La Asociación de Mayores El Espigón homenajeó a sus socios en su cena anual, un ritual de memoria y cariño que la Diputación acompaña dentro de su programa de envejecimiento activo
Hay noches que no van de comer, sino de mirarse a los ojos y darse las gracias. La Asociación de Mayores El Espigón, de Mazagón, celebró su tradicional cena convertida en homenaje: a sus socios y socias, a su trayectoria y a los muchos años que llevan compartiendo mesa, bailes y madrugadas de feria. Una velada de cariño, emoción y recuerdos, pero también de la satisfacción sencilla de seguir sumando momentos juntos.
Detrás de esa familia hay nombres propios: su presidenta, Pepa Frigolet Maceras, su Junta Directiva y decenas de personas que sostienen, semana a semana, un espacio contra la soledad. La distinción se extendió a todos los homenajeados, protagonistas de una asociación que es memoria viva de Mazagón, desde su caseta siempre llena en la feria hasta las jornadas de playa y naturaleza que comparten durante el año.
En ese camino no caminan solos. La Diputación de Huelva acompaña a El Espigón dentro de su programa de envejecimiento activo, una colaboración con un objetivo claro por encima de todo: cuidar, acompañar y mejorar el bienestar de quienes tanto han aportado. Porque, como se repitió esa noche, cuidar de nuestros mayores no es solo devolverles lo recibido: es construir, entre todos, una sociedad mejor.









