SECCIÓN PATROCINADA POR:

Con solo 16 años y una energía que desborda pasión, Martina Mata Díaz se ha proclamado campeona de Europa de balonmano playa con la selección española en Alanya (Turquía). La moguereña regresa a casa tras la competición con el equipo nacional, con la resaca de una de las experiencias más intensas de su joven pero prometedora carrera deportiva. “Todavía no me lo creo”, confiesa. “Es algo con lo que todo el mundo sueña cuando empieza a jugar: poder representar a tu país en un campeonato así y, encima, ganarlo”.
Mata aportó solidez en defensa y demostró liderazgo en los momentos más tensos. “Yo creo que he hecho un buen papel en el Europeo. Me siento muy contenta con mi aportación. En defensa es donde más rindo, pero también aporto mucho anímicamente. Cuando el equipo requiere un empujón siempre he intentado que no bajáramos la cabeza, y eso ha sido clave para levantar partidos”, asegura.
Martina describe con emoción el momento de enfundarse la camiseta nacional. “Nunca me imaginé que iba a llegar ahí. Representar a España es un orgullo inmenso. Me siento muy afortunada de haber tenido esta oportunidad”, afirma. Y añade que “ponerse bajo los colores de su país y escuchar el himno antes de cada partido ha sido una vivencia difícil de describir; es una emoción única”.

La jugadora forma parte de una generación muy prometedora que está cosechando grandes triunfos. La moguereña fue convocada por primera vez para formar parte del conjunto nacional, hace un año y se ha consolidado como una pieza importante. Pero alcanzar este nivel ha requerido sacrificios. “Estuvimos un mes fuera de casa. Primero concentradas en Mollina (Málaga) y luego en Turquía compitiendo. Fue duro, sobre todo por estar lejos de mi familia, pero estaba haciendo lo que me gusta, rodeada de gente que me apoya y me da confianza”, cuenta.
A pesar de haber conquistado Europa, el verano de Martina no se detiene. Le esperan tres nuevas competiciones, que serán el Arena 1000 EBT Handball Tour que se disputa en Cádiz, la Copa de Andalucía y el Campeonato de España de Clubes en Laredo (Cantabria). Todo ello con su actual club, el Balonmano Solucar. “Voy a seguir trabajando. Quiero cerrar bien la temporada y empezar fuerte con la pista en agosto”, dice con determinación.
La trayectoria de una luchadora
Martina comenzó a jugar al balonmano en el PAM de Moguer. “Empecé en pista. Estuve un año y medio hasta que un entrenador me vio y me propuso probar en playa. Desde entonces no he parado”, recuerda. Tras una primera participación con la selección andaluza en la que se proclamó campeona de España, su carrera fue cogiendo impulso.
Después pasó a su actual club donde lleva cuatro años compitiendo y con el que viene cosechando importantes éxitos, como el Campeonato de España de clubes. La próxima temporada jugará con el club Balonmano Montequinto, otro referente en Sevilla. “Ha sido una temporada difícil, pero el equipo ha sabido sobreponerse. Hemos llegado más lejos de lo que esperábamos y eso es lo importante”, señala.
Detrás de cada éxito de Martina hay un esfuerzo conjunto de su entorno más cercano. Entrena tres veces por semana en la provincia de Sevilla, y sus desplazamientos dependen del apoyo constante de su madre, su abuelo o cualquier familiar disponible. “Si mi familia no me apoyara, yo no podría seguir adelante. Me llevan a todas partes, están siempre atentos y lo agradezco muchísimo”, afirma con gratitud.
De hecho, su madre estuvo presente en Turquía durante el Europeo. Y su principal referente deportivo también está en casa: su padre. “Ha jugado al balonmano a gran nivel, incluso en Italia. Siempre está ahí para aconsejarme. Es mi referente”, dice.
Martina se define como una jugadora con coraje, compromiso y liderazgo. Se siente responsable dentro y fuera del campo, y es consciente del ejemplo que supone para las jugadoras más jóvenes. “Dentro del club ya soy un referente. Eso me hace tener más compromiso, seguir trabajando duro y no bajar el nivel”, asegura.
Pero además del talento físico, destaca el valor de la mentalidad. “Lo más importante en una final o un partido clave es tu cabeza. Si estás tranquila, te puede salir todo lo que sabes hacer. Aunque el físico influye, la mentalidad es lo que te hace ganar”, reflexiona. Confiesa que en ocasiones siente agobio y necesita “parar un momento, volver a cero y repetirme que sí puedo”.
Estudios y equilibrio
Lejos de las pistas, nuestra protagonista lleva una vida sencilla. Disfruta corriendo, su lugar favorito para hacerlo es La Ribera, y tiene claro que quiere estudiar un grado relacionado con el deporte. Se define como una buena estudiante y mantiene un buen equilibrio entre el deporte de alto nivel y los estudios.
También valora el balonmano por lo que le ha aportado en lo personal. “Además de títulos, me llevo amistades, salud física, bienestar mental… El balonmano es imprescindible en mi vida”, afirma. Entre los valores que más destaca de este deporte están “el juego limpio y el respeto”.
Martina Mata es, sin duda, una de las grandes promesas del balonmano playa nacional. Con una madurez inusual para su edad, una mentalidad fuerte y un entorno que la impulsa, ha comenzado a escribir una historia que promete capítulos aún más brillantes.
Y mientras el verano avanza con más competiciones por delante, sigue con su compromiso de seguir creciendo en el deporte con sacrificio y dedicación. “Esto es mi vida diaria. Me queda mucho por aprender, por competir… y por disfrutar”.








