El nuevo equipo permitirá actuar en zonas inundadas e inaccesibles y mejorar la eficacia de los tratamientos
La Diputación de Huelva ha dado un paso más en la lucha contra las plagas con la incorporación de un vehículo anfibio al Servicio de Control de Plagas, una herramienta que permitirá intensificar los trabajos en las marismas y mejorar la capacidad de actuación en zonas de difícil acceso.
La presentación ha tenido lugar en las Marismas de Aljaraque, donde el presidente de la institución provincial, David Toscano, junto al diputado de Medio Ambiente y Plagas, Arturo Alpresa, ha destacado la importancia de este nuevo recurso para intervenir en terrenos inundados e inestables donde los medios convencionales no pueden operar.
Según ha explicado Toscano, este vehículo permitirá llegar a focos de cría de mosquitos situados en áreas especialmente complicadas, actuando con mayor rapidez, sobre una mayor superficie y con más eficacia. Además, ha subrayado que su uso también contribuye a reducir la presencia humana en entornos sensibles, favoreciendo intervenciones más precisas y respetuosas con el medio natural.
La incorporación de este recurso cobra especial relevancia tras las lluvias registradas en los últimos meses, que han incrementado la superficie inundada en la provincia y, con ello, la dificultad para realizar los tratamientos. En este contexto, el vehículo anfibio se convierte en una herramienta clave para adaptarse a las condiciones del territorio y actuar de forma preventiva.
El jefe del Servicio de Control de Plagas, Francisco Cáceres, ha señalado que este nuevo equipo aportará mayor agilidad en las actuaciones, permitiendo acceder a zonas hasta ahora inaccesibles y reduciendo los tiempos de intervención. Asimismo, ha explicado que su uso complementará otros sistemas ya existentes, como los tratamientos a pie, los aéreos y el empleo de drones, mejorando así la eficacia global del dispositivo.
Está previsto que el vehículo participe en diez fases de tratamiento a lo largo de la campaña, con un recorrido estimado de hasta 500 kilómetros y unas 120 horas de trabajo, a las que se sumarán los desplazamientos y tareas de mantenimiento.
Con esta incorporación, la Diputación refuerza su estrategia de prevención, centrada en actuar en la fase larvaria para frenar la proliferación de mosquitos antes de que el problema se agrave, consolidando un modelo de gestión más eficaz, adaptado y respetuoso con el entorno.








