ al resto, y eso se ha notado en la literatura, sobre todo en pasodobles y popurrí”, explica.

Pero si algo ha llamado la atención en esta edición ha sido el ambiente en el Gran Teatro. Pérez no duda en destacar la implicación del público durante las sesiones. “Hacía muchos años que no se veía un teatro tan lleno, con tanta ilusión y tantas ganas”. Una imagen que refuerza la idea de que la afición sigue muy viva, incluso en momentos de dificultad.

En este sentido, el papel del Ayuntamiento de Huelva al asumir la organización del concurso también recibe una valoración positiva. “Ha sido un acierto que el Ayuntamiento asumiera una responsabilidad que nadie quería”, señala, señalando que este paso ha permitido sentar unas bases más sólidas para el desarrollo del carnaval.

En cuanto a los grupos locales, Federico Pérez cree que la ciudad atraviesa un momento clave. “Estamos en un momento decisivo para ir superando etapas”, afirma. A pesar de las dificultades vividas en etapas anteriores, considera que el tejido carnavalero empieza a recomponerse. “Se está empezando a naturalizar la situación y a entender que lo importante es hacer carnaval”, explica, en referencia al cambio de modelo organizativo.

Pero Fede Pérez también lanza una reflexión crítica sobre algunos de los problemas estructurales de la fiesta. “No hemos sabido vender el producto que tenemos”, lamenta, insistiendo en que Huelva cuenta con un carnaval atractivo que no ha sido suficientemente explotado. En su opinión, uno de los grandes errores ha sido la falta de profesionalización. “Ha habido mucha ilusión, pero no siempre ha estado en manos de gente que supiera convertirlo en un producto interesante”.

Otro de los aspectos que, según el aficionado, ha frenado el crecimiento del carnaval ha sido la división interna. “La afición siempre ha estado muy fragmentada y eso nos ha debilitado”, reconoce. En este sentido, considera que el exceso de protagonismo del concurso ha desvirtuado la esencia de la fiesta. “Hemos convertido el concurso en el eje de todo y nos hemos olvidado del resto del carnaval”.

Federico Pérez comentando el Carnaval Colombino en Canal Sur.

De cara al futuro, Pérez apuesta por mantener la línea actual de organización, aunque introduce algunas propuestas de mejora. Entre ellas, destaca la necesidad de potenciar el ambiente en la calle durante el concurso. “La zona del Gran Teatro debería convertirse en la calle del carnaval, con actividades, charangas y ambiente todos los días”, propone.

También aboga por una mayor coordinación entre localidades para fortalecer el conjunto de la fiesta en la provincia. “Sería importante crear una comisión donde todos los carnavales puedan compartir ideas y aprender unos de otros”, señala, con el objetivo de evitar errores del pasado y consolidar un crecimiento conjunto.

En el ámbito del concurso, introduce una reflexión sobre el jurado. Pérez cree que “debería ser profesional, remunerado y abierto a gente de fuera de Huelva”, convencido de que esto aportaría mayor calidad y objetividad.

Donde se muestra más crítico es en el carnaval de calle y de barrios, que considera prácticamente inexistente. “El carnaval de barrio en Huelva es casi inexistente”, afirma sin rodeos. Para revertir esta situación, apuesta por reforzar el papel de las peñas y fomentar la actividad durante todo el año. “Hay que trabajar con asociaciones, crear actividades y facilitar que la gente se acerque al carnaval”, explica.

Entre sus propuestas, destaca la creación de una escuela de carnaval que sirva como cantera para nuevas generaciones. “Es fundamental que haya un lugar donde la gente pueda aprender y encontrar su sitio dentro de la fiesta”, apunta.

Pese a todo, considera que el camino iniciado en los últimos años es el correcto y que el carnaval de Huelva tiene potencial para crecer. “Estamos empezando a ver un futuro bastante motivador”, concluye.

Su mensaje mezcla autocrítica y esperanza, reflejando el sentir de muchos aficionados que, como él, siguen creyendo en el carnaval como una de las grandes expresiones culturales de la ciudad.

 

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