La celebración del Día Mundial contra el Cáncer volvió a convertirse en Moguer en una jornada de concienciación, solidaridad y compromiso colectivo. Un día para visibilizar una realidad que toca de cerca a muchas familias del municipio y para recordar que la lucha contra la enfermedad no se limita únicamente al ámbito sanitario, sino que se construye también con el acompañamiento y el apoyo social. En ese contexto, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Moguer ha celebrado la jornada más señalada en su calendario, reforzando su mensaje de esperanza.
Aunque la semana estuvo marcada por las inclemencias del tiempo y la instalación de la mesa informativa hubo que posponerla a días posteriores, la junta local y los voluntarios han querido seguir ofreciendo información a los vecinos y vecinas, sobre los servicios que presta la AECC y resolver dudas sobre prevención, acompañamiento y apoyo a pacientes oncológicos y a sus familias.

“El objetivo de nuestras mesas informativas es concienciar a la gente, que sepan que la asociación está ahí y todo lo que puede ofrecer”, explica la presidenta de la junta local, Gema Domínguez Méndez. “Muchas veces no se conoce todo lo que hacemos, es decir la ayuda a la investigación, el acompañamiento, la atención psicológica, social, jurídica o la orientación médica”.
La efeméride estuvo acompañada también de otros símbolos visibles del compromiso institucional y social de Moguer con esta causa. El gran lazo verde luciendo en la fachada del Ayuntamiento y la implicación de entidades deportivas, como el CD Moguer, que portaron el brazalete verde en su partido de liga, reforzando el mensaje de que la lucha contra el cáncer es una causa común.
El Día Mundial contra El Cáncer es un momento para visibilizar la labor del voluntariado de la asociación, un grupo que en Moguer es numeroso y comprometido, desempeñando un papel esencial tanto en el municipio como en el ámbito hospitalario.
“Tenemos un grupo de voluntarios bastante grande aquí en Moguer”, explica Gema. “Cuando hay una demanda, cualquiera de los que estamos disponibles responde”. En el hospital, un grupo más reducido, pero altamente preparado, realiza labores de acompañamiento tras pasar los filtros necesarios. “Son espectaculares, llevan muchos años y hacen una labor increíble”.
El trabajo del voluntario va mucho más allá de una presencia puntual. Acompañan a pacientes durante ingresos, ofrecen compañía, conversación, apoyo emocional y también están pendientes de las personas que acompañan al enfermo. “No es solo el paciente, el acompañante también necesita apoyo”, recordaba Gema. “A veces es echar un rato, tomar un café, dar conversación o simplemente estar”.
En el ámbito local, ese acompañamiento se traslada a los domicilios cuando es necesario. “Si hay que ir a casa de una persona para echar un ratito, se va”, explicaba. “Todo se hace con cuidado, con respeto y con mucha empatía”.
«Los voluntarios de la AECC de Moguer están para lo que los enfermos y familiares necesiten, tanto para asesorar como para el acompañamiento. Hay que naturalizar la enfermedad y evitar los tabúes, el rechazo y el miedo a hablar del cáncer»
Para quienes ejercen el voluntariado, la experiencia también es profundamente transformadora. “A nivel personal, el voluntariado te aporta mucho y es muy gratificante”, confesaba Gema, que también es voluntaria. “No solo ayudas al enfermo, también al acompañante, y al final entre todos hacemos fuerza”.
Uno de los grandes retos que sigue afrontando la asociación es romper el tabú que aún existe en torno al cáncer. Un tema que, aunque cada vez se aborda con mayor naturalidad, sigue generando miedo y silencio en muchos casos.
“Desgraciadamente, todavía hay rechazo o miedo a hablar del tema”, lamentaba Gema. “Pero yo creo que hay que hablar, desahogarse y compartir, sobre todo con personas que han pasado por ahí”.
Desde su experiencia personal como acompañante, la presidenta defiende una visión más abierta y natural de la enfermedad. “En mi casa lo hemos tratado la enfermedad como algo normal, incluso con mis hijas han sabido encajar esta realidad”, explicaba. “Creo que hablarlo ayuda, porque hoy en día hay muchos adelantos y grandes especialistas”.
La AECC trabaja precisamente en la línea de informar, acompañar y ofrecer recursos para que nadie se sienta solo en el proceso. “Queremos que la gente sepa que no está sola, que hay muchas puertas a las que llamar”, insistía.
Una nueva etapa en Moguer
La actual junta directiva de la AECC en Moguer comenzó su andadura el pasado mes de septiembre, con Gema Domínguez al frente como presidenta. Un equipo que asumió el relevo con responsabilidad y con la idea clara de dar continuidad al trabajo realizado por la anterior directiva, presidida por Ángeles Gómez Salas, que sigue vinculada como colaboradora.
“La junta anterior sigue con nosotros como colaboradores y eso es una gran ayuda”, subrayaba Gema. “Primero por la experiencia que tienen y segundo porque conocen perfectamente el funcionamiento de la asociación y el pueblo”.

El nuevo equipo combina ilusión, experiencia y un fuerte arraigo en el tejido social de Moguer, un factor clave para mantener el nivel de implicación ciudadana que caracteriza a la delegación local. “Somos un grupo bastante bueno, todos vamos a una y eso se nota”, apuntaba la presidenta.
Y en esa tarea, la celebración del Día Mundial contra el Cáncer ha sido solo uno de los muchas actividades que la AECC de Moguer ha organizado en los últimos meses. Desde el pasado verano, la actividad de la asociación ha sido constante y muy visible, con iniciativas solidarias que han contado con una amplia respuesta por parte del pueblo.
Uno de los eventos más destacados fue la marcha solidaria celebrada durante el mes de octubre, que logró una gran participación. “Moguer se volcó con la marcha”, recordaba Gema. A esa iniciativa le siguió una chocolatada solidaria y, ya en noviembre, el tradicional almuerzo benéfico, una cita que año tras año se consolida como uno de los grandes encuentros solidarios del calendario local.
“La comida solidaria se está convirtiendo en un día especial para la gente de Moguer”, señalaba la presidenta. “Cada vez se apunta más gente joven, muchos la utilizan como comida de empresa o como comida de Navidad con amigos, y eso es muy bonito porque disfrutan y colaboran a la vez”.
Más allá del acompañamiento, la prevención y la promoción de hábitos saludables ocupan un lugar destacado en la actividad de la asociación. Tras el paréntesis navideño, la AECC de Moguer retomó sus rutas saludables, una iniciativa que fomenta el ocio activo, la convivencia y el bienestar físico y emocional.
Las rutas, que se realizan todos los martes, recorren distintos parajes del entorno de Moguer y cuentan con una participación variable, pero constante. “Hay días que viene más gente y otros menos, pero lo importante es que se mantiene”, explicaba Gema.
Además, la asociación trabaja ya en nuevas acciones de sensibilización, especialmente dirigidas a los más jóvenes. Entre ellas, charlas informativas sobre el uso del vaper, una preocupación creciente. “Los niños tienen que saber que el uso de los vaper no es saludable”, advertía. “La información es fundamental y tenemos que dar toda la que podamos”.

Un pueblo solidario que responde
Uno de los mensajes que Gema repite es el agradecimiento al pueblo de Moguer. Empresas, particulares, instituciones y colectivos colaboran de forma habitual con la asociación, demostrando un alto grado de sensibilidad y compromiso.
“No tenemos queja del pueblo, la verdad”, afirmaba. “Siempre que se pide colaboración, la gente responde”. Un agradecimiento que se extiende a la Diputación Provincial, al Ayuntamiento, a los cuerpos de seguridad y a todas las personas que, de una forma u otra, hacen posible el trabajo diario de la AECC.
El Día Mundial contra el Cáncer volvió a poner de manifiesto esa solidaridad colectiva. Un día para visibilizar la lucha, pero también para recordar que, en Moguer, la Asociación Española Contra el Cáncer no camina sola.











