Son una de esas bandas puntaumbrieñas que no necesitan presentación entre los amantes del rock onubense. Diecisiete años sobre los escenarios y cientos de conciertos después, The Undercovers mantienen intacta la energía que los hizo nacer en 2008, en su Punta Umbría natal. La formación, capitaneada por Manuel Vázquez, voz y guitarra, ha vuelto a tocar “en casa” durante el October Rock 2025, un reencuentro con su público más fiel que ha supuesto uno de los momentos más emotivos del festival.

Durante todo el fin de semana, The Undercovers recorrió los bares de moda de Punta Umbría, regalando grandes dosis de rock con la fuerza que los caracteriza y demostrando el gusto de la formación a la hora de elegir su repertorio. Y no es casualidad que el público mostrase su pasión por la música de la banda, pues hicieron sonar en las calles de la localidad costera grandes hits de Led Zeppelin, The Doors, The Rolling Stones o The Police, sin olvidar el toque nacional de Fito & Fitipaldis o M Clan.
“Nos gusta presentar un espectáculo variado y cuidar mucho el sonido”, explica Manu Vázquez. “El público responde muy bien; sentimos que valoran lo que hacemos, y eso nos hace pensar que vamos por el buen camino”.
Los momentos de alta conexión con la audiencia llegaron con temas como Highway to Hell, de AC/DC, We Will Rock You, de Queen, o el mix de The Beatles, que levantaron al público. “La gente se vuelve loca con esos clásicos… y también con alguna sorpresa, como cuando versionamos a Alaska”, bromea el vocalista.
Y es que tocar delante del público local es siempre un plus para la banda. “Es muy ilusionante tocar en sitios como el Caracoles o el 3:30. Vino un montón de gente porque saben que es una de las pocas oportunidades que tenemos de hacerlo por el pueblo”, comenta Vázquez. “Además, esta vez ha sido especial porque mi hija Vega, de cinco años, ha podido venir. Es pequeñita, pero le encanta el rock and roll”, confiesa el vocalista.
“A lo largo del año son muchos los bolos que hacemos por toda la provincia, y cada uno tiene su encanto, pero tocar en Punta Umbría siempre es especial. Es un privilegio poder subirnos al escenario frente a nuestros amigos, a nuestras familias y a la gente que nos ha visto crecer como grupo. Es muy bonito sentir que tocas en casa”, confiesan los músicos.

El grupo reconoce que, a pesar de su estrecha vinculación con el municipio, no siempre ha sido fácil encontrar espacio en la programación local. “Echamos de menos poder tocar más aquí, porque es nuestro pueblo y donde empezó todo. Quizás nuestro estilo, más centrado en un tipo de rock menos comercial, hace que tengamos más oportunidades fuera, en lugares donde se demanda más nuestra música”, admite el cantante.
El radio de acción de The Undercovers es amplio por los escenarios de toda la provincia, pero los músicos reconocen que hay plazas donde son muy habituales a lo largo del año. “Nerva, Calañas, Mazagón, Trigueros o Hinojos son paradas frecuentes para nosotros”, apuntan, aunque tocar en Punta Umbría sigue siendo algo diferente.
De la Canoa al October Rock
La historia de The Undercovers arranca una tarde de junio de 2008, cuando Manuel Vázquez (entonces vocalista de Overflow) y el guitarrista David Linares (Influence) decidieron unir fuerzas para montar una banda de versiones. Querían rendir homenaje a los clásicos del rock de los 70, 80 y 90, como Deep Purple, Led Zeppelin, The Beatles, The Police o AC/DC, y combinarlos con temas más actuales de Oasis, Coldplay o Muse, sin olvidar guiños al rock nacional de M Clan, Héroes del Silencio o Fito & Fitipaldis.
Su primer concierto fue también una declaración de intenciones: el Rock in Ría, celebrado en la histórica canoa de Punta Umbría, un evento que reunió a decenas de seguidores a bordo del mítico barco de pasajeros. Desde entonces, la banda no ha dejado de crecer ni de tocar. A lo largo de los años, The Undercovers se ha consolidado como una de las formaciones más activas del panorama provincial, con una media de 40 actuaciones anuales en bares, ferias y festivales.
La formación actual está integrada por Manuel Vázquez (voz y guitarra), José Miguel Martín (guitarra principal), Vicente Maroto (bajo y coros) y dos bateristas que se alternan en función de las fechas: Miguel Calero e Ismael Cadenas. Todos ellos cuentan con una sólida trayectoria en grupos como Céfiro, Rusty River o Visión Sonora, y un denominador común: la pasión por el rock.

“Para nosotros es fundamental mantener el sonido de las dos guitarras. Nos encantaría incluir teclados en algunas canciones, pero nuestro lenguaje sigue siendo el del rock”, explica Manu Vázquez. “Si por nosotros fuera, haríamos versiones de Pink Floyd, Van Halen o Pearl Jam todo el rato. Lo nuestro es un pop-rock divertido, pensado para sibaritas y nostálgicos”.
A lo largo de su carrera, The Undercovers ha participado en eventos tan diversos como las Colombinas de Huelva, Doñana sin Fronteras, el Oktoberfest de Valverde, las capeas de Trigueros o las Noches en Blanco de Ayamonte. También han compartido escenario con artistas de renombre en los festivales que organiza la empresa KST Música, con la que colaboran desde hace años y que gestiona parte de las programaciones culturales de la Diputación.
A pesar de su evolución hacia un estilo más abierto, The Undercovers sigue fiel a sus principios. “Ahora somos algo más comerciales que al principio, pero nuestro punto de partida siempre será el rock”, afirma el portavoz del grupo. “No renunciamos a lo que somos, aunque sepamos que un estilo más pop o flamenco-pop tiene más cabida en las ferias locales. Lo nuestro es otro lenguaje, y eso también tiene su público”.
El público, precisamente, es el motor que los mantiene en la carretera tras casi dos décadas. “Nos sentimos muy orgullosos por la reacción del público en cada concierto. Nos dan fuerza para seguir. Seguiremos trabajando y llevando por todos lados el nombre de Punta Umbría con mucho orgullo”.
Diecisiete años después, The Undercovers siguen siendo la mejor prueba de que el rock and roll no entiende de modas. Mientras otros cambian el rumbo, ellos mantienen el suyo, con dos guitarras, una voz inconfundible y la convicción de que, en cada escenario, grande o pequeño, sigue latiendo el mismo corazón eléctrico de 2008.







