La parroquia de Nuestra Señora de los Remedios se llenó para escuchar un pregón profundamente emotivo en el que la aljaraqueña recordó su infancia romera, a los ausentes y el vínculo inseparable de su familia con la romería

La parroquia de Parroquia Nuestra Señora de los Remedios se quedó pequeña para presenciar el pregón romero ofrecido por Maite Abrio Pérez, una intervención profundamente emotiva que logró conmover a todos los asistentes gracias a una mezcla sincera de fe, recuerdos, sentimiento y amor por su pueblo.
Acompañada por los cantes de Alicia Chaparro y presentada por Ana María González, pregonera de 2025, Maite ofreció un pregón íntimo y cargado de verdad en el que habló desde el corazón de su vínculo con la Virgen de los Remedios y de la relación inseparable de su familia con la romería.
La pregonera trasladó a los asistentes a sus vivencias de infancia, recordando momentos compartidos desde niña alrededor de una tradición profundamente arraigada en Aljaraque y marcada por la convivencia, la fe y la unión familiar.
Uno de los momentos más emocionantes de la noche llegó con el recuerdo a los ausentes, especialmente a los miembros de la familia Zamorano, muy presentes durante todo el pregón tras la tragedia de Adamuz, una herida que continúa muy viva en el corazón del pueblo.
La sensibilidad de sus palabras, unida a la emoción constante que se respiraba en el templo, provocó numerosos aplausos y momentos de enorme intensidad emocional entre los asistentes, que respondieron finalmente con una gran ovación.
Entre el público se encontraban el alcalde de Aljaraque, Adrián Cano, junto a miembros del equipo de gobierno municipal, quienes felicitaron a la pregonera por una intervención que definieron como una auténtica demostración de cariño, pasión y devoción hacia su pueblo y hacia la Virgen de los Remedios.
La noche dejó una imagen clara: la de una parroquia completamente entregada a un pregón que no solo habló de romería, sino también de memoria, raíces, familia y sentimiento compartido.










