La Sala José Caballero de Punta Umbría acoge hasta el próximo 1 de septiembre la exposición ‘Acuarelas’, del artista local José Antonio Rodríguez Rodríguez, una muestra que reúne parte de su trayectoria y de su mirada sobre la vida y la cultura puntaumbrieña. Se trata de una colección en la que aparecen paisajes naturales de la localidad, escenas de las romerías del Rocío y de la Santa Cruz, así como las emblemáticas Casas de los Ingleses, uno de los símbolos más reconocibles de la historia de su pueblo natal.


La exposición puede visitarse todos los días, de lunes a domingo, en horario de 19.00 a 00.00 horas, y constituye una oportunidad única para acercarse a la sensibilidad de un pintor que ha hecho de la acuarela y el dibujo su medio de expresión.
José Antonio recuerda con precisión el instante en que nació su pasión. “Desde pequeño siempre me había gustado dibujar, pero fue en 1995, visitando una exposición de acuarelas en Sevilla, cuando quedé enamorado de esta técnica”. A partir de entonces, y de manera autodidacta, comenzó a estudiar y a practicar con paciencia. “En aquellos años no existía internet, así que compraba libros y vídeos. Así me adentré en este mundo fascinante”.
Un año después, en 1996, se atrevió con su primera exposición individual, también en la antigua Sala José Caballero, centrada en las Casas de los Ingleses. Esa primera muestra fue la semilla de un camino que continuó con otras exposiciones en 2001, 2004, 2005 o 2010. Tras casi una década sin exponer de manera individual, ahora regresa con renovada ilusión: “Llevaba casi diez años sin realizar una exposición en solitario, y la verdad es que siento una mezcla de emoción y responsabilidad al volver a compartir mi obra con mis vecinos”.
Su técnica predilecta es la misma que ha usado en esta colección. “Me siento más cómodo con la acuarela y el dibujo. Me gusta esta técnica por su transparencia y por la capacidad de captar la luz”. Esa búsqueda constante de la luz se convierte en el hilo conductor de una obra marcada por los paisajes puntaumbrieños. “Mi trabajo está dedicado fundamentalmente a Punta Umbría, con marinas, la playa con sus dunas vivas y mágicas, los barcos en la ría y, por supuesto, las antiguas casas de los ingleses”.

Aunque reconoce que le encantaría pintar al natural, su rutina laboral le obliga a apoyarse en la fotografía. “Me gustaría salir con el caballete y pintar directamente, pero mi trabajo no me lo permite. Así que realizo fotos que después transformo en acuarelas en mi estudio”.

El tiempo de ejecución de cada cuadro varía en función de la inspiración. “Hay obras que me vienen rápido y las realizo sobre la marcha, mientras que otras pueden estar meses rondándome en la cabeza antes de que consiga darles forma”.
En esta ocasión, José Antonio también se ha atrevido a explorar nuevos temas en sus pinturas. “Este año es la primera vez que me animo a pintar motivos festivos. Creo que son momentos únicos, con una magia especial que merece ser reflejada”. Así, entre sus acuarelas aparecen escenas de las romerías del Rocío o de la Santa Cruz, vividas con la intensidad por las gentes de su tierra.
Su relación con otros artistas también ha sido determinante en su evolución y en su aprendizaje. “Exponer junto a compañeros del mundo de la pintura es siempre una experiencia enriquecedora, porque cada uno aporta algo distinto. Al principio seguía a pintores cercanos como Manuel Blandón y Gil Vázquez, pero ahora, gracias a las redes, sigo a artistas internacionales como Keiko Tanabe, Tim Wilmot o Álvaro Castagnet”.
Nuestro protagonista pinta por amor al arte; ni más ni menos. La obsesión por las grandes metas no entra dentro de sus planes. “Pinto porque me gusta y disfruto cada minuto. No tengo un objetivo más allá de seguir creando”. De hecho, confiesa que le cuesta desprenderse de sus obras. “Para mí, todos los cuadros son igual de importantes. Me resulta difícil ponerlos en venta, aunque es muy gratificante que alguien valore mi trabajo y quiera tenerlo en su casa para contemplarlo cada día”.
Sobre el sentido último de su pintura, lo resume con sinceridad.“Para mí la pintura es un poco de todo, es decir, una afición, un refugio, una forma de expresarme y también un modo de evasión. Es una parte esencial de mi vida”.
La exposición ‘Acuarelas’ es, en definitiva, el regreso de un artista puntaumbrieño que ha sabido convertir sus emociones y sus paisajes cotidianos en arte. Una cita imprescindible para quienes deseen redescubrir Punta Umbría a través de la mirada íntima y transparente de José Antonio Rodríguez.









