El árbol que enamoró a Juan Ramón ahora se bebe

El emprendedor Rafael Azcárate presentó en la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez su cerveza artesanal La Platera, elaborada con aromas del pino y botánicos del entorno
El sabor del Pino de Fuentepiña, bien frío.

El Pino de Fuentepiña, aquel bajo cuya sombra escribió Juan Ramón Jiménez y que forma parte del alma del campo moguereño, tiene ahora una vida nueva y sorprendente: la de una cerveza. El joven emprendedor Rafael Azcárate presentó La Platera, un proyecto que convierte el recuerdo de ese árbol emblemático en una bebida con identidad propia, elaborada con aromas del propio pino y con botánicos recogidos en el entorno de Moguer y Mazagón.

La Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez acogió el acto, arropado por el alcalde, Gustavo Cuéllar, y el director de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, Antonio Ramírez Almanza, que quisieron respaldar una iniciativa donde el emprendimiento se da la mano con la creatividad. No es un detalle menor el lugar elegido: presentar bajo el techo del Nobel una cerveza que homenajea a su árbol cierra un círculo entre literatura, paisaje y raíces.

Con propuestas como esta, Moguer vuelve a demostrar que se puede innovar sin dar la espalda a lo propio. La Platera pone en valor el talento de los jóvenes emprendedores de la ciudad y su capacidad para transformar la historia, el paisaje y la identidad local en productos originales con sello moguereño, capaces de contar de quién y de dónde vienen con solo descorcharlos.

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