El club ayamontino presenta un libro conmemorativo y una exposición que recogen cinco décadas de vivencias, deporte y personas
El C.V. DJA’75 ha dado un paso atrás en el tiempo para mirar con orgullo todo lo que ha construido. Con motivo de su 50º aniversario, el club presentó ayer un libro conmemorativo y una exposición fotográfica que recogen la esencia de una historia que va mucho más allá del deporte.
Porque hablar del DJA’75 es hablar de generaciones. De partidos, de entrenamientos, de viajes, de derrotas y de victorias. Pero, sobre todo, de personas.
La publicación, elaborada por José Luis Rúa, realiza un recorrido por estas cinco décadas a través de imágenes, recortes de prensa y testimonios que reconstruyen la memoria colectiva del club. Un trabajo que pone nombre y rostro a quienes, de una forma u otra, han formado parte de este proyecto.
La exposición, por su parte, permite al visitante detenerse en esos momentos que definen una trayectoria: equipos que marcaron época, celebraciones inolvidables y escenas cotidianas que hoy cobran un valor especial con el paso del tiempo.
El DJA’75 ha sido, durante todos estos años, mucho más que un club de voleibol. Ha sido un espacio de crecimiento, de aprendizaje y de convivencia. Un lugar donde muchas personas han encontrado no solo un deporte, sino una forma de entender el esfuerzo, el compromiso y el trabajo en equipo.
Especialmente significativa ha sido su contribución al desarrollo del deporte femenino en Ayamonte, impulsando a numerosas jugadoras y dejando un legado que sigue muy presente en la actualidad.
Entre los nombres propios que han marcado esta historia destaca el de Pilar Carro Massoni, durante años al frente del club, cuyo recuerdo sigue muy vivo entre quienes han compartido este camino.
Cinco décadas después, el DJA’75 no solo celebra el paso del tiempo, sino todo lo que ha sido capaz de construir en él.
Porque hay proyectos que se miden en títulos… y otros que se miden en recuerdos.
Y este, sin duda, es uno de los segundos.








