Las filiales realizaron su tradicional sesteo en el municipio en una jornada marcada por la convivencia, la emoción y el ambiente rociero
Aljaraque ha vuelto a convertirse en punto de encuentro para el sentimiento rociero con motivo del paso de las hermandades filiales de Ayamonte e Isla Cristina durante su peregrinación hacia la aldea almonteña.
Como ya es tradición, ambas hermandades realizaron su sesteo en el municipio aljaraqueño, dejando estampas cargadas de ambiente rociero, convivencia y emoción en una de las jornadas más esperadas del camino.
El alcalde de Aljaraque, Adrián Cano, acompañado por miembros del equipo de gobierno municipal, visitó a la filial ayamontina durante su estancia en la localidad y realizó, en nombre del Ayuntamiento, una ofrenda floral al Simpecado, un gesto que posteriormente también se repitió con la Hermandad de Isla Cristina.
Durante el encuentro, tanto el primer edil como los concejales trasladaron a los hermanos mayores y a todos los peregrinos sus mejores deseos para el camino y para la romería junto a la Blanca Paloma.
El paso de las hermandades volvió a llenar Aljaraque de sevillanas, tamboriles, vivas y ambiente de hermandad, en una jornada que cada año refuerza los lazos entre municipios unidos por la devoción rociera y por una tradición profundamente arraigada en la provincia de Huelva.
Más allá del descanso en mitad del camino, el sesteo se convierte también en un momento de convivencia y encuentro entre vecinos, romeros y visitantes, dejando imágenes que anuncian ya la cercanía de una de las celebraciones más especiales para miles de onubenses.










