La institución provincial aumenta hasta casi 3,3 millones de euros la inversión en la campaña de control, un 15% más que en 2025, para hacer frente a la acumulación de agua provocada por las borrascas en zonas de marisma
Las lluvias de los últimos meses han dejado una imagen muy positiva para el campo y para los embalses de la provincia de Huelva, pero también han creado el escenario perfecto para uno de los problemas más temidos cuando llega el buen tiempo: la proliferación de mosquitos.
Consciente de esta situación, la Diputación de Huelva ha decidido intensificar este año su estrategia de control con una inversión cercana a los 3,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 15% respecto a la campaña de 2025.
El anuncio lo ha realizado el presidente de la institución provincial, David Toscano, durante la presentación de la campaña junto al diputado de Medio Ambiente y Plagas, Arturo Alpresa, y el jefe del Servicio de Control de Plagas de la Diputación, Francisco Cáceres.
Un esfuerzo que llega en un momento especialmente delicado para territorios como la costa onubense y, muy particularmente, para municipios como Punta Umbría, donde la cercanía de la marisma convierte cada verano el control de los mosquitos en un asunto clave para la calidad de vida de los vecinos y para la actividad turística.
tres pilares para una estrategia integral
La campaña de este año se apoya en tres grandes pilares: vigilancia científica, actuaciones de control y coordinación institucional.
En lo que respecta al trabajo de vigilancia, la Diputación reforzará el diagnóstico y seguimiento de las poblaciones de mosquitos con el análisis de 953 posibles focos de cría distribuidos por toda la provincia, además del control de su evolución a través de una red de 33 estaciones de muestreo.
Esta información permite anticipar la aparición de grandes concentraciones de insectos y actuar con mayor precisión sobre las zonas más problemáticas.
tratamientos aéreos y nuevos medios técnicos
Una de las herramientas más importantes de la campaña serán los tratamientos aéreos, ya plenamente consolidados dentro de la estrategia provincial.
Entre los meses de junio y septiembre está previsto actuar sobre unas 4.500 hectáreas de terreno mediante cinco fases de aplicación, centradas principalmente en áreas de marisma y zonas inundables.
A estos medios se suma este año una novedad técnica significativa: la incorporación de un vehículo anfibio que permitirá intervenir en lugares de difícil acceso donde hasta ahora resultaba complicado realizar tratamientos.
Este nuevo recurso facilitará la actuación en espacios especialmente sensibles, mejorando la eficacia de las operaciones y ampliando la capacidad de respuesta del servicio.
intervenciones en el territorio
La estrategia provincial no se limita únicamente a los tratamientos directos contra las larvas. El Servicio de Control de Plagas trabaja también en actuaciones de restauración hidrológica en zonas costeras degradadas que actúan como focos de producción de mosquitos.
Estas intervenciones buscan mejorar la circulación del agua y reducir los espacios donde se generan las condiciones idóneas para la proliferación de estos insectos, lo que permite disminuir el uso de biocidas y hacer más eficaz el control.
coordinación contra la fiebre del nilo
La campaña se integra además en el Plan Territorial de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental, desarrollado en coordinación con los ayuntamientos de la provincia, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y entidades científicas como la Estación Biológica de Doñana.
Este trabajo conjunto permite compartir información científica, mejorar la vigilancia sanitaria y actuar de forma coordinada ante posibles riesgos para la salud pública.
una realidad ligada a la marisma
El presidente de la Diputación ha recordado que la provincia de Huelva cuenta con más de 16.000 hectáreas de marisma, muchas de ellas situadas en espacios naturales protegidos de enorme valor ambiental, especialmente en el entorno de Doñana.
Esta realidad hace imposible eliminar completamente la presencia de mosquitos en un territorio con estas características naturales.
Sin embargo, el objetivo de la Diputación es claro: mantener las poblaciones en niveles compatibles con la vida cotidiana de los ciudadanos y con el desarrollo de sectores estratégicos como el turismo o el disfrute de los espacios naturales.
Para lograrlo, el Servicio de Control de Plagas trabaja durante todo el año aplicando estrategias de control integrado que van mucho más allá de las campañas puntuales.
Un trabajo constante que, especialmente en municipios costeros como Punta Umbría, resulta fundamental para que la convivencia con la marisma no se convierta en un problema para vecinos y visitantes cuando llegue el verano.









