Para los vecinos y vecinas de Punta Umbría, las fiestas en honor a la Virgen del Carmen son una expresión profunda de identidad, comunidad y devoción. Colaborar y participar, de una manera u otras, para que la patrona luzca como se merece cuando está en la calle, es algo que tiene un valor especial en el corazón de los carmelitas puntaumbrieños.
El pasado 16 de julio, la imagen de nuestra Alcaldesa Perpetua desfiló por la localidad y tomó su baño anual en estas orillas atlánticas. En su camino hacia la playa por las principales avenidas que transitan por el corazón de la localidad, un grupo de mujeres de cinco barriadas marineras engalanaron farolas y jardines para hacer más atractiva la procesión, aportando corazón, color y compromiso con las tradiciones locales.


Durante casi un mes, vecinas de Los Rosales, San Sebastián, Juan Carlos I, El Rocío y Los Pescadores se han volcado para decorar dos de las principales vías por donde paseó la Virgen; la avenida Federico García Lorca y la avenida Mar de Leva. La iniciativa ha estado liderada por María Teresa Sánchez Fernández, ‘La Choca’, mujer inquieta y activa en los movimientos vecinales, que una vez más ha encendido la chispa de la participación ciudadana.


El resultado han sido flores hechas a mano, escapularios de cartulina, adornos en farolas, flores blancas en los jardines medianeros, para transformar el entorno con los colores de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen. Todo elaborado con materiales sencillos como alambre, silicona y papel, financiados con pequeñas aportaciones vecinales y la colaboración de comercios locales como los kioscos El Málaga, Los Hermanos Olaya, El Vela, la Pizzería Huracanes y Alimentación y Frutería Chiqui.
Ideas con alma y corazón
La decoración nació como una idea sencilla el año pasado, pero este 2025 ha crecido tanto en elaboración como en entusiasmo. Las reuniones entre vecinas, las tardes recortando papel y ensartando alambres, se convirtieron en espacios de convivencia y alegría compartida. “Ha sido una convivencia muy bonita con todas las vecinas y nos hemos reído mucho. El ambiente durante las tardes de trabajo ha sido lo mejor”, recuerda María Teresa. Incluso algunos hombres del barrio se sumaron, aportando manos, ideas y energía. Y la respuesta de los vecinos ha sido muy positiva: “A la gente le ha encantado ver a la Virgen caminar entre decoraciones hechas con tanto esmero. Es un orgullo ver que pasa por un sitio que hemos preparado con nuestras manos”, resume.


“Esto se hace con el corazón”, dice ‘La choca’, quien insiste en que no querían protagonismos ni reconocimientos. Sin embargo, la Hermandad de la Virgen del Carmen le entregó dos cuadritos conmemorativos por su aportación, en el momento en que la patrona pasó por la Barriada del Rocío. Una muestra de gratitud que agradecen desde la humildad. Además, María Teresa insiste en que ella es “una más” de las vecinas que participaron. “Nos dieron dos cuadros, pero vamos a hacer tres copias más para que haya uno en cada barriada que participó”, recalca con la energía que la caracteriza.
En lo personal, este año ha tenido un significado especial para María Teresa. “Ya llevaba unos años sin hacer la procesión completa, pero este año la he hecho entera”, explica emocionada. Aunque no había promesas de por medio, simplemente se sintió con fuerza y decidió “dar gracias a la Virgen caminando junto a ella”, nos confesó en medio del gentío.
Y mientras los costaleros marcaban el paso de la procesión, ella avanzaba a su ritmo, silenciosa, mirando con orgullo los elementos que decoraban cada rincón y que durante semanas había elaborado junto a sus compañeras. Sin buscar aplausos; solo la satisfacción de cumplir con algo personal que, inevitablemente, está dentro de ella.
La avenida Mar de Leva, desde su inicio hasta la cuesta del Carmen, se llenó de color, de detalles, de presencia popular. También la fachada de la casa hermandad se decoró para la ocasión. Y lo mejor de todo es que esta experiencia no ha terminado, puesto que ya están pensando en lo que harán el próximo año. “El año que viene habrá más y mejor. Vamos a intentar que más gente de otras barriadas se impliquen. Si se animaran unas cuantas más, podríamos también decorar la Avenida de la Marina, desde la iglesia de Santa María del Mar a la Casa Hermandad”, cavila mientras conversamos.
Porque aunque haya una persona que lidere, como La Choca, “una no lleva el barco sola. Esta barca se rema entre todas”, dice con un lenguaje marinero que aunque no le viene de cuna, de su Marchena natal (Sevilla), aprendió ya con 13 años cuando comenzó a venir a Punta Umbría a trabajar. “Este en mi pueblo”, presume con orgullo.
María Teresa, ‘La choca’, ejemplifica el compromiso de los muchos vecinos y vecinas con su localidad, sus costumbres y sus tradiciones. Entrega sin retorno, sin expectativas y sin contrapartidas. Solo alma y corazón. ¡Cuánto que aprender de personas como ella, en momentos como este en la localidad!









