Un vecino de nuestro municipio, Carlos José Cañadas Durán, escribe una carta de agradecimiento a Carmen García Mora, la funcionaria de la oficina municipal de Bellavista, por su amabilidad y buen hacer

Los buenos gestos también son noticia. Un vecino de Aljaraque, Carlos José Cañadas Durán, ha querido hacer público su agradecimiento a Carmen García Mora, la trabajadora municipal de la oficina de Bellavista, por el trato recibido durante una gestión. Reproducimos su carta de forma íntegra.
LA CARTA
En agradecimiento a la señora Carmen García Mora
«No se preocupe usted». Esta frase la estuve oyendo durante todo el tiempo que duró mi entrevista con la funcionaria del ayuntamiento que está en Bellavista.
Me explico. En la papelería pregunté si en este edificio harían certificados de empadronamiento, a lo que me contestaron que no estaban seguros, pero «por preguntar…», y así hice, y aquí empezó mi sorpresa.
Buenos días, me saludó la señorita. ¿Desea usted algo?
Pues sí, ¿hacen ustedes certificados de empadronamiento?
Sí, siéntese.
Es que tengo que hacer un cambio de titularidad de un vehículo restaurado y me encuentro con el DNI caducado, de lo que no me he dado cuenta, así que en la gestoría que me hacen los trámites me dijeron que el DNI no vale caducado, pero que había otra forma, y es fotocopiando el carné de conducir por ambas caras y adjuntando el certificado de empadronamiento.
Bien, así que lo quiere usted para un cambio de titularidad de un vehículo. «No se preocupe», aquí se lo hacemos.
Pero de todas formas tendrá que renovar usted el DNI, ¿no?
Pues sí, así es.
«No se preocupe», yo misma si quiere le cojo cita (me ofreció varias y elegí la que me interesó).
Pues me viene muy bien, ya que tengo que renovar la licencia de armas y con el carné caducado no me lo van a hacer.
«No se preocupe», también se lo hago para la licencia de armas. ¿Le cojo cita?
Si usted quiere y puede, yo encantado. Yo no salía del asombro.
Y así lo hizo, y lo hizo con una amabilidad extrema, siempre con una sonrisa. No me parecía verdad; no estamos acostumbrados a que en los organismos oficiales nos traten de esta forma.
Expongo este caso como reconocimiento al trabajo de esta señora o señorita, que irradia amabilidad y buen hacer. Me despedí de ella dándole la mano, aunque me hubiera gustado ser más efusivo, me lo pedía el cuerpo, pero espero que ella lo notase, porque así se lo quise hacer sentir.
Muchísimas gracias, reciba un saludo muy efusivo de un «empadronado en Aljaraque».
Ah, no cambie, es usted fantástica.
Carlos José Cañadas Durán








