La labor que se desarrolla en el Liceo Municipal de la Música de Moguer ha traspasado las aulas para llegar a uno de los escenarios televisivos de mayor repercusión del país. El Aula de Teatro Musical Infantil (TMI) del centro moguereño participó en Got Talent España, un hito que ha supuesto un reconocimiento al esfuerzo colectivo de alumnos, profesorado y familias, y que ha servido para visibilizar un proyecto educativo con un fuerte componente artístico y social.
La iniciativa comenzó a gestarse en la primavera del pasado año, en un momento muy concreto para el aula. Tal y como explica Pablo Martínez, Director del Liceo Municipal, entre otras atribuciones, el centro se encontraba ante un relevo generacional significativo. “Había niños que acababan el ciclo y otros que se incorporaban, de diferentes edades. Queríamos aprovechar para hacer algo especial y plantear un reto que motivase a todo el grupo dentro del aula de Teatro Musical del Liceo”, explica Martínez como director de la misma.
La participación en Got Talent surgió tras contactar con el programa durante la fase de audiciones, con una respuesta inmediata. “Para el alumnado, la posibilidad de actuar en televisión fue muy atractiva y les motivó enormemente. El proyecto estuvo lleno de entusiasmo desde el principio y el programa supo valorar muy positivamente la trayectoria del aula y su enfoque coral”, comenta el director.

El equipo docente tuvo claro desde el principio que la actuación debía tener un sentido educativo. “Se optó por una pieza que permitiera transmitir un mensaje social, centrado en la importancia del compañerismo y en la visibilización del acoso escolar”. Una temática sensible, cercana y con la que muchos menores pueden identificarse. “Para nosotros era fundamental que, además de hacer arte, el proyecto sirviera para aportar algo útil a sus vidas”, explica Pablo, quien reconoce que es un tema que conocen de cerca tanto a nivel profesional como personal.
En la actuación participaron conjuntamente los tres grupos que conviven en el aula: los más pequeños (kids), el grupo intermedio (junior) y los adolescentes (teen). Esta convivencia permitió que los menores compartieran escenario y proceso creativo con alumnos de más edad, generando un ambiente de colaboración y aprendizaje mutuo entre ellos. “Los pequeños pudieron verse reflejados en los mayores y comprender hasta dónde pueden llegar con esfuerzo y constancia, mientras que los adolescentes asumieron un papel de referencia y apoyo”.

El trabajo previo fue intenso y exigente.
En apenas mes y medio se levantó toda la base musical, con arreglos corales complejos que incluían “hasta seis líneas de voz simultáneas”, matiza el director. Durante los meses de mayo y junio, se desarrollaron los ensayos, montaje vocal y coordinación escénica, hasta el viaje a Madrid a finales de junio para la grabación final. “Más de un centenar de personas nos desplazamos hasta la capital y entre ellos viajaron un grupo de padres sin los que hubiera sido imposible organizar el viaje”, agradece Pablo.
Cantar en la tele
La experiencia televisiva ha sido “única e inolvidable”, apunta la Dirección del Liceo, que además comenta que “el alumnado tuvo que guardar el secreto durante meses hasta la emisión del programa”, un reto añadido para unos niños y niñas que vivieron una de las experiencias más intensas de su formación artística.
Para quienes participaron en la actuación, la experiencia de cantar en un programa de televisión de la dimensión de Got Talent España ha supuesto un antes y un después. Así lo expresa Paula Prado, una de las alumnas del Aula de Teatro Musical Infantil, que define la vivencia como “una experiencia única en la vida”. La actuación tuvo lugar en el Teatro Alcalá, un escenario imponente. “Estar todos juntos en un teatro tan espectacular y participar en un programa como Got Talent es un privilegio muy especial”, señala.
Paula destaca el valor humano de la experiencia compartida. “No solo ha sido la actuación en sí, sino la compañía lo que ha hecho de nuestra participación algo tan especial”, explica, subrayando la unión del grupo y el compromiso del profesorado. La convivencia, dentro y fuera del escenario, se ha convertido en uno de los recuerdos más significativos para el alumnado.

Actuar ante un público tan numeroso y en televisión supuso un impacto difícil de olvidar. “Lo más impresionante es estar en un escenario de esas dimensiones y estar expuesto a tanta gente”, relata. La intensidad del momento fue muy distinta a las actuaciones habituales del Liceo. “Impresiona mucho no ser capaz de escucharte por los gritos y aplausos del público y estar rodeado de cámaras, algo a lo que no estamos acostumbrados”, reconoce. “Lo afrontamos con muchísimas ganas de aprender y de disfrutar”, añade.
«Preparamos el espectáculo en un mes y medio y viajamos a Madrid con algunos familiares y profesores, que fueron un gran apoyo para la expedición y para contener los nervios sobre el escenario, respectivamente»
“La preparación de la actuación la hicimos en mes y medio, así que hubo muchos nervios antes de la actuación”, admite Paula. El miedo a equivocarse estaba presente, especialmente sabiendo que la actuación sería grabada y emitida en televisión. “Nuestros profes nos ayudaron a vivir la actuación con ilusión, después de todo el trabajo que habíamos hecho”, afirma.
Tras la emisión del programa, los días posteriores en Moguer han estado cargados de emoción y reconocimiento. “Han sido días muy bonitos y felices, sobre todo por poder compartir una experiencia que mantuvimos en secreto durante seis meses”, explica. Paula destaca también el orgullo de haber llevado el nombre del pueblo a un escenario nacional.
Uno de los mayores retos del proyecto fue abordar un tema tan delicado como el acoso escolar. “Ha sido complicado transmitir ese mensaje por la responsabilidad que conlleva”, reconoce. Aun así, se muestra orgullosa de “poder visibilizar el bullying a través de la música y en un medio tan potente como la televisión. Ha sido algo muy importante para mí y para todo el grupo”.

También Luna Rodríguez, alumna del Aula de Teatro Musical Infantil habla de un momento “increíble e inolvidable”, compartido con sus compañeros sobre aquel escenario. Reconoce que, aunque tenía una idea previa de lo que podía suponer una actuación televisiva, la realidad superó todas sus expectativas. “Me la imaginaba muy diferente a como es, pero ha sido una experiencia impresionante”, afirma. Uno de los aspectos más impactantes para ella fue la mezcla de sensaciones en un escenario de gran envergadura con cámaras, focos y un público entregado. “La emoción y la adrenalina que supone, además de poder mostrar nuestro talento en televisión, es algo difícil de explicar”, señala.
La preparación del espectáculo fue intensa y exigente, especialmente por el trabajo conjunto entre alumnos de distintas edades y clases. Luna define el proceso como “una experiencia muy bonita y también difícil”, en la que los ensayos constantes fueron clave. “Han sido muchos días de trabajo, pero todo nuestro esfuerzo ha valido la pena”, asegura, destacando el compañerismo y el compromiso del grupo durante toda la preparación.
El aplauso del público presente en el teatro fue uno de los momentos más especiales. “Los aplausos nos llenaban de felicidad y nos quitaban los nervios”, recuerda, subrayando cómo ese reconocimiento inmediato ayudó a disfrutar aún más de la actuación. Tras la emisión del programa, el cariño recibido en Moguer ha sido constante. “Nos han dicho que nos salió precioso y que nos lo merecemos después de tanto esfuerzo”, explica Luna, satisfecha por haber compartido una experiencia tan intensa y por el apoyo recibido de su pueblo. Puedes ver el programa aquí: Got Talent

Por José Luis Galloso









