
Fernando González Rallo: Treinta minutos bastan para entenderlo. Tres horas, para admirarlo
Por: Ana Hermida Desde su infancia en un pueblo minero de León hasta la presidencia de ARO, Fernando nos regala un testimonio brutalmente honesto y profundamente esperanzador sobre su caída en la adicción, el daño causado y su renacimiento personal gracias a su familia, a su gran amiga Lola Pérez,














