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Verónica Romero Aguilar, paleontóloga de Palos de la Frontera, se embarca en el proyecto ‘Buscadores de Sombras’ para explorar y divulgar el patrimonio natural y paleontológico de su tierra natal. Con los conocimientos adquiridos a lo largo de su amplia formación académica, pretende estudiar los restos hallados en su localidad y ponerlos en valor.

Por: José Luis Galloso (PALOS PUNTO CERO)
Verónica Romero Aguilar, paleontóloga de Palos de la Frontera, ha encontrado en su carrera profesional una forma de conectar su amor por la ciencia con la historia natural de su tierra. Desde pequeña, su interés por la ciencia fue claro, y este la ha llevado a buscar respuestas a través de la paleontología.
“Desde niña me he sentido fascinada por las ciencias y desde los primeros cursos en el instituto tuve claro que estudiaría una carrera relacionada con los animales, como la biología, o con el estudio de la Tierra, como la geología. La paleontología es una fusión de ambas, así que es una materia que cubre mis aspiraciones de conocimiento”, argumenta nuestra protagonista.
Fue así como se licenció en Geología en la Universidad de Huelva, para más tarde realizar un máster en recursos minerales, estudios en prevención de riesgos laborales y un máster en educación. Recientemente, Verónica se doctoró en Ciencias de la Tierra, lo que le permitió formalizarse como paleontóloga y desarrollar un proyecto único.
La experiencia profesional de Verónica abarca tanto la industria minera, donde trabajó en Aguas Teñidas, como el ámbito académico en la Universidad de Huelva, donde ha investigado y dado clases de geología. Estas experiencias le permitieron conectar con el territorio onubense y comprender, desde la paleontología, la importancia de entender el pasado para valorar el presente. Actualmente, trabaja en la empresa privada, dando soporte a la Delegación Territorial de Agricultura en la gestión del dominio público hidráulico.
El pasado de la localidad
Para Verónica, la paleontología no es solo una disciplina científica; es también una herramienta de divulgación que conecta a la comunidad con la historia de su entorno. “La paleontología estudia huellas del pasado en una escala de millones de años y, en el caso de Huelva, el análisis de sedimentos antiguos ha revelado paisajes desaparecidos y actividad geológica que transformó la región, como por ejemplo algunos tsunamis ocurridos en el pasado”, revela.
En este sentido, nuestra investigadora incide en la necesidad de acercar los hallazgos científicos al público general para dar a conocer el pasado de la comunidad, un objetivo que quiere alcanzar con el proyecto en el que ahora trabaja.
Buscadores de Sombras surgió como una extensión de su tesis doctoral, en la que estudió los rastros que el pasado ha dejado en su localidad natal y en Mazagón. “Mi investigación se centró en el análisis de huellas paleontológicas en Palos de la Frontera y áreas cercanas de la cuenca suroccidental del Guadalquivir, explorando una temporalidad de hasta siete millones de años. Desarrollé una reconstrucción paleogeográfica a partir de fósiles y análisis geoquímicos, revelando un pasado marino en zonas que hoy son agrícolas. Al finalizar mi tesis, decidí que este trabajo debía continuar para poner en valor el patrimonio natural de mi localidad. Y así surgió este proyecto”.
El proyecto cuenta con la colaboración de Francisco Ruiz, catedrático y tutor de la tesis de Verónica, quien ha sido un apoyo fundamental. Junto a un equipo de colaboradores, trabajan en Buscadores de Sombras como una exploración exhaustiva de los yacimientos fósiles de la región, buscando realizar un inventario que sirva como recurso educativo y turístico.
Sobre el resultado de sus estudios y su difusión, Verónica apuesta por dar charlas en colegios y generar material accesible que dé a conocer los puntos históricos y naturales de Huelva. “Estamos en la era digital y las posibilidades son muchas para difundir la información, despertar la curiosidad de la comunidad y dar valor a los hallazgos desde el punto de vista turístico”, asevera.
La historia oculta de Huelva
Uno de los hallazgos más fascinantes del proyecto es la variedad de registros geológicos en la región. “En Mazagón, por ejemplo, existen vestigios de antiguos tsunamis reflejados en depósitos de organismos marinos fosilizados. Estos descubrimientos permiten hacer reconstrucciones detalladas de episodios catastróficos y cambios ambientales que transformaron el paisaje”, relata la geóloga.
En otras áreas cercanas a Palos, como los campos agrícolas, han encontrado fósiles que prueban la existencia de un antiguo mar donde hoy hay tierra de cultivo. Mediante análisis geoquímicos, han identificado minerales que indican su procedencia y los procesos geológicos que los trajeron hasta Huelva.
El Futuro de ‘Buscadores de Sombras’
Actualmente, el proyecto se encuentra en sus primeras etapas, con una duración inicial de dos años. “Estamos dando los primeros pasos con este proyecto, pero espero que los resultados se presenten en congresos y publicaciones científicas”. Sin embargo, su meta es que este conocimiento llegue a todos, alentando a los onubenses a conocer y valorar su pasado.
Buscadores de Sombras es más que un proyecto científico, es una invitación a explorar el pasado de Huelva desde una perspectiva nueva y profunda.